Síguenos en



Follow Me on Pinterest





Donaciones

Ayudanos a difundir libros gratuitos

Recomendamos




Semblanza poética de la película “Verse” de Alejandro Pereyra Doria Medina




Verse nomás
Por Clider Gutierrez Aparicio

Tú serás la última en verme.
Pronto moriré…

1.

Todas las calles parecen enfermas, caminas despacio, y aquellos ojos que te miran, tú, que no sabes alegrarte de las desgracias ajenas, ahora estás encerrada en un callejón sin salida, la mamalita con su niño y su K’epi a donde estarán yendo, y ese perro en el hospital a quién estará buscando, la cholita de la mantilla azul qué estará pensando, y esa señora con su bolsa de pan tiene una especie de dolor infinito, a ese campesino apoyado en la pared qué le estará importando esos pequeños asuntos sobre el dolor de haber nacido, esos dos enamorados ojalá que no se despierten nunca de su sueño, los rostros de los ancianos se parecen al ojo cadáver de mi padre, honestamente, me dan ganas de llorar, los pasajeros en el micro C y la noche como un puñal, así pasa la vida que nos tocó vivir, como el cafecito del Doctor…

2.

Hemos estado enfermos toda la vida, tantas injurias para qué, Mirtha, tú sabes más que nadie, que la ironía, es una mosca gigante, con sus enormes patas, frotando nuestras heridas, que son como animales muertos, ni qué decir, de la soledad, es algo que hace daño, a nadie le debe asombrar, dicen que se parece al olor de un muerto que amas, tu silencio lo dice todo, ya no sabes qué hacer, y ahora, a quién vas a llamar si sientes que todo está perdido, si todo está oscuro, si sientes en el pecho que se te desgarra el corazón y no sabes que hacer con tanto dolor, lo peor de todo es que a nadie le importa, que todos se han olvidado de ti, si lo único que te queda es gritarle con rabia, al divino creador, que más parece, un hombre con cara de perro ¡Por qué señor, por qué…!

3.

A Dios parece que le importas, pero no, vives encerrada en el albergue de la melancolía, todo le has dado al Cristóbal, ahí estás, resistiendo obstinadamente a tu desgracia, qué conmoción tan absurda la que me causa tu tristeza, ya no te apenes, la añoranza es una cosa seria, tienes que renacer de tu infortunio, acaso no escuchas el canto de los pájaros de mañanita, mira, cómo de los árboles caen las hojas, nosotros somos esas hojas, el árbol es la vida, entiende, ya todos se han ido, por qué te empeñas en seguir desdichada, qué esperas, si estamos perdidos desde antes que tú nacieras, no es tu culpa, si tu más que nadie mereces que te amen, acaso no te cansas de llorar, desde que eras niña te han enseñado a sufrir, tomate un descanso, mejor si te dura toda la vida, ahora, come tranquila tus buñuelos…

4.

Todo pasa…

Fuente: Ecdótica



Escribe tu comentario