Síguenos en



Follow Me on Pinterest





Donaciones

Ayudanos a difundir libros gratuitos

Recomendamos




Uno de los cuentos ganadores del AXS



axs-premio.jpg

Tarde
Por: Hora Boliviana
Obra: Tarde. Autor: Mauricio Rodríguez Medrano.

(A continuación uno de los dos cuentos ganadores del concurso. Lo invitamos a darnos sus comentarios AXS)

La Muerte recorrió a medianoche, en forma de viento silbante, la calle principal del pueblo, hasta llegar a la plaza central; acarició la estatua de Simón Bolívar; saltó hacia una banca y rozó la espalda del Sereno, dejándole un estremecimiento que le recorrió toda la espalda; entró por la puerta principal a la casa del Alcalde y lo obligó a jugar ajedrez –lo venció en tres oportunidades-; bajó las escaleras y salió al patio; cruzó la verja y se dirigió calle arriba, a la casa de la tejedora ciega de mortajas; golpeó su puerta y la saludó ofreciéndole la mano; cruzó hacia la vereda del frente e ingresó a la casa del Adivino; se entretuvo barajando unas cartas de tarot y dejó abierta la puerta de salida para que el ventarrón desplomara todo resquicio de perennidad; caminó unas dos cuadras hasta llegar al cuartel y sonrió a un soldado que estaba de guardia; dobló la esquina e irrumpió en la hacienda del viejo Juan Lázaro, el único vendedor de ataúdes del pueblo, que había trabajado por más de cincuenta años negociando las desgracias ajenas; paseó por el pasillo de la mansión principal y marchitó unas flores barrocas pintadas en un cuadro; subió las escaleras; detuvo el péndulo del reloj empotrado en la pared que aún anunciaba las tres de la mañana; entró a la habitación del viejo; se dio tiempo para consumir las velas de uno de los candelabros; se acercó a los pies del catre, tropezó con un bacín de oro lleno de enfermedad; blandió su guadaña cegadora y la agitó al aire; se preparó para hundirla en las entrañas de Juan Lázaro reclamando su último suspiro, pero desistió hacerlo porque se dio cuenta que el viejo –roñoso, deshonesto, miserable e idiota-, tres horas atrás, ya se había muerto.

Fuente: AXS



37 Respuestas »

  1. Arturo Torres M. dice:

    Si el jurado considera que este es uno de los mejores cuentos que se presentaron al concurso, de acuerdo. No voy a discutir ni presentar observancias a esa decisión ni tampoco lo voy a comentar.

    Sin embargo pienso que a Mauricio Rodríguez, le robaron el 50% del premio al añadir un segundo trabajo como lo es “El diputado no tiene quien le describa” para compartir el primer lugar.

    Allí sí difiero y abismalmente con el jurado. Puesto que ese trabajo, ni siquiera puede calificárselo como cuento.

    Estimado Mauricio, TE ROBARON LA MITAD DEL PREMIO.

  2. Ernesto Tarifa dice:

    Me produce una gran desazón. No hay trabajo del lenguaje (en las líneas 3 y 4 se repite la misma palabra), no hay idea de puntuación y el final es absurdo.

    No sé cómo cualquier institución se toma la libertad de organizar un concurso literario, siendo que no tiene con el campo ningún lazo.

    Menos aún puedo entender el fallo del jurado (cuyos miembros no conozco pero que seguramente no tienen, no pueden tener, idea de cuento y literatura) al otorgar primero un premio dividido (concuerdo con el comentario anterior en que el cuento “El diputado no tiene quien le escriba” es pésimo) y segundo un premio a un par de obras de practicamente ninguna calidad.

    A nombre de la publicidad se destruyen muchas cosas estos días.

  3. Arturo Torres M. dice:

    Estimado Ernesto,

    Debo darte toda la razón con respecto de este cuento en particular, que trata sobre la PARCA O LA MUERTE. El final es absurdo; puesto que si el hombre ya estaba muerto, entonces la PARCA ya no debió de venir, tendría que haberlo hecho antes. No pueden existir dos PARCAS.

    En cuanto a que una empresa organice un concurso, no está mal. No critico a AXS por estos resultados (esperando claro que, AXS, no haya metido la mano en los resultados)

    El problema está en el jurado. UN DESASTRE ABSOLUTO (y eso que lo absoluto no existe)

    Si para estos tres señores, los dos cuentos finalistas son los mejores trabajos, entonces nos enfrentamos a dos calamitosas conclusiones:

    – Que, entre los 400 concursantes, no existen buenos escritores, lo cual sería no solamente triste, sino terriblemente patético o,

    – Que este jurado sabe tanto de literatura, como yo pueda entender sobre diseñar una nave espacial.

    Se aplazaron. No conozco a esos dos señores Chávez, pero me da pena por el Sr. Rimassa; pues crei que este último sabía de lectura.

    ¿Tú crees que mi persona, si alguna vez se me ocurre editar un libro, va a tomar en cuenta a este pintor? Ni loco… Ni siquiera para que me dibuje algo en la portada del libro.

    Está muy bien que estos dos trabajos hayan sido elegidos, pero no para entregarles el primer premio, sino debería utilizárselos como ejemplo de ¡¡¡¡¡Cómo NO se debe Escribir un Cuento!!!!!

    Un saludo a usted y a todos los amigos de ecdotica.

  4. Mauricio Rodríguez dice:

    Bajo las amplias prerrogativas que tienen los críticos de arte, les doy gracias por la invectiva a mi cuento. Si describo a una muerte que llega tarde, tal vez sea de igual modo un absurdo la visión de Ingmar Bergman cuando hace jugar ajedrez a la Muerte o las cómicas líneas de Woody Allen utilizando a la Muerte de Bergman como un ser humanamente pedrestre que no sabe si llevarse a un ciudadano de New York porque “la democracia es la democracia”. Mi muerte que no se compara a ellas sería, tal vez una muestra de por qué todavia mucha gente confunde a Roberto Bolaño con el Chavo. Si alguna vez leyeron a Bolaño ( o en el mejor de los casos si son muy clásicos queridos detractores, a Plauto), tal vez se den cuenta un poco más de los simbolizmos de mi cuento que humildemente se esparcen en la obra y que tal vez sea motivo para creer mejor en un absurdo final. Gracias

  5. Arturo Torres M. dice:

    Estimado Mauricio,

    Es importante aclarar dos aspectos.

    1. La fantasía y la inventiva, son fundamentales con el aspecto literario; puesto que si no fuera así, no tuviéramos el deleite de un Cervantes Saavedra, de un Alan Poe, de un Albert Hitchcock, etc.

    2. No tengo nada contra la simbología del cuento; es más, tu cuento me parece bueno; y así lo estuvimos comentando con Marcelo Paz Soldán. Lo que no comparto es que si la Parca es la segadora de vidas, alguien no podría morir por cuenta propia. Salvo claro, que estirándo un poco el cuento, se podría explicar este detalle. Pero tal cual lo acabas no es muy lógico.

    En verdad me gusta el cuento, pues tiene enorme potencial.

    Sin embargo debo hacerte notar, sin ninguna “mala leche”, que te faltó trabajar la puntuación. Recuerda que se trata de una obra para un concurso.

    Por otra parte veo un uso desmedido de la conjugación del pretérito perfecto simple, a todo lo largo del cuento, de punta a cabo:

    (Recorrió – acarició – saltó – rozó – recorrió – entró – obligó – venció – salió –dirigió – golpeó – saludó – cruzó – ingresó – caminó – sonrió – dobló – irrumpió – paseó – marchitó – subió – entró – acercó – tropezó – agitó – preparó – desistió – dio)

    Pienso, y lo digo con mucho respeto, que es cansador para un texto tan corto.

    Finalmente en esta frase que copio textual:

    (…) entró por la puerta principal a la casa del Alcalde y lo obligó a jugar ajedrez –lo venció en tres oportunidades- (…)

    debiera de decir “le venció” (y no “lo venció”) porque hablas de una persona, en este caso del alcalde.

    Bueno, mis disculpas por opinar sobre tu cuento, pero era importante que quedaran claras mis razones del porqué realicé comentarios anteriores sobre este respecto.

    Un saludo.

  6. Sofía Kourtesis dice:

    El cuento me parece un desastre, la puntuación es absolutamente catastrófica y el argumento no tiene ningun sentido.

  7. En el cuento de Mauricio me gusta, justamente, el hecho de que la muerte llega tarde. Es, a mi gusto, lo mejor del cuento. No tiene sentido aclarar de que existen dos parcas o dos muertes, sino que el muerto le jugó una mala pasada a la muerte. El cuento podía, ciertamente, estar mejor escrito sin un uso o abuso de algunas licencias literarias.
    Lo del jurado me deja dudas. El cuento del diputado tampoco me gustó. Quien sabe, talvez el cuento de Mauricio, con un poco más de trabajo, hubiera quedado más redondito.
    Se me ocurre algo, por qué no lo reescribimos y sacamos una versión ecdotica del ganador del AXS, si Mauricio nos lo permite y trabaja con nosotros. Yo tengo doce años como editor, así que puedo hacer una primera versión y de ahí vemos que sale. Se animan?

  8. Sergio dice:

    El autor de “Tarde” debería tener un poco de vergüenza para defender su… (cuento no es un nombre para este… insulto literario) ya que está mal escrito, mal narrado. Es absurdo. Tonto. Ya me pareció de caricatura la alusión que hace acerca de la escena de jugar ajedrez con la muerte. Tal parece que no entendió (ni de lejos) lo que el genio de Bergman presenta en el “Séptimo Sello”, ni lo que transmite con el simbolismo de la película. Menos aún contiene un disparate tal, de presentar a la muerte ante un cadáver, dándose recién por enterado ¡Qué estupidez! El autor de “Tarde” debería dedicarse a otra cosa que esté muy, pero muy alejado de la palabra escrita. Otorgarle un premio a este escrito no hace más que empobrecer la literatura en este país. Si las obras son malas entonces que no se premien, porque lo unico que logran es abarrotar de escribidores (como el autor de “Tarde”) el sitial de la literatura nacional. Y esta alución también sireve para el segundo cuento que es un disparate.
    Sé que hay muy buenos escritores en este país pero también abunda la pobreza literaria que, a estas alturas, ya es desesperante.
    Si esos son los mejores cuentos, cómo serán los peores.

  9. Mauricio dice:

    Marcelo:
    Estoy presdispuesto para corregir mi cuento y sacar un mejor edición de “Tarde”. dime cómo y cuándo. Creo que la literatura se lo hace en acción (en el verbo que se utiliza para realizarla). Ayúdame. Eso me servirá para ser un mejor escritor.

  10. Mauricio dice:

    Arturo:
    Respeto tus comentarios, que no son en desmedro del texto, sino que sirve para que exista una mejora en la escritura. Con respecto del “lo” al “le”, creí importante poner el “lo”, haciendo referencia al cargo de la personas: su autoridad. La muerte puede ser capaz de vencer a un alcalde (el poder), pero, aún así, no a un vendedor de ataúdes. Sé muy bien que la escritura es un proceso y, por esta razón, creo que es necesario una mejora (Cerruto lo hacía cada vez que se volvían a publicar sus cuentos). Ahora bien, lo de las dos muertes, no creo que sea necesario. Yo no lo pensé así. Retomanto a Hitchcock, en un capítulo de su serie, sucede que el muerto ya está muerto (valga el juego de palabras porque sino alguien me insultará o me criticará y no me refiero a ti). Es ese juego que quería utilizar, pero si no fue entendido por muchas personas, les pido disculpas, tal vez están acostumbrados a un forma de literatura muy Europea sin los juegos de Cortazar, Borges, Carlos Fuentes, Guimaraes Rosa, García Márquez, Bolaño, y otros más. Lastimosamente (haciendome cargo del sufijo) no puedo escribir de otro manera, pero si mejorar mi estilo. Gracias Arturo y ayúdame en lo necesario para mejorar mi cuento.

  11. Mauricio dice:

    Arturo:
    Me olvidaba: con respecto a los verbos tan utilizados, fue para dar una sensación de que la muerte realizaba muchas acciones, con todo su poder, pero a pesar de ello, fue burlada.

  12. Arturo Torres M. dice:

    Estimado Marcelo:

    Tu idea es genial con respecto de reescribir el cuento de Mauricio; sin embargo, me parece ya algo tarde, exactamente como la temática de su cuento. Porque lo ideal hubiese sido que, Mauricio, se haga asesorar con alguien inmerso en el mundo de las letras, para que corrija su cuento y lo guíe un poco, antes de presentarlo al concurso. Pues, todos los escritores contratan correctores o las editoriales cuentan con ellos.

    Pero además de esto, lo que me produce urticaria es que, el jurado, premie estas obras.

    En alguna parte de ecdótica leí que no siempre son las mejores obras las que se premian. Parece que varios concursantes y lectores (en otras ocasiones) ya han pasado por esto mismo. Situación terriblemente preocupante; porque de hoy en adelante los pseudoescritores elaborarán cualquier tontería (con errores ortográficos, sin ninguna concordancia, cero sintáxis, etc.) y esperarán tener la suerte de contar con un jurado benevolente como el que hoy nos ocupa, y encima son capaces de publicar sus obritas premiadas, como si fuera lo mejor de la literatura boliviana.

    Con todo respeto, considero que ya hemos hablado mucho sobre este tema. De hoy en adelante, pienso que nos queda, tan sólo, la esperanza de que, a futuro, los organizadores buscarán un mejor jurado, conformado por verdaderos escritores o poetas de nivel.

    De otra manera, a futuro, ya nadie tendrá confianza en estos concursos y, poco a poco, la literatura se convertirá, sencillamente, en una mediocridad de escribidores.

    Un abrazo.

  13. Arturo Torres M. dice:

    Mauricio:

    Agradezco infinitamente que me tomes en cuenta para mejorar tu cuento; pero, por experiencia propia, he jurado nunca más meter la mano en una obra ajena, ni aún siquiera en aquel caso que el autor me lo pida.

    En tu cuento, variaría el final e implantaría mi estilo, terminando así en un cuento completamente diferente.

    Una vez lo hice en un taller literario y, además del rechazo de mis sugerencias, terminé vilmente insultado por el autor, ya que alegaba que cambié aquello que él deseaba transmitir.

    Gracias de todas maneras.

    Un saludo.

  14. Tarde
    Autor: Mauricio Rodríguez Medrano.

    La Muerte recorría a medianoche la ciudad vacía. Fue por la calle principal del pueblo hasta llegar a la plaza central. Acarició a Simón Bolívar; saltó una banca y rozó la espalda del sereno, dejándolo estremecido.

    Entró a la casa del Alcalde y lo obligó a jugar ajedrez, venciéndolo en tres oportunidades. Bajó las escaleras y salió al patio; cruzó la verja y se dirigió a la casa de la tejedora ciega de mortajas; golpeó su puerta y la saludó ofreciéndole la mano. Cruzó hacia la vereda del frente e ingresó a la casa del adivino; se entretuvo barajando unas cartas de tarot y dejó abierta la puerta de salida para que el ventarrón desplomara todo resquicio de perennidad.

    Caminó unas dos cuadras hasta llegar al cuartel y sonrió a un soldado que estaba de guardia; dobló la esquina e irrumpió en la hacienda del viejo Juan Lázaro, el único vendedor de ataúdes del pueblo, que había trabajado por más de cincuenta años con las desgracias ajenas; paseó por el salón principal y marchitó unas flores barrocas pintadas en un cuadro; subió las escaleras; detuvo el péndulo del reloj empotrado en la pared que aún anunciaba las tres de la mañana; entró a la habitación del viejo; se dio tiempo para consumir las velas de uno de los candelabros; se acercó a los pies del catre, tropezó con un bacín de oro lleno de enfermedad; blandió su guadaña cegadora y la agitó al aire; se preparó para hundirla en las entrañas de Juan Lázaro reclamando su último suspiro, pero desistió hacerlo porque se dio cuenta que el viejo –roñoso, deshonesto, miserable e idiota-, era él, La Muerte.

  15. Espero les guste la versión ecdotica (la pueden leer líneas arriba).

  16. carolina dice:

    Ya que Mauricio tiene la buena voluntad de aprender de sus errores, le puede ser muy útil que los participantes le muestren las falencias que fue cometiendo en el cuento. Que hagan sus sugerencias, que expliquen porque algunas partes no se entienden y que Mauricio las corrija, con sus propios términos, lo que él quería dar a entender.
    A Mauricio:
    Si por lo menos dos personas te critican sobre una oración, un párrafo, aunque sea una línea de tu cuento, es porque realmente está mal escrita. Por muy buenas justificaciones que tengas tienes que cambiarla y tratar de decir lo mismo con otras palabras. A eso se llama trabajar el texto.
    Saludos, amigos del foro.

  17. Carolina, tienes razón, aunque no podemos olvidarnos que el cuento es ganador de un premio. Tiene, a mi gusto, mucho mérito y me gusta el cuento, así que estamos reescribiéndolo tratando de buscar una nueva versión. Veamos que sale.

  18. Arturo Torres M. dice:

    Estimado Marcelo,

    Me parece excelente lo que has reescrito sobre este cuento.

    Sólo dos consejos estimado Marcelo, intenten no cambiar las palabras utilizadas por Mauricio, manteniendo la parte poética que es muy buena (puedes aumentar otras o cambiarlas de lugar, pero no las elimines) y el otro aspecto, intenten escribir, en lo posible, en presente y no en pretérito; así no existirá un abuso de la conjugación de los verbos.

    Pongo como ejemplo el inicio del cuento, y hasta aquí llegaré yo, porque este tipo de cosas las tomo con pinzas (ojo, sólo es un ejemplo de cómo escribiría yo con mi particular y enredado estilo):

    Junto con la llegada de la medianoche, la negra sombra de la muerte dirigía sus pasos a la plaza central, izando -al paso de su silbante brisa- las partículas de polvo de la principal calle del poblado. Ya llegado allí, mientras flotaba más que saltar sobre una de las bancas, con sendas caricias logró alcanzar, tanto la estatua de Simón Bolívar como la espalda del sereno, produciendo en este último, un extraño estremecimiento a todo lo largo de su espinazo (…)

    Este cuento es muy bueno como dije antes; tiene enorme potencial y tal cual se presenta el original es complicadísimo el escribirlo. Y mis disculpas por no ser consecuente con las cosas por las que juro nunca hacer; pero la tentación es muy grande.

    Saludos Cordiales y felicitaciones por la idea de Marcelo y la buena predisposición del autor.

  19. Arturo Torres M. dice:

    Marcelo,

    Cometí un error de concordancia, mando de nuevo mi sugerencia con la respectiva corrección, haber si logras encontrar mi falla:

    Junto con la llegada de la medianoche, la negra sombra de la muerte dirigía sus pasos a la plaza central, izando -al paso de su silbante brisa- las partículas de polvo de la principal calle del poblado. Ya llegada allí, mientras flotaba más que saltar sobre una de las bancas, con sendas caricias logró alcanzar, tanto la estatua de Simón Bolívar como la espalda del sereno, produciendo en este último, un extraño estremecimiento a todo lo largo de su espinazo (…)

    Me olvidaba decirte que el final que le diste al cuento está mucho mejor, es más interesante.

    Saludos.

  20. Mauricio Rodríguez Medrano dice:

    Marcelo:
    Revise el texto que escribiste. Gracias por ayudarme a editar el cuento, creo que siempre es necesario hacerlo, aunque no comparto las observaciones de Arturo sobre la pulcritud de las obras ganadoras (cuando Cien Años de soledad se presentó, habían tantas erratas que un editor tuvo que corregirlas). Creo que en este país es muy difícil tener a un editor a la mano, primero porque, en mi caso, no tengo dinero para pagarle, y, segundo, porque si no eres un escritor reconocido, nadie te tira bola (jerga juvenil). Por esta razón, a pesar de nuestros errores (me refiero a los escritores que estamos en la búsqueda de poder mínimamente ser reconocidos), debemos luchar (acéptece este término) para realizar un texto lo más pulcro posible. Me gustaron tus correcciones y las acepto, menos del final y la separación de párrafos, porque en mi caso debe seguir un estructura monolítica muy parecida a la “Continuidad de los parques de Cortazar” o a “Sangre y Arena” de Leizan. Creo que en mi cuento, el cambio se da a través de una metamorfosis dentro de un párrafo. También elegí quitar otras palabras o frases que no añadían nada a mi cuento (ojo: no de tus corrección). Valga decir que cada vez que reviso uno de mis trabajos, soy muy crítico (en la posibilidad que me está dando este proceso de formación) y suprimo imágenes que alguna vez pensé que darían resultado.
    Muchas Gracias.

    La Muerte recorría a medianoche la calle principal del pueblo hasta llegar a la plaza central. Acarició la estatua de Simón Bolívar; caminó a la casa del Alcalde y lo obligó a jugar ajedrez, venciéndolo en tres oportunidades. Bajó las escaleras y salió al patio; cruzó la verja y se dirigió a la casa de la tejedora ciega de mortajas; golpeó su puerta y la saludó ofreciéndole la mano. Cruzó hacia la vereda del frente e ingresó a la casa del adivino; se entretuvo barajando unas cartas de tarot y dejó abierta la puerta de salida para que el ventarrón desplomara todo resquicio de perennidad. Caminó unas dos cuadras hasta llegar al cuartel y sonrió a un soldado que estaba de guardia; dobló la esquina e irrumpió en la hacienda del viejo Juan Lázaro, el único vendedor de ataúdes del pueblo, que había trabajado por más de cincuenta años, negociando las desgracias ajenas; paseó por el salón principal y marchitó unas flores barrocas pintadas en un cuadro; subió las escaleras; detuvo el péndulo del reloj empotrado en la pared que aún anunciaba las tres de la mañana; entró a la habitación del viejo; se acercó a los pies del catre, tropezó con un bacín lleno de enfermedad; blandió su guadaña cegadora y se preparó para hundirla en las entrañas de Juan Lázaro reclamando su último suspiro, pero desistió hacerlo porque se dio cuenta que el viejo –roñoso, deshonesto, miserable e idiota-, tres horas atrás, ya se había muerto.

  21. Hoy hemos subido una nueva versión del cuento, así como un nuevo título. Me parece lindo esto de la reescritura.

  22. carolina dice:

    Un grave problema, gravísimo problema en este país (que también es el mío) es que la crítica casi no existe. A todo le decimos bien, regular pero prometedor, un gran escrito, uno de los mejores, y todos esos calificativos que vuelcan en elogios a cualquiera que saca un libro. Como sucede con los últimos ganadores del concurso de cuento Franz Tamayo. Seamos francos, los ganadores escriben mal. Y tres de entre los últimos que fueron elegidos ni siquiera pueden considerarse como cuentos, serán ensayos, reflexiones con tinte cómico, novela corta, pero ¿cuento? A cualquier narración corta le llaman cuento. Así que, con elogios lo único que se logra es que los escritores no vean sus errores y sigan escribiendo cada vez mal, haciendo experimentos que se sienten como un puñete en el estómago.

  23. Arturo Torres M. dice:

    Hola Carolina,

    Existe gusto para todo. Algunos son partidarios de los cuentos cortos o, peor aún, babosadas como esa del cuento más corto del mundo.

    Pero aquí el problema no es de los concursantes; ellos pueden escribir como mejor les parezca. La cosa está en el jurado y en las bases. Parece que está de moda limitar el número de caracteres.

    Un absurdo de los organizadores que, al parecer, tienen flojera de leer o son pésimos lectores; por eso les gusta lo breve y también muy mal de ellos por buscar jurados con pésimo gusto o con carencia de conocimiento literario.

    Escogen pintores, periodistas, pseudocríticos y cosas parecidas, en lugar de buscar escritores y poetas reconocidos y de trayectoria.

    ¿Pero qué podemos hacer? Ellos son los organizadores y pueden hacer lo que mejor les venga en gana.

    Lo terrible es que, esto mismo, se dé en concursos que tienen que ver con el fomento cultural de las instituciones del estado o de los gobiernos municipales y departamentales del país.

    Amén… ¡c’est la vie!

    Un abrazo.

  24. no es cierto, no se halaga ni se habla bien de todo lo que sale. en bolivia tenemos buenos críticos, los que a veces no son suficientes para todo lo que se publica. es ecdótica que publica lo que considera que es buena crítica, así como buenos libros y autores. no te confundas. sino me crees, puedes leer las críticas de sergio de la zerda al libro de niashira cuba. los concursos literarios son muy importantes y a veces el falla del jurado no coincide con el gusto de todos los lectores. en lo que es el axs, considero al cuento de mauricio como muy bueno, por lo que coincido con el jurado.
    también considero que es muy normal en cualquier mercado literario que no todo de lo que publica sobrevive. alguien se acuerda de la novela eva que se publicó el año pasado. también, no todo lo que publican los autores consagrados se vuelve de por si clásico, ni siquiera perdura.
    ahora, no considero que en un país que no tiene importancia para la literatura en español, mucho menos mundial, haya que hacer mierda lo poco que tenemos. hay que escribir bien de lo que nos gusta. lo que leemos y no nos gusta, mejor ser indiferente.
    alguien sabe de las peripecias que hacen nuestras pocas promesas literarias para escribir o dedicarse a la lectura?

  25. Arturo Torres M. dice:

    No se me enoje estimado Marcelo,

    Muy diferente es un Sergio de la Zerda como crítico. Pues es un periodista que se especializa en arte y literatura.

    ¡Cómo no poder contar con un señor periodista y enorme escritor como por ejemplo Paulovich, como jurado!

    ¡Cómo no tener la posibilidad de contar como jurado a una señora poetisa, como por ejemplo doña Elena Muzucos de Pereira!

    Yo no soy crítico y Dios me libre de serlo, pero para mí, esos son periodistas y escritores de altísima calidad y hay más en Bolivia. Pero revisa los jurados de los concursos del último tiempo. Una abismal diferencia con lo que nosotros podamos entender como escritores y periodistas de destacado nivel.

    En fin, para qué vamos a seguir dando vueltas con esto mismo una y otra vez. Es sembrar en el desierto.

    En lo personal, simplemente me dedicaré a leer a los grandes clasicos de la literatura y escribir mi columna del ajedrez; dejando de lado -al menos por un buen tiempo- el escribir cuentos, poemas y, sobre todo, los concursillos de pacotilla y toda su tracalada de juraditos de cuarta categoría.

    Un abrazo mi amigo.

  26. Arturo, no me enojo ni soy irónico. Pero puedo dar mis opiniones, como el resto, sin que mi palabra, ni mucho menos, sea la autorizada. Difiero con algunos de los comentarios y eso enriquece. Al menos así lo veo. Paulovich de jurado? Digamos que es un buen periodista, pero crítico literario, no lo se? Leí de él su libro Apariencias, donde realiza entrevistas a varios famosos de la época, en la que se encontraba Jaime Saenz. Simplemente maravillo, uno de mis lujos, pero siempre como periodista. Yo no lo designaría de un premio de novela (y no te olvides que hice dos premios con Nuevo Milenio y uno de ellos, Wilmer Urrelo, luego ganó el Premio Nacional).
    Elena Muzucos de Pereira? Ni siquiera la escuche nombrar, y no me tomes a mal tampoco. No se que puede haber escrito ella o haber estado en que concurso para que la califiques como una bueno jurado. Yo diría de ella lo mismo que dijiste de Rimassa.
    También disiento contigo lo de concursillos de pacotilla y lo de los jurados, pero ya ves, respeto tu opinión.
    Ojala nos pases tus crónicas de ajedrez! (no estoy siendo irónico).

  27. Arturo Torres M. dice:

    Estimado Marcelo,

    Ahora comprendo tu posición. A tí te parecen mejor los críticos. Y está bien, una opinión muy válida. En cambio en mi caso, les tengo un poco de recelo. Ya ves el caso de nuestro amigo Luis Archondo, que opinó muy bien de mi cuento y muy, pero muy mal del cuento de Rosse Marie. Sea o no sea él crítico, como casi todos, son de temer. Vargas Vila ya los describió cabalmente en alguno de sus libros.

    Prefiero en lo personal, para jurado, a los que hacen arte literario, es decir, escritores y cada quien en su campo: poeta para poesía, cuentista para cuento y novelista para novela.

    Es como querer nombrar de jurado a un ajedrecista para que sea jurado de una competencia de fisicoculturismo, aunque ambas disciplinas sean deportivas.

    Realmente es una pena que no conozcas a Elena Muzucos, poetisa beniana que editó un librillo, tipo cuadernillo que lo ofreció en todos los puestos de periódico. Mañana si me permites te haré llegar el nombre de este poemario, se me fue de la memoria el nombre de su obra, y eso que me firmó uno de sus ejemplares.

    Ella es la propietaria de “El Pahuichi” aquí en Cochabamba, aunque claro, ya está avanzada de edad y muy cansada.

    Encontré algo de ella en internet, pero lastimosamente están construyendo todavía la selección de poemas de poetas benianos que son muchos, pero allí hablan de ella. De todas maneras puedes descargar parte de este trabajo en PDF en el siguiente enlace:

    http://www.acanbart.org/biblioteca/0026-expresionpoeticadelbeni-2005.pdf

    En el caso del Sr. Rimassa, no entiendo ni “j” de pintura, así que no podría opinar sobre su profesión; pero a mí, como buen neófito que soy sobre este arte, me desagrada a la vista sus pinturas. Tampoco voy a opinar de él como crítico literario, pero como jurado me decepcionó (ojo, opinión personal mía)

    Creo que el ajedrez no tendría cabida en este portal. De todos modos, puedes ver mis artículos en la WEB: http://www.torre64.com, en la sección columnistas, que son más de caracter informativo para la comunidad ajedrecística latina.

    Un saludo.

  28. Arturo Torres M. dice:

    El enlace del ajedrez, se me coló una coma; por lo que no podrás abrirlo, así que te envío otro:

    http://www.torre64.com

  29. Arturo Torres M. dice:

    El poemario que hacía referencia de doña Elena Muzukos se titula “TINAJA DE AROMAS”

    Por sí sea del interés de alguien, envío un poema de ella como muestra:

    SANTIAGO MALALA
    (Elena Muzukos de Pereira)

    En un pahuichi del tiempo
    vivió Santiago Malala
    el corneao por la suerte,
    el que vadeó madrugadas
    con despertador de gallo

    El que dormía tapao
    con dos metros de oscurana,
    el que prendía su cigarro
    en los chispazos del alba;
    y emboscaba a los feriaos
    con su machete en la estancia

    El que atravesó a nado
    el río de la esperanza
    pa’ encontrar en la otra orilla
    cuatro arrobas de cansancio

    El que preñao de coraje
    se codeó con la muerte
    cuando un toro condenao
    le traspasó la experiencia

    El que empalcao en su suerte
    corrió los mismos caminos
    pastoreando sus penas
    y se topó con la muerte
    abrazao a su querencia

    Pobre Santiago Malala,
    murió amarrao a su cuenta;
    dicen que lo enterraron
    embanderao con su poncho

    Tenía por cruz su rebenque
    y por rezador su perro

    Elena Muzukos tiene lo que muy pocos logran conseguir, hacernos vivir lo que ella siente en su mente y en su corazón y, cómo influye en su ser, la tierra que la vio nacer. Nos empapa de la forma de ser del hombre de campo y de estancia de las selvas del Beni. Tiene otro poema que me agradó de sobremanera, con el título de “CAMBA CARRETERO” en el poemario mencionado.

    Si alguien me preguntara ¿Qué es poesía?, deberé contestar que además, de las grandes composiciones de los clásicos, la poesía de Elena… es poesía y de las buenas entre la lírica boliviana.

    Puede que mi opinión no sea la misma que de los “críticos”; pero en este mundo la opinión de estas tan especiales personas, generalmente no tiene nuestro mismo criterio ni nuestro mismo gusto y mucho menos aún el talento suficiente para escribir.

    Crítico no soy y ojalá, el de arriba, no permita jamás que algún día tenga que oficiar como tal. A mí simplemente me gusta o me disgusta algo y eso es todo…

    Saludos cordiales

  30. rosse marie caballero dice:

    Mauricio:
    Esto es todo el cuento? MMM, puedes ayudarme a delimitar cuántos párrafos tiene? No estoy de acuerdo con el Sr. Tarifa, ya que desvaloriza el otro cuento ganador, pero tampoco entiendo todavía el porqué de los resultados.
    Hablando con Rimassa, que fue uno de los miembros del jurado, supe que “El diputado…” era un tema actual, y que (los del jurado) estuvieron deliberando por horas para terminar dividiendo el premio AXS.Ahora que lé ambos escritos, volveré a hablar con él para que escriba por qué los resultados.
    Te agradeceré que me aclares esta duda antes de lanzarte a publicarlo, pues, humildemente, a veces me desempeño como correctora de estilo.
    Un saludo a todos
    Rosse Marie

  31. carolina dice:

    Otro bodrio.

  32. No estoy de acuerdo con Carolina. A mi me parece un buen cuento.

  33. Carolina dice:

    A proposito, ¿cómo puedo publicar un cuento en esta página o venderla por internet por este medio?

  34. Carolina dice:

    Otra pregunta, ¿hay aquí (en el foro) algún post sobre el Concurso literario de cuento Franz Tamayo? no lo pude encontrar, hay algo que quiero comentar. Gracias.

  35. para publicar un cuento sólo tienes que mandarlo a pazuco@gmail.com que lo publicaremos. en el recuadro donde se encuentra el logo de ecdótica verá un cajoncito que dice search. ahí puedes poner lo que quieres buscar y te lo encontrará.

  36. STICH dice:

    EL CREAR CUENTOS ES TODO UN ARTE, Y ESO SE LO LOGRÁ POR MEDIO DE TUS EXPERIENCIAS, FANTACIAS Y SUEÑOS, COMO DIJO BORGUES:”OLVIDEMONOS DE LA GRAMATICA AL MOMENTO DE CREAR” SUENA PARADÓJICO, PERO SI CAPTAS BIEN EL SENTIDO, LO ENDENDERÁS… TRATA DE ENRIQUECERTE CON LAS CRÍTICAS, SEAN BUENAS, MALAS O DESTRUCTIVAS.
    PD: SI HAY ALGUIEN A QUIÉN NO TIENES QUE ACEPTAR NINGÚN CONCEJO, ESE ES PAZ SOLDÁN; PORQUE MI VIEJO AMIGO JAIME SAENZ, DETESTABA SU TRABAJO…

  37. Marcelo dice:

    Stich, Tu viejo amigo Jaime Saenz murió en 1986 (El caer de la tarde es hora de las adivinaciones) y Paz Soldán publica Las máscaras de la nada en 1990, así que es poco probable que lo haya leído, a menos que haya sido de muerto, lo que con Sainz ya no se puede saber.
    Al menos, lo reconozco, creaste una buena ficción, adelante con la narrativa.
    Marcelo Paz Soldán
    http://www.ecdotica.com

Escribe tu comentario