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Un nuevo libro sobre Uncía y Llallagua



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Uncía y Llallagua, realidades para entender la minería capitalista
Por: Magdalena Cajías, historiadora.

La obra de Luis Oporto Ordóñez, sobre Uncía y Llallagua, puede inscribirse tanto en la historia regional como en la social. En el primer caso, trabaja en un espacio urbano delimitado: Uncía y Llallagua, ubicadas en el norte de Potosí, que, por sus características vinculadas a la explotación del estaño, fueron el centro de una región minera que, en la época del estudio, tuvo un impacto nacional decisivo.

Muchos de los temas abordados en los distintos capítulos dan cuenta de aspectos sumamente interesantes y relevantes para la compresión de una realidad local. En ese sentido, Oporto analiza los antecedentes históricos de la región, incluyendo las sublevaciones indígenas ocurridas a fines del siglo XIX en la provincia de Chayanta, estrechamente vinculada a la región minera del Norte de Potosí. Luego, analiza temáticas como las estructuras y prácticas políticas locales, el desarrollo de los medios de transporte, las distintas actividades económicas que dan vida a la región, como las comerciales y, por supuesto, la emergencia de las grandes empresas mineras desde fines del siglo XIX en Uncía, Llallagua y su área de influencia.

Además, estudia temáticas que explican el desarrollo urbano de la región, como la instalación de la electricidad; un tema muy novedoso como es el papel de la aviación y, como algo fundamental, las características de la apropiación del espacio por parte de las empresas mineras, en desmedro de la población local no minera.

Como historia social, Oporto trabaja la construcción del poder local de las grandes empresas mineras y las características de la mano de obra y, como elemento muy novedoso, a los distintos sectores que prestaban servicios en la región minera, tales como abogados, sastres, trabajadores de la salud, artesanos y otros. Aborda también el papel de la conscripción militar y reconstruye con datos de primera mano aspectos fundamentales de la vida cotidiana de esos pueblos, como el entretenimiento, el ocio, el deporte, las fiestas y el desarrollo cultural en general.

El estudio de Oporto se centra en una zona bastante estudiada, al haber sido el asiento de grandes empresas mineras que, para principios de la década de 1920, ya habían pasado en su totalidad a manos del empresario Simón Patiño, así como el lugar en el que emergió la vanguardia del movimiento minero, pues allí se asentó la expresión más avanzada del sindicalismo del sector proletario.

Sin embargo, no sólo en conjunto, sino en cada uno de los capítulos, Oporto introduce y analiza problemáticas y temáticas sumamente novedosas y originales, que proyectan una imagen mucho más total de la realidad de esas localidades en las primeras décadas del siglo XX. Dentro de ello, lo que seguramente es su principal acierto, es la reconstrucción cotidiana de las vivencias, experiencias, realidades sociales y culturales de los pobladores comunes y corrientes, utilizando una documentación extraordinariamente rica.

La lectura de las 470 páginas puede hacerse sin dificultad y con entusiasmo por pasar a la siguiente página. Sin embargo, este estudio no es un conjunto de anécdotas. La relación de hechos aparentemente sin gran importancia, permite explicar procesos históricos claves para la comprensión tanto de las especificidades de la región como de la construcción del poder de las empresas mineras, que no se limita, ni mucho menos, a la explotación de las riquezas estañíferas y su fuerza de trabajo, y que avanza hacia el control del espacio y de la vida de los habitantes urbanos.

Esta obra no sólo cumple con exigencias académicas, sino que se constituirá en uno de los trabajos más importantes realizados hasta ahora en el tema minero. Uncía y Llallagua. Empresa minera capitalista y apropiación real del espacio, 1900-1935. Instituto Francés de Estudios Andinos-Plural. La Paz, 2007.

Fuente: http://www.la-razon.com/versiones/20080316_006213/nota_269_563481.htm



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