Síguenos en



Follow Me on Pinterest





Donaciones

Ayudanos a difundir libros gratuitos

Recomendamos




Se devela el misterio de Tocnolencias




Tocnolencias’, último inédito de Saenz, se lanza en la FIL
Por: Liliana Carrillo
Foto: Marcelo Paz Soldán

Tocnolencias, del poeta paceño Jaime Saenz, estará en circulación desde mañana sábado 21 de agosto, presentándose en el marco de la XV Feria Internacional del Libro de La Paz, lo que se convertirá en un verdadero ‘mito develado’ ya que muchos hemos oído hablar del libro, pero muy pocos, los afortunados, lo han leído.

Tocnolencias, la última obra inédita del escritor Jaime Saenz, es una de las joyas que se presentará en la XV FIL.

Escritos a fines de los años 70, los 26 relatos de Tocnolencias permanecieron inéditos por más de tres décadas, aunque su propio autor hizo varias revisiones del índice con miras a su publicación. Con el tiempo y la muerte de Saenz, el libro pasó a alimentar el mito.

“Salieron algunas versiones de los textos, no autorizadas, dispersas”, explica Mauricio Souza, editor de Plural. Finalmente, la familia del autor de Felipe Delgado decide publicar el último libro inédito del emblemático escritor paceño con un objetivo claro: “Es necesario que circule una versión corregida y definitiva de la obra”.

Rebeldes, como la obra entera de don Jaime, los textos de Tocnolencias omiten los signos de puntuación y se rigen sólo por su ritmo. El resultado es “una prosa torrencial, con herencias de un lenguaje paceño. Tiene textos poéticos que dialogan con diatribas políticas”, define Souza.

“Hay, en la construcción de Tocnolencias, ecos de El escalpelo (1955), primer libro de Saenz. Pero hay sobre todo un deliberado regreso a personajes, experiencias y espacios que ya es imposible pensar sino como sanzeanos. Si Alcides Arguedas, Franz Tamayo, Anton Bruckner o Idi Amín son el objeto de algunos de estos relatos, también lo son Miguel Hirbajando (una calavera), Antenor Pérez-Hita (creador de palabras), Benedicto Sinceros (de una antipatía atractiva), Taticatus (inventor contemplativo), Agapito Tarquino (minero) o un aparapita (‘tal un poeta de verdad y sin poemas’, según lo define el relato ‘Quién no quisiera’)”, explica el literato Leonardo García Pabón en el prólogo del obra.

Fuente: La Razón



Escribe tu comentario