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Por El conquistador

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Ordenan volver a investigar a Federico Andahazi por presunto plagio

La Sala Primera de la Cámara del Crimen revocó este martes el sobreseimiento dictado a favor del novelista argentino Federico Andahazi, acusado por el presunto delito de plagio por el hijo del dramaturgo Agustín Cuzzani. El magistrado además ordenó profundizar la investigación en la causa.

Agustín Cuzzani (h), patrocinado por el abogado Roberto Damboriana, denunció en una querella iniciada en 2007 que la novela El conquistador, de Andahazi era un plagio de Los indios estaban cabreros, escrita por su padre, pero el pasado 20 de junio la justicia resolvió sobreseer al imputado, según consignó la agencia estatal TELAM.

En esa oportunidad, el juez de instrucción Julio López decidió absolver al ganador del Premio Planeta 2006 por la obra en cuestión después de los peritajes realizados por tres expertos.

Los familiares de Cuzzani apelaron y ahora los camaristas Jorge Rimondi, Gustavo Bruzzone y Alfredo Barbarosch llegaron a la conclusión de que “el núcleo de ambas obras, a partir de las cuales se desarrollan diversos acontecimientos, está dado por un argumento idéntico”.

¿Cuál es el argumento similar? “El viaje por mar que emprende un líder del Imperio Azteca, que lo lleva a descubrir el continente europeo con antelación a la llegada de Colón a América”.

Los expertos habían señalado, entre otras diferencias, que una de las obras es una novela y la otra una pieza teatral, pero los jueces consideraron que la similitud entre los argumentos justifica profundizar la investigación.

Ambas obras sostienen que no fueron los españoles quienes descubrieron América sino los indios, que habrían llegado a Europa antes del año 1492.

Fuente: Revista Ñ


Los pioneros del cine cruceño. Segunda parte

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Los pioneros del cine cruceño
Por: Nino Gandarilla Guardia

(Presentamos la segunda parte de la historia del cine en Bolivia y de cómo Santa Cruz logra hacer sus primeras proyecciones. Estos datos corresponden a segmentos del libro Cine y Televisión en Santa Cruz, elaborado por Nino Gandarilla Guardia)

A fines de 1928 sucedió algo curioso, que pone por primera vez en relación el conflicto del Chaco y la cinematografía nacional. Mamerto Urriolagoitia, secretario de la Delegación de Bolivia en Gran Bretaña, cablegrafiaba al Presidente Hernando Siles en los siguientes términos: “Santa Cruz, 15 de diciembre de 1928.- Presidente Siles.- Llegué ayer, y en vista de gravedad situación internacional, aprensúrome ofrecerle incondicionalmente modesto contingente mis servicios.- Operadores cinematográficos y fotográficos, así como aparatos con que cuenta mi expedición, hállanse listos para servir supremo gobierno. Espero sus órdenes”.
El sentido de ese cable se haría claro dos años más tarde, con el estreno de una película patrocinada por Urriolagoitia, titulada Del Llano a las Cumbres, que se estrenó en el cine Princesa y luego en el Teatro Municipal, en 1931, precedido de varios comentarios favorables que hacían hincapié en las virtudes propagandísticas de la película. “Todo boliviano está obligado a verla”, rezaba la publicidad, mientras que algún artículo destacaba que se trataba del “único filme boliviano que ha triunfado en Europa”.

Como hemos visto, más allá de creer o no aquello del “triunfo en Europa”, el cine en Santa Cruz tuvo una gran importancia para el cine nacional en su nacimiento. Con lo investigado hasta hoy, podemos señalar que en 1924 se efectúan las primeras producciones cruceñas, a 29 años de la invención del cine en el mundo, 20 años después que el cine llega a Bolivia y a 18 años de las primeras grabaciones nacionales. Tres años antes del cine sonoro en el mundo.

Sobre el interés de los ingleses por filmar desde el Chaco hasta los centros poblados de Bolivia, en ese preciso tiempo, cuatro años antes de la guerra, lo dejamos a criterio del lector.

Sigamos atando cabos. El joven investigador Luis E. Rivero, que ha revisado casi toda la hemeroteca existente en Santa Cruz, nos comentó que el 1 de septiembre de 1921, el periódico El Liberal anuncia la llegada de una misión estadounidense encabezada por un ministro, que entre otras cosas, informa de que traerá una cámara filmadora y a su camarógrafo. “Si la misión llegó, ésta podría ser la primera filmación realizada aquí”.
También afirma que entre 1920 y 1925 Santa Cruz trataba de proyectarse hacia otros países en busca de inversionistas para promover su desarrollo. La Alcaldía elabora un proyecto para el desarrollo, en el cual se incluye la proyección de su imagen en el exterior.

De ahí que don Antonio Velasco también hace su aporte con la exposición de miles de fotografías que fueron reveladas en Argentina. La película de Velasco Franco se proyectó en la ciudad desde 1927 hasta 1940 en el Palace; También se enviaron copias a todas las embajadas. Esto tal vez explica lo del “triunfo en Europa”, pues la correspondencia seguro fue animosa. Como antecedente histórico tenemos el Memorando de la Sociedad de Estudios Geográficos e Históricos de Santa Cruz el año 1904, que inicia la lucha por el desarrollo cruceño.
Rivero afirma que el descubridor del trayecto bioceánico fue Róger de Couteville, que hizo la hazaña en su camión desde Río de Janeiro - Santa Cruz - Cochabamba - La Paz hasta Lima. “Él trae una cámara y realiza posiblemente la tercera película con imágenes de la región”. Luego menciona la película sobre la Guerra del Chaco, grabada por órdenes del xenófobo Gral. Hans Kuntz, contratado por el Estado boliviano (N. del A. Este sujeto tenía la misión de aprovechar la guerra para acabar con la población masculina de Santa Cruz). “Kuntz utilizaba el cine como propaganda de guerra. Hacía cortar las partes duras de la batalla y mostraba sólo la avanzada en el frente”. Los datos arriba expuestos señalan a Antonio Velasco Franco como pionero del cine en Santa Cruz.

Primeras exhibiciones

De una entrevista con el Dr. Aquiles Gómez Coca obtuvimos una serie de valiosísimos datos que nos permitirán complementar el trabajo de compilación.

Las primeras presentaciones cinematográficas las lleva a cabo el español Moreno Caubín, que instala una proyectora de cine en la calle Florida, esquina Libertad. Era el cine mudo que hacía su aparición en la primera década de siglo pasado. Luego el español vende su máquina a un consorcio conformado por el italiano José Bruno y Luis Queirolo, que instala la sala cinematográfica donde hoy es el Banco del Estado (N. del A. - Actual centro cultural de la Prefectura del Departamento), cuyos terrenos pertenecían al cura Velasco. Los dos empresarios eran artesanos; Bruno, carpintero, y Queirolo, herrero.

En 1912 aparece el cine Roma, cuya máquina funcionaba con un sistema de magnetos, pues por aquella época aún no había luz eléctrica en Santa Cruz. Al respecto, en Cositas de mi pueblo, el mismo Dr. Gómez comenta: “El primer edificio iluminado con luz eléctrica en Santa Cruz fue la iglesia catedral. En su inauguración del 15 de agosto de 1915, se iluminó por fuera y por dentro durante tres días. El técnico electricista que se encargó de tan atractivo acontecimiento fue el súbdito español don Genaro Fernández”. Según el Calendario Regional del Dr. Remberto Gandarilla Suárez, del 15 de enero de 1927.

“La empresa Luz y Fuerza inaugura, en Santa Cruz de la Sierra, un servicio de energía eléctrica de 250 kw, propiedad de Peregrín Ortiz y Claudio Mc Kenney”.

Fuente: El Deber


La próxima Feria del Libro de Buenos Aires ya tiene fecha y lema


Feria del Libro de Buenos Aires

“Pensar con libros” será el lema de la trigésimo-quinta edición de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se celebrará del 23 de abril al 11 de mayo del 2009, anunciaron hoy sus organizadores.

La Fundación El Libro señaló en un comunicado que en simultáneo con la Feria se realizarán el tercer Congreso Iberoamericano de Libreros, las XIX Jornadas Internacionales de Educación, las Jornadas de Profesionales del Libro y una reunión de bibliotecarios argentinos.

Sobre el lema elegido para la edición del 2009, los organizadores señalaron que el libro es el “más eficaz y persistente, y todavía no superado, instrumento de reflexión y autoconocimiento que posee el ser humano” y, en este sentido, recordaron géneros como “el ensayo filosófico y político, la crítica ideológica y social, y las necesarias re-escrituras de la historia”.

La Feria tendrá lugar desde el jueves 23 de abril al lunes 11 de mayo de 2009 (inclusive) en La Rural, Predio Ferial de Buenos Aires, bajo el lema “Pensar con libros”. La exposición abarcará la totalidad del predio (45.500 m2), ocupando los Pabellones Ocre, Azul, Verde, Amarillo, Rojo, Blanco y el Nº 9.

La pasada edición de la feria, una de las mayores de Latinoamérica, recibió un récord de visitas de 1,2 millones de personas.

Fuente: Revista Ñ


El mundo de ayer, la comprensión de nuestros límites y la deprevación de las élites en la biblioteca de Ecdótica

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Título: El mundo de ayer, la comprensión de nuestros límites y la depravación de las élites
Autor: H.C.F. Mansilla

Descripción: Todas las sociedades requieren de una cultura común aceptada más o menos voluntariamente, sobre todo en lo referente a valores de orientación y principios de orden, lo que a menudo implica la vigencia colectiva de ciertos prejuicios. Como estos, en el fondo, no se pueden evitar, lo razonable es discriminar entre prejuicios que hayan permitido ulteriormente un régimen más humano y democrático y sistemas socio-políticos que arrastran elementos totalitarios a lo largo de muchas generaciones (fragmento).

Fuente: Ecdótica


El travestí, un cuento de Bartolomé Leal

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El travestí
Por: Bartolomé Leal

Esa noche el escritor salió subrepticiamente de la casa familiar con el afán de conseguirse una puta. Su matrimonio era un desastre desde hacía tiempo, pero no era ésa la causa esencial de tal trasgresión. Le gustaban las putas. Había sido iniciado en el sexo por una “patín”, una prostituta callejera, y desde entonces sus gratificaciones auténticas pasaban por elegir una mujer de su agrado, someterla a algunas rutinas predilectas, conversar un poco sobre la vida de ella, pagar más de lo pedido y… hasta la próxima. Había un toque abyecto en aquella componente de la personalidad tímida y acomplejada del escritor. Se acordaba siempre de la frase de un amigo, al cual había tratado, torpemente, de seducirle a la esposa. El amigo le gritó con crueldad, frente a ella: “Guatón, mejor búscate una maraca para que te haga cariño”.

Habiendo esperado que todos se durmieran, sacó el auto. Un auto rojo, conspicuo como el que más. El vehículo con el cual se llevaba a los niños al colegio y se hacían las visitas sociales. Pero el escritor andaba como nunca necesitado de una puta. Se acercó, pues, desde donde residía, en Ñuñoa, hasta las esquinas de Providencia y Apoquindo. Por allí se exhibían las prostitutas callejeras de cierta calidad, a partir de las once de la noche. Fue en los alrededores de avenida El Bosque que vio un grupo. Llamativas, hermosas. Le gustó una más bien pequeña, de largo pelo negro y pantalones ajustados, que se balanceaba sobre unos enormes tacones puntiagudos. Detuvo su auto en la parte más oscura y le hizo un gesto. Vio como se acercaba. Pero otra se le adelantó y subió en el auto para negociar.

Era una mujer alta y de pelo platinado, bastante delgada aunque voluptuosa. Muy maquillada. Voz ronca. Sonrisa seductora. El escritor no estuvo seguro, pero le pareció que era un travestí. No se atrevió a echarla del auto y prefirió seguir el juego, tal vez era la oportunidad de una aventura diferente. Ella procedió a indicar al escritor un lugar oscuro en las cercanías, para atenderlo en el propio vehículo. Una vez alcanzada la sombra cómplice, cobró por adelantado. Luego acometió los preliminares habituales en estos casos, aunque con demasiada pasión y una pizca de brusquedad, según le pareció al escritor. Se sintió ajeno y traqueteado, su líbido se negó a responder; pero la mujer parecía hallarse a sus anchas y decía qué rico, qué rico, a cada rato.

Pronto se dio cuenta el escritor que su billetera no estaba en el bolsillo posterior de su pantalón, como tenía por su costumbre. Reclamó. Ella le dijo que se le había caído al suelo, entre sus pies. El escritor la recogió. Revisó y se dio cuenta que todo su dinero había desaparecido. Con la máxima ira que su mentalidad pusilánime le permitía, increpó a la puta. La respuesta fue violenta. La mujer lo trató de degenerado, de meterse con un hombre como era él, y amenazó primero con mostrarle lo que le colgaba entre las piernas, después de acusarlo a su señora, que debía tenerla, denunciarlo a los pacos, en el trabajo, a medio mundo. Y que no se atreviera a dárselas de duro porque llevaba una navaja. Se la enseñó.

“Ahora nos vamos a un cajero automático y me vas a regalar cien lucas”, le dijo. “Si no te portas bien, te cago, cariño. Soy un macho bien recio”. El escritor no intentó resistir ni nada por el estilo. Partió con ella en el auto hacia un cajero, y sacó los cien mil pesos, más otros cincuenta que el travestí le exigió. “Me das lástima, gordito”, susurró la platinada a modo de despedida. “Eres una mierda, pero simpático. Te voy a dejar tranquilo. Me conformo con esto por ahora”. Y se alejó meneando las caderas.

El escritor soltó el aire que tenía acumulado. Sin esperar que se le aplacara el pulso, partió en su auto en dirección a casa, preocupado, avergonzado, asustado, humillado. Se sintió patético. Se había salvado de una buena. A los pocos minutos de manejo logró tranquilizarse un poco. Pensó que, en compensación, debía sacarle partido literario al feo asunto. Transformarlo en una heroica gesta, cuya presa era el travestí. Se vio, como en una película de la serie negra, golpeándolo con furia, engañándolo para arrebatarle la navaja, haciéndolo pedir perdón y finalmente entregándolo hecho un guiñapo a la policía. Se refociló con el cuadro de su propia valentía.

Imaginó el inicio de su cuento: “Esa noche el escritor salió subrepticiamente de la casa familiar…”

Fuente:http://foroabiertodenovelanegra.wordpress.com




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