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Desencuentro de escritores

Escritores buscan nuevos espacios
Por: Nayra Abal

Gustave Flaubert, que alguna vez dijo que no se escribe lo que se quiere, estaba equivocado. Los escritores aún tienen la capacidad de encontrar espacios para transfigurar ideas en algo más que el llenado automático de hojas en blanco, como probaron las escritoras y escritores jóvenes que se reunieron el sábado 20 de octubre en la muela del diablo, para encontrarse en el desencuentro.
Con la organización de Yanina Camacho, Cecilia Romero y Xavier Jordán; la esencia invisible de Harold Arandia, Lourdes Saavedra, Luis Brun, Milenka Torrico, Pablo Virguetti, Gabriela Flores, Andrés Laguna, César Salinas y Saúl Oroza, se hizo visible en el escenario de una noche de tertulia, enmarcada por la melodía del grupo Quimbando y la presencia de artistas del taller de artes visuales La Caja verde.
La iniciativa de un desencuentro partió de Yanina Camacho y Cecilia Romero, quienes advirtieron la necesidad de espacios para aquellos escritores que no forman parte - por distintos motivos - del círculo oficial de la literatura boliviana.
Después de una reunión desarrollada en el salón de eventos de Comteco, el viernes 19, el grupo de escritores vislumbró el panorama actual del ambiente literario. También reconocieron que los escritores pocas veces establecen un campo de interacción para aconsejarse e intercambiar criterios, lo que constituye según Xavier Jordán, un problema de la literatura actual.
Jordán explicó que “se está escribiendo buena literatura en grupos pequeños que no son conocidos” y ante esta situación de desconocimiento deben encontrarse espacios capaces de difundir la diversidad de estilos, la pluralidad de discursos, autores y generaciones, actuales.
Con una búsqueda clara, escritores cochabambinos jóvenes, compartieron una plataforma dispuesta para exteriorizar temores, dudas, experiencias y sentimientos. Acercándose a la realidad con la única manera en la que saben hacerlo, los escritores jugaron con las palabras de la noche, al igual que las luciérnagas errantes alumbran fugaz y eternamente.
[Fuente: www.lostiempos.com]


La sombra del miedo de René Rivera

René Rivera lanza “La sombra del miedo”
(El escritor René Rivera Miranda presenta La sombra del miedo (Ed. Kipus/2007), libro de cuentos, este jueves 25 de octubre, a las 19.00 horas, en el auditorio del Centro Boliviano Americano (calle 25 de Mayo No. 365)).
El libro, ilustrado por el artista plástico Carlos Rimassa, está constituido por cinco relatos de diversa temática. Tales son: “Mariposas negras”, “La tumba vacía”, “Dos de noviembre”, “Orestes Condori” y “El tapado de la loma seca”.
“En el presente volumen (Miranda) nos presenta el resultado de su vena narrativa con una nueva faceta, el miedo escondido y acechando a los hombres, arrastrándose por las sombras, reptando en una magnífica escalera de suspenso, en bien desarrollados argumentos. Los giros idiomáticos hacen entrever que son temas del Sur del país” señala el escritor César Verduguez.
Por su lado, el también literato Adolfo Cáceres Romero sostiene: “Los cinco cuentos de este volumen nos llevan por un espléndido territorio, donde el alma popular, sobre todo del Sur del país, cobra un relieve singular”.
[Fuente: www.opinion.com]


Crítica a Ni con Lima ni con Buenos Aires

Repensar la historia
Por: Andrés Laguna

La semana pasada el importante y conocido historiador José Luís Roca (Santa Ana de Yacuma, 1935) presentó en la Feria Internacional del Libro de Cochabamba su última obra, Ni con Lima ni con Buenos Aires, la formación de un estado nacional en Charcas (Plural Editores), un importantísimo estudio que revisita los momentos fundamentales y fundacionales de nuestro país, además busca refutar algunas afirmaciones que se hacen en los manuales historia y que, comúnmente, no son cuestionadas. Junto a Santiago Espinoza tuvimos la oportunidad de charlar unos cuantos minutos con el autor de este importante libro. Roca es un hombre de una inteligencia notable, la charla fue exquisita por los destellos de erudición del autor y por su sutil sentido del humor. Lo único que lamentamos fue no poder prolongar más nuestro diálogo. A continuación intentaré resumir lo dicho en esa ocasión.
José Luís Roca es un hombre que tiene un larguísima trayectoria y su trabajo es determinante en el proceso de repensar la historia de nuestro país, ha sido embajador, ministro de Estado, Senador, catedrático titular de Historia de América en la Universidad de San Andrés de La Paz, presidente de la Sociedad Boliviana de Historia, miembro de la Academia Boliviana de Historia, de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz y de la Academia Cruceña de Letras.
Ni con Lima ni con Buenos Aires (…) nace de un trabajo de investigación que duró más o menos veintisiete años, durante ese tiempo Roca realizó un cuidadoso estudio historiográfico, muy crítico y reflexivo. Su objetivo principal fue demostrar que la guerra de la independencia, fue un proceso sumamente complejo, en el que entran en juego varios factores distintos a una simple pelea contra España. El análisis está centrado en cómo Charcas, al depender sucesivamente de dos Virreinatos (primero Lima y luego Buenos Aires), buscaba desde siempre tener una relación directa con la monarquía española y no a través de los virreyes. A Roca le interesa demostrar que la constitución del Estado boliviano no fue una casualidad sino que tuvo fundamentos reales y concretos. “Cuando uno quiere a su país, como yo, quiere demostrar que tiene una historia sólida y con méritos. Lo que me interesa es repensar la historia porque nuestra historia oficial tiene mucha influencia del Perú y de la Argentina”, nos confesó el autor. En el libro trata temas fundamentales que aclaran porqué Lima y Buenos Aires se resistieron a la independencia boliviana (por ejemplo, nos comentó como el argentino Belgrano se empecinó en tener control de Cochabamba), se expone la importancia que tuvo la riqueza mineral de Potosí, pero también, factor que se desconoce generalmente, el tributo de los indígenas en este contexto. Roca quiere que los bolivianos seamos concientes que la disputa de los dos virreinatos por Charcas tuvo como contraparte la necesidad independentista de los habitantes de estas tierras. “Hay quienes dicen: ‘Hubiéramos sido un gran país con el Perú’. Pero la gente no quería eso. Después de quince años de lucha ¿qué gracia tenía unirse al Perú que era el enemigo? Esta necesidad de independencia tuvo una consecuencia que se fragua un Estado independiente”, afirma Roca.
Pero además de revisar estos temas fundamentales de la historia nacional a Roca le interesa reivindicar ciertas figuras y eventos que fueron ignorados o calumniados en la historia oficial. Así, por ejemplo, nos explicó que en su libro redibuja la figura de Olañeta, “Decían que Olañeta era realista, lo que es una afirmación artificial. Yo la combato a muerte en este trabajo. Olañeta fue uno de los personajes determinantes e importantes para la constitución del Estado boliviano”. También nos habló de la necesidad de comenzar a escudriñar en la historia de las regiones (en ese sentido aplaudió el trabajó de historiadores como Gustavo Rodríguez Ostria), en el caso cochabambino le presta especial a la no tan famosa, pero notable republiqueta de Ayopaya (de la que conocemos algunos detalles gracias a los formidables escritos del “Tambor” Vargas), que según Roca fue fundamental en el proceso de la independencia nacional.
No debemos olvidar que la historia de los países responde a las necesidades socio temporales del mismo, escribimos nuestros relatos para construir proyectos nacionales. En la coyuntura actual todo intento por reescribir nuestra historia, todo intento por dilucidar con claridad cuales son los elementos que constituyen al ser nacional son un acto de generosidad y de amor. José Luís Roca con su libro Ni con Lima ni con Buenos Aires, la formación de un estado nacional en Charcas ha hecho un esfuerzo notable en ese camino. Entonces, recomendar enérgicamente este libro es una obligación.
[Fuente: www.opinion.com.bo]


Análisis de Eduardo Mitre a A un comensal, poema de Juan Cristóbal McLean

La pasante de Baudelaire en un poema de MacLean
Por:Eduardo Mitre

El tema de mi exposición es muy concreto: un poema de Juan Cristóbal MacLean cuya obra poética comprende hasta el presente dos libros de poemas: Paran los clarines (1999) y Por el ojo de una espina (2005), a los cuales hay que añadir tanto sus artículos recopilados en Transectos (2000) como sus textos en prosa poética y poemas en prosa aún no recogidos en libro. Otro dato relevante en relación con el autor es su notable labor de traductor de poetas de lengua inglesa y francesa.
El poema, titulado A una comensal, perteneciente a su segundo poemario, alterna la traducción textual con la inserción de algunos versos e imágenes del poema modelo (nada menos que A une pasante, de Charles Baudelaire) así como variaciones de otros regidas por la ironía. He aquí A una comensal:

Ensordecedores, alrededor mío, gritaban parroquianos.
Alta, delgada, de negro ceñida, con recatado paso.
Una mujer llegó, de sandalia muy desnuda
elevando, equilibrando el talón, la pantorrilla.
Dubitativa y común, con su pierna de estatua.
Yo almorzaba extravagante como ante un arroz.
En su mirada, cielo tímido en que afloraba el divorcio,
la dulzura que se agota, el placer que desespera.
¡Un camarero… luego el menú! Fugitiva vecina
cuya mirada me declaró otro apetito
¿volveré a verte en otra parte?
En mi cuarto, tan cerca de aquí. Mañana tal vez
Aunque ignoro lo que comes, tú no sabes lo que bebo.
¡Oh tú que podría devorar, oh tú que acaricias el mantel!

Formalmente, el poema sigue la clásica división del soneto en dos cuartetos y dos tercetos, aunque, a diferencia de su modelo —compuesto en versos alejandrinos— no se ajusta a ninguna estructura métrica fija, sino que opta por la polimetría sin rima en la que predominan los versos de catorce y dieciséis sílabas.
Tal flexibilidad formal se aviene bien con el tono desenfadado, desenvuelto, opuesto al rigor formal y al tono patético del modelo. Para apreciar el grado de inflexión que la parodia opera vale la pena recorrerla puntualmente. El espacio no es un exterior (la calle o avenida en Baudelaire), sino un interior delimitado: el comedor de un restaurante o, acaso, de una pensión; incluso nada nos impide añadirle un toponímico y decir que se trata de un restaurante o una pensión cochabambina o paceña.
Segunda inflexión: el hablante se encuentra sentado y rodeado de parroquianos, es decir de personas más o menos conocidas, razón por la que la multitud (la foule), ese componente siempre implícita o explícitamente presente en Baudelaire se halla más bien ausente en el texto que analizamos. En consecuencia, el ruido ensordecedor de la muchedumbre es sustituido por un bullicio parlero, más personalizado, humanizado, producido por los parroquianos.
En ese escenario sucede la aparición de la comensal cuya descripción física es, en parte, una traducción o copia de la fisonomía de la pasante y, al mismo tiempo, una variación y aun su negación. En efecto, como la intempestiva musa baudeleriana, la comensal es “alta, delgada y va de negro ceñida”. En el primer hemistiquio del segundo cuarteto, compuesto por dos adjetivos, la comparación cesa y la caracterización de la comensal es de signo descendente: se trata de una mujer “común y dubitativa”.
Estos dos adjetivos nos dan un perfil más claro de este personaje femenino, y digo personaje porque el poema, como el de Baudelaire, como el cuento de Julio Cortázar, y el poema de Eugenio Montejo, citados y comentados antes, comporta un escenario, una puesta en escena, una trama y un desenlace, aunque éste consista más bien en la desaparición de los personajes, en la disolución del escenario y de la trama montados por un instante.
Pero sigamos con el perfil de la comensal: el adjetivo “dubitativa” aplicado a ella trasunta su inseguridad, la cual contrasta con la modelo cuyo dolor majestuoso al par que su porte ágil y noble le confieren una presencia imponente. Asimismo, el adjetivo “común” nos sugiere una doble connotación: estética y social: por lo primero, la comensal, pese a sus piernas de estatua, no es particularmente hermosa; por lo segundo, no es una aristócrata sino que pertenece más bien a una clase media, o tal vez a una clase suburbana en ascenso.
Dicho de otro modo y para entendernos mejor: la comensal de MacLean no pertenece a la clase social ni a la época del presidente que se fugó del país, de modo que podemos imaginarla proveniente más bien de esa clase media que apoyó al actual.
[Fuente: www.laprensa.com.bo]


Concluye la Primera Feria Internacional del Libro de Cochabamba

Organizadores destacan éxito de Feria del Libro
Por: Michel Zelada Cabrera

Como un éxito total fue calificada la Primera Feria Internacional del Libro de Cochabamba por Marcelo Paz Soldán, presidente de la Cámara Departamental del Libro, que concluyó el pasado domingo con un saldo de 10 mil visitantes. Centenas de libros vendidos y, lo más importante, con la certeza de que la segunda feria cochabambina ya está en marcha para 2008.
“Existen distintas aristas que tiene una feria, como cantidad de metros alquilados por cada expositor; visitantes por día; número de stands; agenda cultural o escritores invitados, la suma de estos factores marca el éxito o fracaso de la feria”, según Paz Soldán.
En el caso de la Feria de Cochabamba, se ha cumplido con el objetivo principal que era el de contar con una feria del libro local, “y esto, para la cámara del libro, es un rotundo éxito”, aclaró.
Del 10 al 21 de octubre se realizó la primera Feria Internacional del Libro de Cochabamba con la participación de 33 expositores, escritores invitados nacionales y extranjeros. Fueron 11 días de intensa actividad literaria y cultural, pues paralelamente a las presentaciones de libros, se realizaron coloquios, conferencias y proyección de películas relacionadas con la literatura.
Los expositores, por su parte, aseguraron que la realización de este evento también fue un éxito para ellos y que sobrepasó sus expectativas.
Para Paz Soldán, los 10 mil asistentes a esta versión de la feria sirven de referente porque marca el inicio de algo, “la próxima feria del libro probablemente hayan 8 mil asistentes o 10 mil 500 y ya se puede evaluar si con relación a la primera se ha mejorado o empeorado. En esta primera feria no teníamos con qué comparar o qué decir”, explicó Paz Soldán.
En principio, la Cámara del Libro había previsto la asistencia de 4 mil personas, cantidad que ya consideraban un éxito. “Sin embargo 10 mil personas ya nos marca un punto sumamente alentador y nos obliga a mejorar la feria en las próximas versiones”, dijo.
Para Paz Soldán, ahora el reto es apostar por una agenda propia en las próximas versiones y “por qué no, convertirnos en la mejor feria del libro de Bolivia”, finalizó Paz Soldán.
Qhochalas cultos y lectores
Uno de los temas que destacó Marcelo Paz Soldán, presidente de la Cámara del Libro, es el interés que la gente ha demostrado por la lectura en la Feria Internacional del Libro de Cochabamba. “Al margen de que si compraban o no los libros, la gente quería saber sobre los autores, sobre cómo estaban redactados. Había una indagación sobre el libro mismo”, explicó.
Según el presidente de la Cámara del Libro, en esta Feria salió a luz el aprecio de los cochabambinos por la lectura. “Los lectores estaban muy ávidos de conocer detalles de los libros que querían comprar. Querían que les cuentes quién era el autor de la obra; o el argumento de determinada novela; qué decía este autor o cómo había construido sus personajes”.
Para Paz Soldán, esos procesos de venta de libros estaban dentro un marco de diálogo profundo, unos más profundos que otros sobre el libro y el autor. Todos esos aspectos hicieron muy gratificante la realización de esta feria.
Sobre los precios dijo que, como en toda feria, había libros caros y baratos. “Había libros con un rango de precios muy variado, sin embargo, el hecho de comprar un libro no deja de ser un gran esfuerzo para mucha gente”
[Fuente: www.lostiempos.com]




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