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Cuento del mes: Enero 2010


Diplomáticos de B. Traven en el cuento del mes de enero 2010
Para empezar el 2010, Bartolomé Leal ha seleccionado el cuento Diplomáticos del misteriosísimo B. Traven del que no se dispone fecha de nacimiento ni datos precisos acerca de este escritor que publicó sus libros en alemán y alguien (no se sabe bien quien) tradujo al castellano. Se cree que es el seudónimo de Otto Feige, hijo de un artesano polaco anarquista. También se ha dicho que era hijo ilegítimo del Kaiser Guillermo II; o Ret Marut, un revolucionario de izquierda. Otros aseguran que nació como Traven Torsvan en Chicago en 1890, de origen noruego e inglés, que pasó su juventud en Alemania y que se instaló en México en los años 20. También se ha sugerido que B. Traven es un seudónimo de Jack London o Ambrose Bierce. Como sea, es el autor de obras maestras como El tesoro de la Sierra Madre, Macario y La rebelión de los colgados. El cuento que ecdótica presenta fue publicado en 1930 y narra irónicamente un episodio de la vida del dictador mexicano Porfirio Díaz.

Para descargarlo pulse aquí o visite nuestra sección cuento del mes

Fuente: Ecdótica

Run run de la calavera

El Ministerio de Culturas presentó 2 de las 15 novelas calificadas como fundamentales en la narrativa boliviana por expertos de la Carrera de Letras de la UMSA, escritores y periodistas culturales invitados. El Run Run de la Calavera, de Ramón Rocha Monroy, integra esta colección y va precedida por un valioso estudio de Mauricio Murillo, del cual reproducimos el capítulo final.

OJO DE VIDRIO


Encomio de Adolfo Cáceres Romero
Por: Ramón Rocha Monroy

Adolfo Cáceres Romero acaba de ganar el Premio Nacional de Novela “Marcelo Quiroga Santa Cruz”, que otorga la Alcaldía de Cochabamba. Doble motivo de regocijo, por el renombre del ganador, que prestigia este concurso.

Cáceres Romero es un firme candidato al Premio Nacional de Cultura. Es ejemplar su dedicación al estudio de la literatura boliviana, no menor a su vocación literaria, que se inició con los mejores auspicios en la década del 70, junto a Renato Prada Oropeza, otro novelista boliviano de renombre. Cierta vez lo entrevisté en 1983 para la Televisión Universitaria, en un programa que se llamaba “Gente”, en este caso, “que escribe”, y que constaba de una semblanza inicial y un cuento leído por el autor. Por él habían pasado Néstor Taboada, Alfredo Medrano y Enrique Rocha. Lo visité en su casa y me conmovió el aire recoleto de su biblioteca, donde Adolfo pasa todavía largas horas investigando, apuntando y escribiendo valoraciones sobrias e inteligentes, o bien aprovecha el silencio para su viejo amor por la musa.

Este es uno de los casos que me reafirma en una vieja convicción: Adolfo merece el Premio Nacional de Cultura por la latitud de su obra, que vale más que uno que otro éxito o pico. La suya es una obra de vida, que ha sobrepasado el medio siglo de dedicación a la narrativa y a la crítica literaria, amén de la docencia.

Esta vez ganó el Premio Marcelo Quiroga Santa Cruz con el seudónimo de Kipukamayu y la novela El charanguero de Boquerón, título que se añadirá a su vasta obra narrativa y a su monumental estudio sobre nuestra literatura en su Nueva historia de la literatura boliviana, el Diccionario de la literatura boliviana (1997) y las antologías Poesía boliviana del siglo XX (Edición bilingüe español-francés), Poesía quechua en Bolivia y Poesía quechua del Tawantinsuyo.

El episodio central de la Guerra del Chaco, comparable, según Adolfo, a la defensa de las Termópilas por Leónidas y sus 300 espartanos, muestra la épica vitalidad de esa guerra que signó nuestra historia, no por el enfrentamiento con un país hermano sino porque fue el primer cónclave nacional de todas las clases y culturas del país, uniformadas por el rasero del alistamiento como soldados de la patria. Esa generación volvería con otra conciencia sobre la impostura de la oligarquía y la defensa de los recursos naturales, que se inició con el petróleo, que continuó con la nacionalización de las minas y hoy persiste en la defensa de la tierra y el territorio, del subsuelo (gas, agua y minerales), de los bosques, del medio ambiente, pero sobre todo, de los recursos humanos.

Adolfo ya demostró su maestría para la novela histórica en La saga del esclavo, una de las novelas históricas más importantes de la literatura boliviana con Juan de la Rosa, de Nataniel Aguirre, y La huella es el olvido de Gonzalo Lema.

Lo veo en la calle, en un acto, en la testera de una conferencia o simposio y pienso que Adolfo es un patriarca de las letras bolivianas.

Fuente: Ecdótica

Nueva gramática de la lengua española

Apenas en los periódicos salieron dos notas sobre las NGLE, y no fueron redactadas por estudiosos de la literatura o por filólogos, o por el ahora casi extinto Instituto de Estudios Bolivianos. ¿Tendrá alguna importancia NGLE para los que escriben, para aquellos que crean un mundo con reglas propias, sólo y a través de las palabras? No lo sé, por lo pronto, leo el primer tomo (versión pirata en Internet) de la gramática y me maravillo con ese mundo que ahora es más flexible: el de las palabras.

Libro De las críticas contra el sistema al ejercicio del poder en la biblioteca


De las críticas contra el sistema al ejercicio del poder: Reforma Educativa y movimientos indígenas en Bolivia. La Paz, Bolivia, mayo de 2009

Sin negar la influencia geográfica e histórica,
Bolivia purga, en último término, los
errores de los bolivianos. De un lado pesa lo adverso.
Disparidad geográfica. Dislocamiento étnico

Fernando Diez de Medina, 1942

En medio de un profundo proceso de transformación estructural del Estado boliviano – que ahora está en cuestionamiento – el año 1994 se promulgó la Ley de Reforma Educativa. Casi de inmediato, los gremios docentes la bautizaron como la “ley maldita”. En el transcurso de su implementación, a las críticas de los sindicatos de maestros se sumaron las de los padres y madres de familia, los profesores de base, etc. En suma, a la política pública le faltó sociedad civil. Hoy (siglo XXI) el país construye una nueva política educativa, tratando de enterrar el anterior enfoque, aunque quizás cometiendo los mismos errores.

El nuevo libro de Franco Gamboa Rocabado, De las críticas contra el sistema al ejercicio del poder. Los movimientos sociales indígenas y las políticas de reforma educativa en Bolivia, es una investigación que se sustenta en la revisión documental y la realización de entrevistas a informantes clave respecto a la Ley 1565 de Reforma Educativa y el anteproyecto de Ley Avelino Siñani-Elizardo Pérez; así como al proceso vivido durante la Asamblea Constituyente.

En todo el estudio es posible advertir la reflexión y el análisis crítico y constructivo realizado por el autor. Por esta razón, el libro tendrá partidarios y detractores en proporciones similares. Precisamente, Franco Gamboa busca eso: generar múltiples diálogos y debates en torno a la elaboración de las políticas públicas educativas aplicadas en Bolivia, en los últimos quince años.

Esperamos que este aporte sea una provocación con el objetivo de profundizar las discusiones, así como difundir insumos para la construcción de políticas educativas más responsables y legítimas, en un momento histórico de cambios que vive el país, donde el compromiso, la participación activa del movimiento indígena, y el intercambio de ideas democrático entre la sociedad civil y el Estado faciliten los resultados positivos que Bolivia anhela.

Para descargarlo pulse aqui o visite nuestra biblioteca

Fuente: Ecdótica



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