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Fútbol y literatura, según Luis Antezana



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Fútbol y literatura, según Luis Antezana
Por: Michel Zelada

Una parte de la literatura moderna, desde el ámbito de la novela, el cuento y la poesía, ha tomado al fútbol como eje temático importante para su desarrollo. Aparentemente el fútbol y la literatura son dos universos totalmente distintos que no tendrían por qué tener relación, pero en la actualidad muchos escritores y poetas han hecho de este deporte una materia prima para consolidar sus obras.

Se suma a esta producción la copiosa cantidad de ensayos antropológicos y sociológicos que del fútbol se ha hecho y se continúa haciendo.

Sobre esta relación entre fútbol y literatura habló el escritor, crítico y académico Luis H. Antezana en un conversatorio organizado por el Centro Cuarto intermedio.

Antezana inició su exposición puntualizando que los universos verbales entre la literatura y el fútbol son muy distintos.

La gente de fútbol vive hablando de fútbol. “Si alguno de ustedes es hincha y sigue las miles de noticias de fútbol que hay en los medios relacionadas con los partidos y campeonatos; y si son seguidores de algún club, habrán visto cómo pasan su vida charlando sobre su equipo llorando por el descenso o festejando el ascenso, en un proceso de permanente verbalización”.

La literatura

¿Y qué pasa con la literatura? Se habla, se critica, se conoce, se chismea, se edita, se publican clásicos, se difunden, los convierten en películas y etcétera

Tanto el fútbol como la literatura —concluye el experto— son dos ámbitos de gran verbalización, pero al mismo tiempo son dos ámbitos totalmente ajenos y distintos.

“Parece broma pesada, pero no hay que ser alfabeto para gozar del fútbol. En cambio, siendo analfabeto no se puede acceder a la literatura, salvo en su forma oral”.

Por otro lado —continúa Antezana— ese vínculo verbal del aficionado al fútbol con el fútbol y del lector hacia la literatura son totalmente distintos. “Por ejemplo, en Bolivia se editan las obras completas de Tamayo (pronto tendremos obras completas de Eduardo Mitre) hemos tenido obras completas de Pedro Shimose. ¿Han visto ustedes a alguien salir a celebrar dicho acontecimiento en las calles?”, preguntó Antezana al auditorio.

Y, del otro lado, “¿Se acuerdan de la clasificación de la selección boliviana de fútbol al mundial de 1994?, ¿se imaginan que nos volvamos a clasificar? Seguramente Bolivia se va a emborrachar con el Presidente encabezando la farra”.

Tras analizar las disimilitudes entre fútbol y literatura, Antezana aclaró que es difícil encontrar el puente que los une. De hecho, en la historia del fútbol su relación con la literatura es relativamente reciente, “considerando a ambos como formas modernas, no estoy hablando de clásicos porque no había tanto fútbol como en la actualidad”.

El también autor de “Un pajarillo llamado Mané”, sitúa el inicio de la relación entre fútbol y literatura a partir de los años 50 ó 60. “He estado revisando e incluso tenemos a algunos escritores que han ganado el Premio Nobel de Literatura que han escrito sobre fútbol, Camilo José, por ejemplo. Günter Grass también ha escrito del deporte”.

Para mayor exactitud, Antezana dice que el mundial de fútbol de 1958 es el que establece el puente entre América Latina y Europa y también permite un puente entre la literatura y el fútbol.

“Porque en 1958 por primera vez en la historia un equipo de otro continente que no sea el suyo sale campeón. Antes sólo salían en sus continentes. Si el campeonato se jugaba en Europa, el campeón era europeo; si era en América, era americano. Ese año cambia ese esquema”.

Y es en esa época que también surgen varias figuras míticas del fútbol como Pelé y Garrincha y la literatura les va a dedicar bastante tiempo.

Según Antezana, hay sobre todo tres géneros que han abordado el fútbol: la poesía, luego el cuento y luego la novela.

“Hay también algunas obras de teatro, pero muy pocas. La razón es muy sencilla: es muy difícil de representar en un escenario un partido de fútbol. En cambio en el cine, sí hay”.

Reglas y literatura

Una de las certezas que Antezana expresó en su exposición es que no se puede entender todo el alcance de la literatura sobre fútbol sin conocer las reglas del fútbol.

“Yo he crecido al mismo tiempo que con la literatura, también con el libro, dijo Antezana. Sin embargo, mucho de la literatura sobre fútbol, sobre todo en los textos breves, tienen que ver con el conocimiento de las reglas del fútbol”.

Y para ilustrar su afirmación, Antezana recitó unos versos de un poema de Grass:

Y de pronto la pelota

fue hacia el cielo

A alcanzar el paraíso

La multitud estaba atrapada

El poeta se encontraba

con las manos en alto

Solo frente al arco

Y el árbitro pitó

fuera de fuego.

“Toda una filosofía existencial en cuatro versos: la gloria de estar conectados con la sociedad, la euforia de la multitud y… de pronto, fuera de fuego. Pero si alguien no sabe qué es ‘fuera de juego’, qué le dice la poesía”.

Antezana explicó que el mundo del fútbol es muy complejo y muy amplio. Hoy en día, a partir de los mundiales, su capacidad mediática es inmensa y las finales de campeonatos y mundiales lo ven centenas y millones de espectadores.

Y hay estudios sobre fútbol a todo nivel. Hay bibliotecas de estudios sociológicos y antropológicos del fútbol.

“Para entender lo que la literatura dice del fútbol hay que tener conocimiento de este deporte. Por suerte hoy tenemos el recurso de Internet donde se puede acceder a una cantidad de información”, dijo Antezana.

Y claro, la conferencia de “Cachín” Antezana, como lo conocen en el ámbito académico, tuvo mucho más que este breve resumen. Se habló de autores, de expertos que escriben sobre fútbol, de cuentos y novelas famosas sobre fútbol, de equipos, de jugadores, de anécdotas… incluso escuchamos dos lindas canciones referidas al fútbol: una de Alfredo Zitarrosa y otra de Joaquín Sabina.

Fuente: Los Tiempos



2 Respuestas »

  1. Alvaro Vásquez dice:

    Los universos verbales de la literatura y el fútbol podrán ser muy distintos, como lo apunta Luis Antezana, pero en cuanto a actividades humanas, el fútbol no me parece más lejano a la literatura que el amor, la amistad, la política o las aventuras, por citar algunos tópicos recurentes en la actividad literaria.
    De hecho, me parece que el fútbol es parte importante de la vida de millones de personas alrededor del mundo, y no solamente como competencia deportiva, sino como un “modelo a escala” de muchos aspectos de la vida. En una cancha se ven plasmados principios, estructuras, orden, respeto (o irrespeto) a las leyes, formas de ser y formas de entender el juego.
    Ya lo decía Camus:Todo lo que sé acerca de la naturaleza humana lo aprendí en una cancha de fútbol”.
    Quien alguna vez jugó al fútbol sabe que dentro el campo se reconoce la entereza, el coraje y la hidalguía (o la falta de ellos) en un rival o en un compañero. Creo que a eso se refiere esa frase que dice “Lo que pasa en la cancha, se queda en ella”.
    Tal como en la literatura. Lo que sucede entre la primera y la última página de un libro, ahí queda; aunque esas páginas (o esos 90 minutos que dura un partido) serán dignos de recordar en la medida en que digan y enseñen algo sobre lo que sucede fuera de ellos, es decir, en la vida misma.
    Finalmente, un símil que creo es el eslabón más fuerte entre fútbol y literatura: Ambos despiertan pasiones. Más estruendosa la de aquél, más reflexiva ésta, pero capaces ambas de inflamar los corazones.
    Por eso, quienes sufrimos/gozamos ambas pasiones, agradecemos los espacios en que ambas se juntan, como el artículo comentado.
    Gracias por ello.

  2. […] imprescindibles en un estadio de fútbol y en un poemario. En la pasada Feria del Libro de La Paz, Cachín Antezana aseguró que la poesía se encuentra (también) en los cánticos de las barras, en las canchas de […]

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