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Cuento: Las Cosas



Las Cosas
Por Guillermo-Augusto Ruiz

(N. del E.: “Las Cosas”, fue finalista del premio Tamayo. Ruiz no tiene libros publicados pero “Prosas sacras” fue finalista del último premio Bedregal y fue incluido En la próxima antología de poesía boliviana, a cargo de J. Freudenthal, J.C.R. Quiroga y B. Chavez. Ruiz posee el espacio literario, junto con sus amigos dispersos por el mundo: www.elfuegoylafabula.blogspot.com)

Durarán más allá de nuestro olvido;
No sabrán nunca que nos hemos ido.
Borges

Muchos años tuvieron que extraviarse.
La casa era pequeña, pero mi madre tenía la virtud prestidigitadora de hacer sitio donde no lo había, y tres dormitorios de tres por tres, una cocina estrecha, un baño de batalla y una sala eran espacio suficiente para una pavorosa cantidad de cosas. No sé cómo hacía mi madre para acomodar media docena de helechos colgantes, cuatro sillones de espaldar espigado, un escritorio cuya sola presencia arrinconada bastaba para perderse en un mundo de papeles viejos, estuches de pinceles y marcadores, libros de polvo sin lomo y pomos de tinta china, además de un sofá lánguido, cercado no sólo por las macetas de tierra de los gusanos, sino por los urinarios con el aserrín de los gatos, y un reloj grande que mi padre quería botar por su costumbre de despertarlo de la siesta, y dos mesitas bajas y catorce lámparas de vidrio con los cables enmarañados; jarrones intocables; sin contar con las bailarinas de ballet y los elefantitos traslúcidos, los búhos en actitud hierática, los borrachitos guitarreros y las monjas de arcilla, que llegaban día tras día bajo el brazo de mi padre y abarrotaban la estantería de vidrio de una sala que más que sala eran cuatro paredes más cerca que lejos una de otra. (Fragmento)

Para leer el cuento completo, favor de descargarlo de la biblioteca de ecdótica.

Fuente: Ecdótica



9 Respuestas »

  1. Marcelo dice:

    Tu cuento me hizo recuerdo a uno que leí antes y no me puedo acordar cual. lo leo muy borgiano, claro. cosas que se van perdiendo talvez como una metáfora de la pérdida de objetos a lo largo de la vida, tanto materiales como de recuerdos. Si me permites recomendarte un libro, me gustaría que leas La caja mecánica de Miguel Ángel Galvez. Me encanta la construcción psicológica de su personaje. Lo tuyo, me parece, tiene mucho de exploración del interior del ser mismo, de sus complejidades. Te imagino como una persona que se anda preguntando el por que de las cosas y las quiere descubrir en la lectura y, claro, escritura.

  2. Augusto dice:

    Hola Marcelo, si, efectivamente, este cuento esta intimamente vinculado con, por lo menos, otros dos textos. Uno es el poema de Borges, “Las cosas” (de ahi el epigrafe); el otro es el breve relato de Silvina Ocampo, “Los objetos”. Creo que debe de ser este ultimo el que tuvo un eco en tu lectura. Pero en realidad, son tantos los textos que tienen resonancia en estas paginas que es mejor dejar al lector el placer de descubrirlas.
    Un abrazo,
    Augusto

  3. Augusto dice:

    Por cierto, no lei la novela de Galvez. Interesante tu acercamiento, pero en que medida te parece vincularse con estos textos?

  4. Daniel dice:

    Bien, a mi me gusto el cuento, buen estilo.

  5. Luis Fer dice:

    Literatura fantastica. Ta’ bien. Interesante la intertextualidad, y la tematica esa del tiempo y la memoria, todo desaparece y reaparece: cosas, personas, etc.

  6. Mar dice:

    no se, las cosas se pierden, pero creo que son sobre todo las personas, las situaciones, los lugares (como dice una cancion de lennon) que se pierden- todo se pierde, todo se recupera; pero en esta recuperacion, como dice el cuento, hay una amenaza (la de perderse hacia adentro). muy bueno tu blog, Marcelo, sigue adelante!

  7. Marcelo dice:

    además que desesperación que se te vayan perdiendo las cosas, que no sepas donde se encuentran. pero lo peor debe ser que no sepas que las has perdido, como la memoria misma. a veces nos encontramos con personas que hemos conocido antes, pero no sabemos donde.
    Como lo canta Bob Dylan en I don’t believe you:

    I can’t understand,
    She let go of my hand
    An’ left me here facing the wall.
    I’d sure like t’ know
    Why she did go,
    But I can’t get close t’ her at all.
    Though we kissed through the wild blazing nighttime,
    She said she would never forget.
    But now mornin’s clear,
    It’s like I ain’t here,
    She just acts like we never have met.

    Y lo peor es que luego, misteriosamente, vuelven a aparecer.

  8. Juan Carlos dice:

    hola,

    tengo que decir que estoy de acuerdo con marcelo, es un cuento borgiano, si por borgiano entendemos lo “fantastico metafisico”. sin embargo, el estilo es original y me ha encantado. si juzgamos por este relato, hay un nivel solido entre los finalistas del franz tamayo, ahora la novedad, si leen el periodico, es que este premio, como otros de la municipalidad, ya NO podra ser declarado desierto. por que? segun groux, esto se debe a que los fallos tenian mucho menos que ver con la calidad de la obras, cuanto con la indecision y la falta de consenso por parte de los jurados… Sabia decision?

  9. Mister Magu dice:

    Lo mejor que he leido ultimamente de literatura boliviana ❗
    Borgiano? Lo mismo se puede decir de toda la literatura fantastica que se ha escrito en america despues de Borges. En todo caso, denota salud.

    La indecision de los jurados, todo ese tema es el verdadero bodrio.

    SAludos!

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