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Bartolomé Leal: “El género negro es el género de La Paz”



Bartolomé Leal: “El género negro es el género de La Paz”
Por Sebastián Antezana

El escritor chileno, dedicado casi en exclusiva a la novela negra, presentará en breve una reedición de Morir en La Paz.

Morir en La Paz
, novela del escritor chileno Bartolomé Leal premiada en la Semana Negra de Gijón y publicada originalmente en España, acaba de ser reeditada por la editorial Nuevo Milenio en una edición de bolsillo que será presentada al público –con la presencia del escritor– en la próxima Feria Internacional del Libro de Santa Cruz. La novela, ambientada en nuestra ciudad, cuenta una historia de crimen y violencia como pretexto para referirse a temas como el de la identidad, concepto difuso y maleable, sobre todo en un contexto como el paceño. Para saber un poco más sobre ella, Fondo Negro entrevistó a Leal vía correo electrónico.

– Cuéntanos a grandes rasgos cómo va la trama de Morir en La Paz

Morir en La Paz se podría calificar como un “thriller andino” que contiene elementos propios del género negro: una situación criminal, un contexto social que juega su rol, personajes del mundo del hampa, una locación particular que da color al relato… Tiene que ver con un tema de enfrentamiento entre narcotraficantes, el cual evoluciona hasta transformarse en un enfrentamiento personal (a la manera de un western), donde se juegan los temas de la identidad, la responsabilidad ética, la religiosidad, la amistad o el amor. Como pretende ser una novela negra decente, se proyecta más allá de la trama, siguiendo a un Cornell Woollrich o un Jim Thompson, por dar ejemplos paradigmáticos.

– ¿Por qué, al ser tú un escritor chileno, decidiste escribir sobre Bolivia y publicar en Bolivia?
– Ocurre que por razones de trabajo me he movido por el mundo con estadías en países tan disímiles como Bolivia, Colombia, Francia, Haití, Kenia, Kosovo, México (Oaxaca), Panamá, Perú (Cusco) y Venezuela, a lo que se agregan visitas puntuales a otros lugares. De allí que estoy lejos de ser un escritor chileno. Tengo una serie de tres novelas negras con Chile como escenario, publicadas allí, pero también otras. Una estadía larga en Bolivia, concretamente laborando en La Paz, me permitió caer en el hechizo de esa ciudad extraña, única; y de allí salió una novela, Morir en La Paz, que fue galardonada y publicada en España, y que estamos reeditando en Bolivia.

– Por lo general, La Paz llama la atención por su ritmo caótico, su particular geografía, su pobreza y su estética abigarrada. ¿Crees que la novela negra es un género privilegiado para acercarse a ella?
– No me cabe duda que el género negro es el género de La Paz. Toda la obra narrativa de Jaime Sáenz, sin ser del género por cierto, está impregnada de esa tenebrosidad, de esa iluminación cegadora, de esa atmósfera que percuta la alucinación; así como de esos individuos que superan cualquier lugar común de la antropología y cualquier facilismo del lenguaje. Por otra parte, creo que American Visa de Juan Recacoechea, es una gran novela negra paceña, un hito del género en castellano. Sobran personajes insólitos en La Paz. No me voy a pronunciar sobre los políticos y los curas, pero en La Paz he visto en acción algunos de los más extravagantes del orbe.

– Cachín Antezana ha dicho que en tu novela “La Paz más que un escenario es un complejo personaje que motiva los momentos más explícitamente literarios de esta novela”. ¿Estás de acuerdo con esa afirmación? ¿Concibes a La Paz más que como un escenario?
– Cachín, querido y respetado amigo, da en el clavo. La Paz se transformó para mí en una obsesión que no logré superar hasta escribir este libro. No es, por cierto, exhaustivo ni totalizante, apenas un atisbo de lo que es vivir en las alturas.

– Imagino que conoces algo de lo que se escribe actualmente en nuestro país. En esa línea, ¿a qué autores bolivianos contemporáneos te sientes cercano en cuanto a proyecto?
– Conozco mal la literatura boliviana, y tengo preferencias motivadas por la parcialidad de ese conocimiento, nada sistemático. Si me preguntan por narrativa clásica, tengo dos autores predilectos: Augusto Céspedes y Jaime Sáenz. Entre los autores actuales, aprecio y admiro la obra de Edmundo Paz Soldán y Ramón Rocha Monroy, a quienes considero mis amigos, en un plano que es pura y sanamente literario. Es lo que vale para mí. En literatura no ando en busca de sacar ventajas. Ellos son escritores que aúnan cultura y pasión, audacia y humor. Me siento cercano a la forma en que ellos se producen, sin por eso pretender estar a su altura. Soy un escritor de novela negra, un autor de género.

– Tienes ya varias publicaciones con la editorial Nuevo Milenio. ¿Cómo se dieron las cosas para que publicaras con ellos?
– Fue una situación felizmente fortuita. Morir en La Paz iba a ser originalmente publicada en Bolivia por Nuevo Milenio. Finalmente salió en España, con limitada distribución latinoamericana, a precios prohibitivos. Por esa razón decidí autorizar esta reedición para el mercado boliviano. Menciono de paso que no sólo hemos publicado otros libros con Nuevo Milenio, sino que tenemos varios proyectos. Lo digo en plural porque es un esfuerzo conjunto editor-escritor.

– ¿Cuáles son tus próximos planes? ¿Tienes pensado volver a publicar en Bolivia?
– Creo que Bolivia puede transformarse en una gran plaza para la publicación de la mejor literatura latinoamericana, lo que yo llamo la verdadera literatura, hecha por escritores y no por mercaderes. Me enteré, por ejemplo, de que el argentino Juan Terranova, gran valor de la narrativa negra emergente en su país, publicó un libro de relatos en La Paz ¡Enhorabuena! Pues me gustaría seguir publicando en Bolivia. Tengo varios manuscritos de los que me gustaría deshacerme, como dijo Borges cuándo le preguntaron por qué publicaba.

2003 es el año de la primera publicación de la novela negra del escritor chileno Bartolomé Leal

1946 es el año de nacimiento de Leal, que publica sus obras con la editorial boliviana Nuevo Milenio

Fuente: Fondo Negro



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