<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Ecdotica &#187; premio</title>
	<atom:link href="http://www.ecdotica.com/category/premio/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://www.ecdotica.com</link>
	<description>Noticias literarias, descarga de libros gratuitos, selección de cuentos de manera mensual</description>
	<lastBuildDate>Tue, 07 Feb 2012 16:43:56 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Camilo Albarracín, reciente ganador del Adela Zamudio, Premio Nacional de Cuento</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2012/01/03/camilo-albarracin-reciente-ganador-del-adela-zamudio-premio-nacional-de-cuento/</link>
		<comments>http://www.ecdotica.com/2012/01/03/camilo-albarracin-reciente-ganador-del-adela-zamudio-premio-nacional-de-cuento/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 03 Jan 2012 20:33:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuento]]></category>
		<category><![CDATA[premio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecdotica.com/?p=4428</guid>
		<description><![CDATA[﻿CAZÉ gana premio nacional Por: Dayana Flores El cuento “El historiador cercado” de Camilo Albarracín de 23 años no estaba proyectado para participar del certamen, es más ya estaba escrito antes del concurso, sin embargo el nivel de redacción y la calidad de sus técnicas narrativas lo posesionó en el primer puesto entre 52 participantes [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2012/01/Camilo-Albarracín.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2012/01/Camilo-Albarracín.jpg" alt="" title="Camilo Albarracín" width="211" height="355" class="aligncenter size-full wp-image-4429" /></a></center><br />
<strong>﻿CAZÉ gana premio nacional<br />
Por: Dayana Flores</strong></p>
<p>El cuento “El historiador cercado” de Camilo Albarracín de 23 años no estaba proyectado para participar del certamen, es más ya estaba escrito antes del concurso, sin embargo el nivel de redacción y la calidad de sus técnicas narrativas lo posesionó en el primer puesto entre 52 participantes de Bolivia.</p>
<p>“Cuando terminé, lo modifiqué como tres veces”, señala Albarracín.</p>
<p>La historia es una fusión entre lo real y lo fantástico, basada en la vida de un personaje de la época colonial.</p>
<p>El trama trascendental de la obra -desde la noción del jurado- cuenta la existencia de un loco que está encerrado en el manicomio, quien justifica su locura creando un personaje fantástico que transita por diferentes momentos de la colonización española, las luchas por la independencia y la revolución agraria en Bolivia.</p>
<p>“El premio más importante que recibo es el reconocimiento de la gente”, afirma el joven escritor, añadiendo que además recibió 8 mil bolivianos por ocupar el primer lugar.</p>
<p>De momento “El historiador cercado” está en proceso de preparación para ser publicado con el patrocinio del Gobierno Autónomo Municipal de Cercado.</p>
<p>Camilo es estudiante del séptimo semestre de la carrera de Comunicación Social de la Universidad Mayor de San Simón, así mismo es miembro del consejo editorial de la revista Avatares de producción universitaria, donde realizó su primera publicación.</p>
<p>Entre tanto, Albarracín considera que al culminar sus estudios dedicará su tiempo a la labor periodística, “soy bastante disperso en cuanto a gustos y temáticas”, aunque uno de sus referentes nacionales es el escritor Augusto Céspedes, afirmó el autor.</p>
<p>Su respuesta -con un toque de humor- a la interpelación: ¿qué se necesita para escribir con ese nivel? fue: “lápiz y papel” -ríe- añadiendo que es un círculo vicioso entre la lectura y la escritura.</p>
<p>Con bastante convicción reflexiona e insta a realizar “todo con mucha voluntad, con la firme noción de llegar hasta el final”.</p>
<p>Camilo es un literato proeza para Bolivia, considerando la calidad de su obra -que próximamente estará al alcance de la gente- y la capacidad que ostenta a su edad.</p>
<p>Es menester destacar el mensaje que él envía a la sociedad: “No luchar por lo mejor, luchar dando lo mejor de uno mismo”, según Camilo es la única manera de encontrar satisfacción con lo que uno hace.</p>
<p><em>Fuente: <a href="http://www.opinion.com.bo/opinion/revista_asi/2012/0101/suplementos.php?id=2213">Opinión</a></em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecdotica.com/2012/01/03/camilo-albarracin-reciente-ganador-del-adela-zamudio-premio-nacional-de-cuento/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>2</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tomas Tranströmer: Premio Nobel de Literatura 2011</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2012/01/03/tomas-transtromer-premio-nobel-de-literatura-2011/</link>
		<comments>http://www.ecdotica.com/2012/01/03/tomas-transtromer-premio-nobel-de-literatura-2011/#comments</comments>
		<pubDate>Tue, 03 Jan 2012 19:45:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[premio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecdotica.com/?p=4425</guid>
		<description><![CDATA[Premio Nobel de Literatura 2011 Por Javier Claure C. Foto: Javier Claure C. De izquierda a derecha: Tomas Tranströmer, Mónica Tranströmer y el secretario de la Academia Sueca Peter Englund. A principios de diciembre del año pasado, más exactamente el siete de diciembre, se llevó a cabo, en la sede de la Academia Sueca, el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2012/01/Tomas-Tr.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2012/01/Tomas-Tr.jpg" alt="" title="Tomas-Tr" width="367" height="322" class="aligncenter size-full wp-image-4426" /></a></center><br />
<strong>Premio Nobel de Literatura 2011<br />
Por Javier Claure C.<br />
Foto: Javier Claure C. De izquierda a derecha: Tomas Tranströmer, Mónica Tranströmer y el secretario de la Academia Sueca Peter Englund.</strong>    </p>
<p>A principios de diciembre del año pasado, más exactamente el siete de diciembre, se llevó a cabo, en la sede de la Academia Sueca, el tradicional acto en honor al Premio Nobel de Literatuta 2011, otorgado al sueco Tomas Tranströmer. El acto en sí fue totalmente diferente a los anteriores años, dada la condición física del literato galardonado con este laurel. </p>
<p>Tomas Tranströmer, sufrió un ataque de hemiplejía en el año 1990, lo cual le dejó secuelas. Adolece de una parálisis de la mitad derecha del cuerpo y casi no habla. Pero estas dificultades físicas, no ocacionaron ningún problema al poeta que siempre va acompañado de su fiel amiga y esposa Mónica Tranströmer. </p>
<p>La Academia Sueca organizó una ceremonia especial con un par de artistas, un pianista y un coro que interpretó melódicamente algunos poemas de su obra literaria. Al principio de esta majestuosa gala, se abrió la puerta desde donde habitualmente sale, cada año, el secretario permanente de la Academia Sueca, Peter Englund, para anunciar el nombre del ganador; del premio más prestigioso de las letras en el mundo. Por esa misma puerta salió Tomas Tranströmer vestido de terno negro, camisa celeste y una corbata oscura con rayas claras. Peter Englund llevaba la silla de ruedas del poeta laureado, y la acomodó al lado de su mujer, delante de los miembros de la Academia Sueca.</p>
<p>Luego se dirigió a una pequeña tarima y comenzó su discurso con las siguientes palabras: “Los límites físicos del mundo están dados, en cambio los de un idioma; se pueden ensanchar con la buena poesía&#8230;”. Seguidamete, Krister Henriksson (actor de teatro), dio lectura a dos poemas de Tranströmer. Mientras el poeta escuchaba los versos salidos de su pluma, sonreía y a veces se comunicaba con su mujer por medio de gestos y señas que solamente ellos saben entender. </p>
<p>La soledad es un tema recurrente, al cual acuden todos los poetas del mundo. Y cuando un poeta, un escritor o un artista escribe acerca de la soledad, lo que está haciendo es plasmar, en el papel, lo que el sentimiento de la soledad produce en su universo interior. Unos dicen que la soledad es el imperio de la conciencia, el precio que deben pagar los genios por sus descubrimientos o es precisamente estar rodeado de gente, y sin embargo sentir soledad. Otros aseguran que la soledad, es ese viaje que uno realiza en esta vida para encontrarse, finalmente, con Dios. En fin, la soledad es un sentimiento subjetivo que acompaña al hombre desde los principios de la humanidad. Por lo tanto, en el ideario de Tranströmer no podía faltar un poema dedicado a la soledad. Y lo hace en su poemario “Sonidos y huellas” (1966). Es un poema largo y dice entre otras cosas: “&#8230; Yo era anónimo/ como un muchacho en un patio del colegio rodeado de enemigos&#8230;/en otras partes del mundo/ están los que nacen, viven y mueren/ en una permanente muchedumbre&#8230;/tengo que estar solo/diez minutos por la mañana/ y diez minutos por la tarde&#8230;”. Este poema, en el cual Tranströmer da vueltas por el círculo de la vida tomando pausas de soledad, fue leído primero en sueco y posteriormente en seis idiomas diferentes. El público, con los ojos puestos en los folletos que repartieron, seguía la lectura de los poemas emitidos por un micrófono. </p>
<p>La música, otra manifestación poética, es un ingrediente importante en la vida del literato sueco. Por eso, la música clásica estuvo presente y una gran mayoría de los asistentes a este evento, escuchaban esos acordes, con los ojos cerrados, como si se tratase de sirenas cantando en una noche de luna. Y esas melodías nacían igual que los sentimientos del poeta sueco al plasmar sus versos, que ahora se pueden leer en diferentes países del mundo.</p>
<p>En realidad, Tomas Tranströmer, ha tocado piano desde muy joven, y sigue tocando con la mano izquierda después de su accidente. Ha dicho que pensaba ser músico, pero su talento poético se interpuso en el camino. Y lo condujo por altos senderos cubiertos de rosas, pero también por senderos con algunas espinas, porque la vida es un vaivén entre esos dos caminos. </p>
<p>Su gran aprecio por la música lo expresa en su poemario “Deshielo a mediodía” (2004) y dice: “Toco Hayden después de un día negro/ y siento un sencillo calor en las manos. Las teclas quieren/ golpean suaves martillos/ el tono es verde, vivaz y calmo/ el tono dice que hay libertad/ y que alguien no paga impuestos al César&#8230;”.</p>
<p>Así esa tarde fría de diciembre, entre aplausos y aplausos, querían mucho las teclas del piano negro de cola. Salían al aire tonos graves y agudos para reventar, melodiosamente, en las hermosas arañas de cristal, y en las paredes blancas del recinto que, año tras año, son testigos de muchos Premios Nobel. </p>
<p><em>Fuente: Ecdótica</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecdotica.com/2012/01/03/tomas-transtromer-premio-nobel-de-literatura-2011/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Se presenta el Premio boliviano de Novela, El diario secreto de Claudio Ferrufino</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2011/12/05/se-presenta-el-premio-boliviano-de-novela-el-diario-secreto-de-claudio-ferrufino/</link>
		<comments>http://www.ecdotica.com/2011/12/05/se-presenta-el-premio-boliviano-de-novela-el-diario-secreto-de-claudio-ferrufino/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 05 Dec 2011 14:53:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[premio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecdotica.com/?p=4352</guid>
		<description><![CDATA[Premio Nacional de Novela 2011 El acto se llevará a cabo el día martes 6 de diciembre a horas 19:00. en el Palacio Chico, calle Ayacucho esquina Potosí de la ciudad de La Paz El autor boliviano Claudio Ferrufino Coqueugniot, llegará desde Estados Unidos a La Paz para presentar su novela Diario secreto y recibir [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/12/Diario-secreto-11.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/12/Diario-secreto-11.jpg" alt="" title="Diario secreto 1" width="211" height="355" class="aligncenter size-full wp-image-4355" /></a></center><br />
<strong>Premio Nacional de Novela 2011</strong></p>
<p><em>El acto se llevará a cabo el día martes 6 de diciembre a horas 19:00. en el Palacio Chico, calle Ayacucho esquina Potosí de la ciudad de La Paz</em></p>
<p>El autor boliviano Claudio Ferrufino Coqueugniot, llegará desde Estados Unidos a La Paz para presentar su novela Diario secreto y recibir el premio dotado con 84.300 bolivianos. La novela, editada por Alfaguara, estará a disposición del público en Bolivia, Estados Unidos y Europa.<br />
<strong><br />
Diario secreto</strong></p>
<p>Claudio Ferrufino-Coqueugniot</p>
<p>¿Quién determina la diferencia entre el Bien y el Mal?</p>
<p>Sobre la obra: ¿En qué momento la racionalidad se convierte en locura? ¿Cuándo se cruza la delgada línea entre la crueldad inocente de la infancia y la maldad consciente de la madurez? ¿Acaso las fronteras se difuminan en el complejo universo de la psiquis? ¿Quién establece los límites para conocer la vida y la muerte? ¿Quién determina la diferencia entre el Bien y el Mal?</p>
<p>Las páginas de <strong>Diario secreto</strong> van develando la personalidad de un hombre que experimenta constantemente con el dolor ajeno, y que, en la búsqueda del sentido de su existencia, esboza una estética y una hermenéutica del sufrimiento.</p>
<p>Claudio Ferrufino-Coqueugniot presenta en esta novela una historia que trasciende las convenciones morales, configurando un universo ficcional donde el lenguaje refleja y sustenta de manera coherente la memoria fragmentada del protagonista, que repasa varios periodos de su vida, siempre relacionados con el afán, tan científico cuanto hedonista, de explorar el misterio de la muerte y sus prolegómenos.</p>
<p><em>Fuente: Santillana</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecdotica.com/2011/12/05/se-presenta-el-premio-boliviano-de-novela-el-diario-secreto-de-claudio-ferrufino/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Nicanor Parra gana el Cervantes</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2011/12/05/nicanor-parra-gana-el-cervantes/</link>
		<comments>http://www.ecdotica.com/2011/12/05/nicanor-parra-gana-el-cervantes/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 05 Dec 2011 14:09:46 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>
		<category><![CDATA[premio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecdotica.com/?p=4349</guid>
		<description><![CDATA[¡Se reivindicó el Cervantes! Por Raúl Zurita La noticia del Premio Cervantes a Nicanor Parra es de una justicia infinita y la más grande de las alegrías. ¡Se reivindicó el Cervantes! Nicanor Parra nos reinventó la libertad. Su obra encabeza toda revuelta y está inscrita en el futuro. El mostró la democracia irrefutable del habla, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/12/Nicanor-Parra.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/12/Nicanor-Parra.jpg" alt="" title="Nicanor Parra" width="211" height="355" class="aligncenter size-full wp-image-4350" /></a></center><br />
<strong>¡Se reivindicó el Cervantes!<br />
Por Raúl Zurita</strong></p>
<p>La noticia del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Premio_Cervantes">Premio Cervantes</a> a <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Nicanor_Parra">Nicanor Parra</a> es de una justicia infinita y la más grande de las alegrías. ¡Se reivindicó el Cervantes! <a href="http://www.nicanorparra.uchile.cl/">Nicanor Parra</a> nos reinventó la libertad. Su obra encabeza toda revuelta y está inscrita en el futuro. El mostró la democracia irrefutable del habla, su propiedad comunitaria y compartida, haciéndonos ver que los seres humanos, al igual que sus palabras, carecen de jerarquías y son profundamente iguales. La antipoesía cumplió con la tarea de liberar a las palabras obreras, aquellas que cotidianamente fundan la vida, de la sumisión que les imponían las palabras sagradas. Lo que su obra propone es la compartición comunitaria para la pluralidad de lo humano de todas las fuerzas que yacen mermadas, coartadas, esclavizadas bajo la tiranía de la propiedad. El habla absorbe las &#8220;grandes&#8221; obras y estas a su vez no son sino modulaciones particulares de los lenguajes de las tribus de las que nacen y en las que vuelven a hundirse. Platón, Shakespeare, Quevedo, son destellos en ese mar del habla sin más derechos que el diálogo de dos lavanderas a la orillas del río o de dos estudiantes en un bar. Es lo que Nicanor ha develado y su revolución es nada menos que eso. Al frente, prisioneros de un mundo avergonzante, creemos ser dueños de lo que está siendo escrito, de lo que está siendo hablado, y de allí la obsesión por el copyright, por la autoría individual, es decir, por el lucro. Nicanor Parra nos recuerda la incancelada imagen de un sueño negado: el sueño del fin de todo privilegio, esto es, el sueño del fin de la soledad.</p>
<p><strong>Es olvido</strong></p>
<p>Juro que no recuerdo ni su nombre,<br />
Mas moriré llamándola María,<br />
No por simple capricho de poeta:<br />
Por su aspecto de plaza de provincia.<br />
¡Tiempos aquellos!, yo un espantapájaros,<br />
Ella una joven pálida y sombría.<br />
Al volver una tarde del Liceo<br />
Supe de la su muerte inmerecida,<br />
Nueva que me causó tal desengaño<br />
Que derramé una lágrima al oírla.<br />
Una lágrima, sí, ¡quién lo creyera!<br />
Y eso que soy persona de energía.<br />
Si he de conceder crédito a lo dicho<br />
Por la gente que trajo la noticia<br />
Debo creer, sin vacilar un punto,<br />
Que murió con mi nombre en las pupilas,<br />
Hecho que me sorprende, porque nunca<br />
Fue para mí otra cosa que una amiga.<br />
Nunca tuve con ella más que simples<br />
Relaciones de estricta cortesía,<br />
Nada más que palabras y palabras<br />
Y una que otra mención de golondrinas.<br />
La conocí en mi pueblo (de mi pueblo<br />
Sólo queda un puñado de cenizas),<br />
Pero jamás vi en ella otro destino<br />
Que el de una joven triste y pensativa.<br />
Tanto fue así que hasta llegué a tratarla<br />
Con el celeste nombre de María,<br />
Circunstancia que prueba claramente<br />
La exactitud central de mi doctrina.<br />
Puede ser que una vez la haya besado,<br />
¡Quién es el que no besa a sus amigas!<br />
Pero tened presente que lo hice<br />
Sin darme cuenta bien de lo que hacía.<br />
No negaré, eso sí, que me gustaba<br />
Su inmaterial y vaga compañía<br />
Que era como el espíritu sereno<br />
Que a las flores domésticas anima.<br />
Yo no puedo ocultar de ningún modo<br />
La importancia que tuvo su sonrisa<br />
Ni desvirtuar el favorable influjo<br />
Que hasta en las mismas piedras ejercía.<br />
Agreguemos, aun, que de la noche<br />
Fueron sus ojos fuente fidedigna.<br />
Mas, a pesar de todo, es necesario<br />
Que comprendan que yo no la quería<br />
Sino con ese vago sentimiento<br />
Con que a un pariente enfermo se designa.<br />
Sin embargo sucede, sin embargo,<br />
Lo que a esta fecha aún me maravilla,<br />
Ese inaudito y singular ejemplo<br />
De morir con mi nombre en las pupilas,<br />
Ella, múltiple rosa inmaculada,<br />
Ella que era una lámpara legítima.<br />
Tiene razón, mucha razón, la gente<br />
Que se pasa quejando noche y día<br />
De que el mundo traidor en que vivimos<br />
Vale menos que rueda detenida:<br />
Mucho más honorable es una tumba,<br />
Vale más una hoja enmohecida,<br />
Nada es verdad, aquí nada perdura,<br />
Ni el color del cristal con que se mira.<br />
Hoy es un día azul de primavera,<br />
Creo que moriré de poesía,<br />
De esa famosa joven melancólica<br />
No recuerdo ni el nombre que tenía.<br />
Sólo sé que pasó por este mundo<br />
Como una paloma fugitiva:<br />
La olvidé sin quererlo, lentamente,<br />
Como todas las cosas de la vida.</p>
<p><em>Fuente: La Tercera</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecdotica.com/2011/12/05/nicanor-parra-gana-el-cervantes/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Acta del fallo del jurado del V Concurso Nacional de Novela &#8220;Marcelo Quiroga Santa Cruz&#8221;</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2011/11/30/acta-del-fallo-del-jurado-del-v-concurso-nacional-de-novela-marcelo-quiroga-santa-cruz/</link>
		<comments>http://www.ecdotica.com/2011/11/30/acta-del-fallo-del-jurado-del-v-concurso-nacional-de-novela-marcelo-quiroga-santa-cruz/#comments</comments>
		<pubDate>Wed, 30 Nov 2011 14:29:15 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Novela]]></category>
		<category><![CDATA[premio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecdotica.com/?p=4341</guid>
		<description><![CDATA[Acta del fallo del jurado del V Concurso Nacional de Novela &#8220;Marcelo Quiroga Santa Cruz&#8221; Dibujo: clubdibujobolivia.blogspot.com El Jurado del V Concurso Nacional de Novela “Marcelo Quiroga Santa Cruz”, compuesto por Ana Rebeca Prada M., Lourdes I. Saavedra Berbetty, Bernardo Quiroga Trigo, René Antezana Juárez y Franz Rodrigo Mita Molina, después de haber considerado cuidadosamente [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/11/Marcelo-Quiroga-Santa-Cruz-1.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/11/Marcelo-Quiroga-Santa-Cruz-1.jpg" alt="" title="Marcelo Quiroga Santa Cruz 1" width="211" height="355" class="aligncenter size-full wp-image-4342" /></a></center><br />
<strong>Acta del fallo del jurado del V Concurso Nacional de Novela &#8220;Marcelo Quiroga Santa Cruz&#8221;</strong><br />
<strong>Dibujo: clubdibujobolivia.blogspot.com</strong></p>
<p>El Jurado del V Concurso Nacional de Novela “Marcelo Quiroga Santa Cruz”, compuesto por Ana Rebeca Prada M., Lourdes I. Saavedra Berbetty, Bernardo Quiroga Trigo, René Antezana Juárez y Franz Rodrigo Mita Molina, después de haber considerado cuidadosamente los textos ha resuelto por UNANIMIDAD declararlo DESIERTO. Las razones de dicha decisión son las siguientes:</p>
<p>-	ninguno de los ocho textos presentados reúne la calidad literaria suficiente como para ser considerado ganador de un Premio Nacional de Novela;<br />
-	los textos carecen de un cuidado formal mínimo, pues poseen errores básicos de forma a nivel sintáctico y gramatical;<br />
-	carecen de originalidad, tanto en su estructura narrativa como en el desarrollo de sus temáticas, en cuanto adolecen de una falta de consciencia del género y del lenguaje narrativo actual;<br />
-	presentan también muchas limitaciones en la coherencia de su estructura narrativa y en el desarrollo de sus personajes.</p>
<p>Además de emitir el fallo, y considerando las razones expuestas anteriormente, el Jurado desea también recomendar a la Oficialía Superior de Cultura del Gobierno Autónomo Municipal de Cercado, a través de la persona de don Max Munckel Miranda,  la creación de políticas culturales que estimulen el desarrollo y la cualificación de la creatividad literaria en niños y jóvenes. Estamos seguros de que la puesta en marcha y el impulso de estas políticas pueden contribuir en un corto plazo a elevar la calidad y el rigor necesarios del Premio Nacional de Novela “Marcelo Quiroga Santa Cruz”.</p>
<p>Es dada en la ciudad de Cochabamba hoy lunes 21 de noviembre de 2011 por los abajo firmantes.</p>
<p>Ana Rebeca Prada M.,  Lourdes I. Saavedra Berbetty,  Bernardo Quiroga Trigo,  René Antezana Juárez y Franz Rodrigo Mita Molina</p>
<p><em>Fuente: Oficialía Superior de Cultura del Gobierno Municipal de Cercado &#8211; Cochabamba</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecdotica.com/2011/11/30/acta-del-fallo-del-jurado-del-v-concurso-nacional-de-novela-marcelo-quiroga-santa-cruz/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Camilo Albarracín Zelada gana el V Concurso Nacional de Cuento &#8220;Adela Zamudio&#8221;</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2011/11/28/camilo-albarracin-zelada-gana-el-v-concurso-nacional-de-cuento-adela-zamudio/</link>
		<comments>http://www.ecdotica.com/2011/11/28/camilo-albarracin-zelada-gana-el-v-concurso-nacional-de-cuento-adela-zamudio/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 28 Nov 2011 21:21:31 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuento]]></category>
		<category><![CDATA[premio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecdotica.com/?p=4328</guid>
		<description><![CDATA[Camilo Albarracín Zelada gana el V Concurso Nacional de Cuento &#8220;Adela Zamudio&#8221; Finalmente se tiene a los ganadores del V Concurso Nacional de Cuento “Adela Zamudio”, siendo una decisión dividida respecto al cuento ganador y unánime respecto a los principales seleccionados. Se presentaron cincuenta y dos cuentos habilitados que reunieron las condiciones planteadas por la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/11/Adela-Zamudio.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/11/Adela-Zamudio.jpg" alt="" title="Adela Zamudio" width="67" height="91" class="aligncenter size-full wp-image-4329" /></a></center><br />
<strong>Camilo Albarracín Zelada gana el V Concurso Nacional de Cuento &#8220;Adela Zamudio&#8221;</strong></p>
<p>Finalmente se tiene a los ganadores del <a href="http://www.ecdotica.com/2011/08/09/v-concurso-nacional-de-cuento-adela-zamudio-2011/">V Concurso Nacional de Cuento “Adela Zamudio”</a>, siendo una decisión dividida respecto al cuento ganador y unánime respecto a los principales seleccionados. Se presentaron cincuenta y dos cuentos habilitados que reunieron las condiciones planteadas por la convocatoria.  </p>
<p>El cuento ganador es “El historiador cercado”, del autor suscrito con el pseudónimo CAZÉ, que corresponde a Camilo Albarracín Zelada (CI: 5912643 CBB). Asimismo, se otorga una Mención de Honor a “La pelea antes del fin”, presentado con el seudónimo DRA, que corresponde a Aldo Ricardo Medinaceli López (CI: 3375117 LPZ).</p>
<p>“El historiador cercado” tiene esa tentadora y peligrosa obsesión por la deformación de la conducta humana, sus matices, sus alcances, sus vericuetos, intentando ahondar con resultados distintos en sus profundidades. Es la historia de un loco que se encuentra en el manicomio, quien, para justificar su locura y degradación, crea su doble, un personaje que transita por diferentes momentos de la colonización española, las luchas por la independencia y la revolución agraria en Bolivia. En el cuento se unen lo real y lo fantástico, logrando trascendencia por su trama, la temática y el lenguaje, elementos narrativos coherentes con las características del personaje.</p>
<p>“La pelea antes del fin” es la historia de Trevor, historietista que dibuja insectos con formas humanas y seres con poderes extraños. Trevor –que ha perdido a su madre, ha sido abandonado por su padre y vive con su hermana Alina– ha contraído un raro virus que lo ausenta de su trabajo y lo postra en cama, de donde ya no podrá levantarse. En su lecho de muerte, Trevor se convierte en uno de sus personajes y crea –en su imaginación–, su última aventura, donde se confunden sus personajes con la imagen de sus padres. La historieta que imagina Trevor se intercala con la del relato de su hermana Alina que está siendo interpelada por un investigador de la compañía farmacéutica que ha creado el virus. Realidad y ficción narradas y entrelazadas como una sola, configurando un espacio ficcional en el que el lector tendrá el reto de imaginar cómo ambos mundos se interponen; un espejo, quizá, de la vida misma.</p>
<p>Adicionalmente, también se ha recomendado la publicación de seis cuentos por su calidad y buen manejo del lenguaje. En orden alfabético, dichos relatos son:</p>
<p>“Cuando tus palabras resonaban armadas”, presentado con el pseudónimo Ermitañomirandoalriorocha, que corresponde a María del Rosario Barahona Michel de Dávila (CI: 1052515 CBBA);<br />
“999”, presentado con el pseudónimo Gastón Alaja, que corresponde a Edwin Calizaya Quispe (CI: 5725591 OR);<br />
“Secuencia”, presentado con el pseudónimo El abrigarte, que corresponde a Gabriel Alejandro Iriarte Rico (CI: 5193310 CBBA);<br />
“Segundo tiempo”, presentado con el pseudónimo Don palabra, que corresponde a Claudia Andrea Michel Flores (CI: 3651087 CHQ);<br />
“Un moscardón llamado deseo”, presentado con el pseudónimo Chuspi, que corresponde a Boris Dante Paredes Gonzales (CI: 3080907 OR) y;<br />
“Conversaciones en el desierto”, presentado con el pseudónimo Hans Kundt, que corresponde a Adán Rodrigo Urquiola Flores (CI: 6960321 LPZ);</p>
<p><em>Fuente: Oficialía SUperior de Cultura del Gobierno Municipal de Cercado &#8211; Cochabamba / Ecdótica</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecdotica.com/2011/11/28/camilo-albarracin-zelada-gana-el-v-concurso-nacional-de-cuento-adela-zamudio/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>MΠΑΜΠΆΣ de Roger Otero Premio Nacional de Literatura Santa Cruz de la Sierra 2011</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2011/11/25/m%cf%80%ce%b1%ce%bc%cf%80%ce%ac%cf%83-de-roger-otero-premio-nacional-de-literatura-santa-cruz-de-la-sierra-2011/</link>
		<comments>http://www.ecdotica.com/2011/11/25/m%cf%80%ce%b1%ce%bc%cf%80%ce%ac%cf%83-de-roger-otero-premio-nacional-de-literatura-santa-cruz-de-la-sierra-2011/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 25 Nov 2011 15:40:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuento]]></category>
		<category><![CDATA[premio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecdotica.com/?p=4318</guid>
		<description><![CDATA[MΠΑΜΠΆΣ Por: Roger Otero Cuento de Roger Otero extraído del libro De qué hablamos cuando hablamos de morir que mereció el Premio Nacional de Literatura Santa Cruz de la Sierra 2011. Lunes. El sol agoniza. Siete y media. En la plaza hay de todo: jubilados, estudiantes, turistas, desempleados, familias y solitarios, como este hombre sentado [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/11/mama-de-roger-otero-2.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/11/mama-de-roger-otero-2.jpg" alt="" title="mama de roger otero 2" width="211" height="355" class="aligncenter size-full wp-image-4319" /></a></center><br />
<strong>MΠΑΜΠΆΣ<br />
Por: Roger Otero</strong></p>
<p><em>Cuento de Roger Otero extraído del libro <strong>De qué hablamos cuando hablamos de morir</strong> que mereció el Premio Nacional de Literatura Santa Cruz de la Sierra 2011. </em></p>
<p>Lunes. El sol agoniza. Siete y media. En la plaza hay de todo: jubilados, estudiantes, turistas, desempleados, familias y solitarios, como este hombre sentado frente al monumento del héroe local. Sostiene un libro desde hace media hora, imperturbable, sin parpadear. De rato en rato sorbe un vaso de café humeante, pero jamás abandona la lectura. Coge el libro con ambas manos. Y para llevarse el vaso a la boca hace un movimiento de brazo casi maquinal. Luego repite el movimiento pero al revés, hasta devolver el vaso al mismo sitio, sobre la fina huella circular y acuosa. (<em>fragmento</em>)</p>
<p>Para leer más siga el siguiente <a href="http://www.ecdotica.com/biblioteca/Mam%C3%A1%20de%20Roger%20Otero.pdf">enlace</a> o entre a la Biblioteca gratuita de Ecdótica de donde la podrá descargar libremente.</p>
<p><em>Fuente: Ecdótica</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecdotica.com/2011/11/25/m%cf%80%ce%b1%ce%bc%cf%80%ce%ac%cf%83-de-roger-otero-premio-nacional-de-literatura-santa-cruz-de-la-sierra-2011/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>1</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>El cochabambino Claudio Ferrufino gana el Premio Nacional de Novela 2011 por Diario secreto</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2011/10/31/el-cochabambino-claudio-ferrufino-gana-el-premio-nacional-de-novela-2011-por-diario-secreto/</link>
		<comments>http://www.ecdotica.com/2011/10/31/el-cochabambino-claudio-ferrufino-gana-el-premio-nacional-de-novela-2011-por-diario-secreto/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 31 Oct 2011 20:27:19 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Novela]]></category>
		<category><![CDATA[premio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecdotica.com/?p=4235</guid>
		<description><![CDATA[Claudio Ferrufino Coqueugniot, Premio Nacional de Novela 2011 por Diario secreto La Paz. Lunes, 31 de octubre de 2011 El boliviano Claudio Ferrufino Coqueugniot ha sido galardonado con el Premio Nacional de Novela 2011, dotado con 84.300 bolivianos, por la obra Diario secreto, presentada con el seudónimo “Margarita de Anjú”. El jurado, presidido por Wilmer [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/10/Claudio-Ferrufino1.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/10/Claudio-Ferrufino1.jpg" alt="Claudio Ferrufino" title="Claudio Ferrufino" width="330" height="220" class="alignleft size-full wp-image-4246" /></a></center></p>
<p><strong>Claudio Ferrufino  Coqueugniot, Premio Nacional de Novela 2011 por Diario secreto<br />
La Paz. Lunes, 31 de octubre de 2011</strong></p>
<p>El boliviano Claudio Ferrufino Coqueugniot ha sido galardonado con el Premio Nacional de Novela 2011, dotado con 84.300 bolivianos, por la obra <strong>Diario secreto</strong>, presentada con el seudónimo “Margarita de Anjú”. El jurado, presidido por Wilmer Urrelo y compuesto por Alba María Paz Soldán, Homero Carvalho, Marcelo Villena y William Camacho, ha declarado ganadora la novela por unanimidad. La novela será editada tanto en papel como en ebook por Alfaguara.</p>
<p>En esta convocatoria del Premio Nacional de Novela se han recibido 40 manuscritos originales convirtiéndose en una de las convocatorias con más participación en la historia del Premio.</p>
<p>Según el acta del fallo: “Diario secreto es una novela que se distingue por su planteamiento narrativo (relato fragmentario, irrupción de diversas voces), por la originalidad en el tratamiento del lenguaje (economía retórica, efectos sintácticos) y, sobre todo, por la confrontación con el lector al proponer una exploración de ciertas zonas oscuras del ser humano.” </p>
<p>Claudio Claudio Ferrufino-Coqueugniot nació en Cochabamba, Bolivia, en 1960. Escritor y periodista cochabambino, vive en Denver, Colorado (Estados Unidos). Se doctoró en lenguas Modernas luego de presentar <strong>El señor don Rómulo</strong> [N. del E. editada por Editorial Nuevo Milenio] como tesis del curso de Honores. En 2009, obtuvo el Premio de Novela Casa de las Américas por <strong>El Exilio voluntario</strong> [N. del E. editada por Editorial El País] y en 2002 fue distinguido con una segunda mención del mismo concurso por <strong>El señor don Rómulo</strong>. Ha publicado también la colección de cuentos breves <strong>Virginianos</strong> [N. del E. editada por Editorial Los Amigos del Libro].</p>
<p>Según Wilmer Urrelo, presidente del jurado, “<strong>Diario secreto</strong> es una novela cruel y oscura que está escrita con el mismo calibre de lenguaje. El libro devela a un personaje anacrónico y violento pero que posee un mundo interior fascinante. Pese a su dureza es imposible dejar de leerla.” </p>
<p>Hasta el momento han obtenido el Premio Nacional de Novela: <strong>La vida me duele sin vos</strong>, de Gonzalo Lema; <strong>Alguien más a cargo</strong>, de Cé Mendizábal; <strong>Magdalena en el paraíso</strong>, de Tito Gutiérrez; <strong>Potosí 1600</strong>, de Ramón Rocha Monroy; <strong>El delirio de Turing,</strong> de Edmundo Paz Soldán; <strong>La gula del Picaflor</strong>, de Juan Claudio Lechín; <strong>La doncella del Barón Cementerio</strong>, de Eduardo Scott-Moreno; <strong>El agorero de sal</strong>, de Luisa Fernanda Siles; <strong>Fantasmas asesinos</strong>, de Wilmer Urrelo; <strong>La toma del manuscrito</strong>, de Sebastián Antezana; <strong>He de morir de cosas así</strong>, de Eduardo Scott-Moreno y <strong>La noche como un ala</strong>, de Máximo Pacheco Balanza.</p>
<p>Las novelas y sus autores han gozado del aplauso y de la crítica nacional y también han cruzado fronteras, enalteciendo el nombre de Bolivia; tal es el caso de Juan Claudio Lechín, quien fue finalista del premio Rómulo Gallegos. El éxito de las obras se ha reflejado también en las traducciones a otras lenguas; tal es el caso de Edmundo Paz Soldán, cuyas obras han sido traducidas al inglés y al italiano. Además, los ejemplares de las novelas distinguidas con este galardón han sido distribuidos por todo el territorio nacional y han llegado a varios países de América Latina.</p>
<p><strong>MIEMBROS DEL JURADO XIII Premio Nacional de Novela 2011</strong></p>
<p>Wilmer Urrelo Zárate<br />
Homero Carvalho Oliva<br />
William Camacho<br />
Alba María Paz Soldán<br />
Marcelo Villena Alvarado</p>
<p><em>Fuente: Alfaguara</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecdotica.com/2011/10/31/el-cochabambino-claudio-ferrufino-gana-el-premio-nacional-de-novela-2011-por-diario-secreto/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Tomas Tranströmer, Premio Nobel de Literatura 2011. Un reportaje para Ecdótica</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2011/10/10/tomas-transtromer-premio-nobel-de-literatura-2011-un-reportaje-para-ecdotica/</link>
		<comments>http://www.ecdotica.com/2011/10/10/tomas-transtromer-premio-nobel-de-literatura-2011-un-reportaje-para-ecdotica/#comments</comments>
		<pubDate>Mon, 10 Oct 2011 22:05:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[premio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecdotica.com/?p=4198</guid>
		<description><![CDATA[Detalles del premio Nobel Por: Javier Claure C. El primer jueves de octubre de cada año a la una en punto de la tarde, la Academia Sueca da a conocer el nombre del ganador o ganadora del Premio Nobel de Literatura. Es un día en donde todos los medios de comunicación y editoriales, en Suecia, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/10/Transtromer.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/10/Transtromer.jpg" alt="" title="Transtromer" width="355" height="211" class="aligncenter size-full wp-image-4199" /></a></center><br />
<strong>Detalles del premio Nobel<br />
Por: Javier Claure C.</strong></p>
<p>El primer jueves de octubre de cada año a la una en punto de la tarde, la Academia Sueca da a conocer el nombre del ganador o ganadora del <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Premio_nobel_de_literatura">Premio Nobel de Literatura</a>. Es un día en donde todos los medios de comunicación y editoriales, en Suecia, están a la espera de la tan anciada noticia. En realidad, el mes de octubre empieza a revivir <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alfred_Nobel">Alfred Nobel</a> en Estocolmo, en Oslo y su nombre se escucha en todos los países del mundo.</p>
<p>Este año, en lugar de ir a la sede de la Academia Sueca para enterarme del ganador del Premio Nobel de Literatura, me dirigí a la casa del gran poeta sueco, <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tomas_Transtr%C3%B6mer">Tomas Tranströmer</a>, situada en pleno centro de Estocolmo. Me encontraba cerca de su vivienda, y pues llegué al lugar deseado, exactamente a las 13:05 de la tarde, después de haber escuchado la noticia por la radio de mi teléfono móvil. </p>
<p>Lo conocí, personalmente al poeta laureado con el Nobel, los primeros días de julio del 2008, en El Congreso Internacional de Escritores y Traductores de obras literarias (Writers and Literary Translators International Congress) denominado WALTIC, y auspiciado por la Sociedad de Escritores Suecos (Sveriges Författarförbund). El día de la clausura, a eso de las cuatro de la tarde, me acuerdo muy bien, lo presentaron en el escenario en silla de ruedas; y todo el público de pie, con mucho respeto, empezó a aplaudir más de un minuto. Después del acto, lo vi en su silla de ruedas en uno de los corredores, entonces ni corto ni perezoso, me acerqué para hablarle pero no me contestó, sino más bien movió la cabeza como queriéndome decir algo. Pronto me di cuenta que tenía dificultad para hablar. Lo único que hice aquel día, era tomarle un par de fotos. </p>
<p>Durante casi 20 años, el nombre de Tranströmer se ha ido barajando en las salas de la Academia Sueca. Algunos literatos suecos esperaban, cada año, que el famoso premio recayese a Tranströmer, mientras que otra gente pensaba, simple y llanamente, que la Academia Sueca se había olvidado de su querido poeta nacional. Sin embargo, muchos periodistas, fotógrafos y curiosos estaban pegados a la puerta de la casa del poeta. Y esto me pude dar cuenta desde unos diez metros. A medida que caminaba hacia ese solicitado domicilio, percibía voces, la gente se amontonaba y uno que otro guardia intentaba poner orden a la muchedumbre. Traté entonces de ubicarme lo más cerca posible de la puerta. Como siempre en estos casos, los comentarios y las bromas están presentes. Alguien decía: “por fin le tocó el premio Nobel a Tranströmer, hace dos años me marché, de este lugar, desilusionada un día como hoy ”. Una persona exclamaba, casi con lágrimas en los ojos: “de verdad no tengo palabras para expresar mi alegría por este premio a Tranströmer”.</p>
<p>Según la prensa, el secretario permanente de la Academia Sueca, Peter Englund, llamó por teléfono a la familia Tranströmer faltando tres minutos para la una en punto de la tarde. La mujer del poeta, Mónica Tranströmer, comentó que en esos momentos, después de haber almorzardo, el poeta estaba escuchando música clásica, y que la noticia les había pillado de sorpresa.</p>
<p>En el otoño de 1990, Tomas Tranströmer, sufrió un ataque de hemiplejía, lo cual eliminó su facultad de hablar. Además, le causó una parálisis de la mitad derecha del cuerpo. Pero su esposa es una excelente intérprete de los deseos de su compañero de vida, y acotó a la prensa: “La verdad es que no creíamos vivir estos momentos. Estamos felices. Sé que mi esposo quisiera decir muchas cosas, pero ahora le faltan las palabras”. Y claro que en su corazón debe haber almacenado un montón de cosas para contar, como por ejemplo de sus poemarios, de sus viajes, de su trabajo con jóvenes en la cárcel etcétera. El escritor y psicólogo norteamericano Robert Bly, fue el traductor de las obras de Tranströmer al inglés. Así como el poeta uruguayo Roberto Mascaró tradujo sus poemarios al español.</p>
<p>Tranströmer es un gran artesano de los versos que jamás ha buscado la fama. En una carta dirigida justamente a Bly esclarece: “&#8230; lo que realmente es engorroso con la mayoría de los escritores, es ese deseo por la fama&#8230;”. Es decir, esas ancias, mal acompañadas de megalomanía.</p>
<p>Este poeta, psicólogo de profesión, ha sabido combinar, con gran admiración, su trabajo como profesional y la escritura. A temprana edad se dio cuenta de que no podía vivir ni él, ni su familia de la escritura. Y declaró: “&#8230; elegí una profesión que no perturbase la escritura, sino que le agregase experiencia. Por eso elegí la profesión de psícologo”.</p>
<p>Además, dicen que toca piano una maravilla. Tranströmer conquistó a los lectores a los 23 años, cuando publicó, en 1954, su primera obra: <strong>17 poemas</strong>. A partir de ese año, se perfila como uno de los poetas más importantes de su generación. Desde entonces ha escrito muchos poemarios con un lenguaje cotidiano, pero también con un aluvión de imágenes surrealistas, disolviendo así el mundo convencional. Sus poemas crecieron desde su universo nórdico, como una especie de raíces que se levantan hacia otros mundos para diluir fronteras, y crear una fusión entre lo real, el hombre y lo universal. En palabras de la Academia Sueca, el prestigioso premio se otorgó al poeta: “porque ofrece con imágenes condensadas y diáfanas una nueva vía de acceso a lo real”. Su obra ha sido traducida a más de 50 idiomas, ha ganado un sinfín de premios y es el segundo poeta galardonado con el Nobel, después de la polaca Wislawa Szymborska en 1996. Bien por este bautismo poético que significa respiración para la poesía. Bien por ese “extraño oficio” de escribir poesía. Y muy bien por ese arte loco que dice mucho de los muertos y de los vivos; porque la poesía, ahora más que nunca con sus lámparas encendidas, cuanto más se acerca a la verdad, cuanto más re-crea el amor y el mundo que nos rodea; más mortal se vuelve. Si tocamos el alma de Tranströmer a través de su poesía, podríamos decir que nos conduce, a veces con un lenguaje sencillo, a territorios por donde avanza la belleza, la sensibilidad del autor y sus versos que continúan asombrándonos con su vigencia.</p>
<p><em>Fuente: Ecdótica</em></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecdotica.com/2011/10/10/tomas-transtromer-premio-nobel-de-literatura-2011-un-reportaje-para-ecdotica/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
		<item>
		<title>Premio del público. Cosecha Eñe 2011</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2011/09/29/premio-del-publico-cosecha-ene-2011/</link>
		<comments>http://www.ecdotica.com/2011/09/29/premio-del-publico-cosecha-ene-2011/#comments</comments>
		<pubDate>Thu, 29 Sep 2011 17:04:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cuento]]></category>
		<category><![CDATA[premio]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://www.ecdotica.com/?p=4164</guid>
		<description><![CDATA[Pájaros que migran hacia el este Autor: Hojita [N. del E. El cuento Pájaros que migran hacia el este de la boliviana Fabiola Morales, residente en España, se encuentra finalista en el Premio del público. Cosecha Eñe 2011 de España. Para ayudarla con su voto pulsen el siguiente enlace eñe] —Regreso a casa— digo, y [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/09/Hojita.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/09/Hojita.jpg" alt="" title="Hojita" width="211" height="355" class="aligncenter size-full wp-image-4165" /></a></center><br />
<strong>Pájaros que migran hacia el este<br />
Autor: Hojita</strong></p>
<p><em>[<strong>N. del E.</strong> El cuento Pájaros que migran hacia el este de la boliviana Fabiola Morales, residente en España, se encuentra finalista en el Premio del público. Cosecha Eñe 2011 de España. Para ayudarla con su voto pulsen el siguiente enlace <a href="http://www.revistaparaleer.com/cosecha/relatosDetalle/1661">eñe</a>]</em></p>
<p>—Regreso a casa— digo, y Vilhelm, que está desayunando, levanta la vista del periódico y arqueando las cejas pregunta:<br />
—¿Regresas a ………?<br />
—No, allí no, aún no es tiempo de volver a ……… Iré a Venezuela, pasaré unos días en Maracaibo, dos, a lo sumo tres. Me han dicho que Los Roques es lo más parecido al paraíso que hay…<br />
—El paraíso, siempre en busca de la perfección. ¿Cuántos paraísos has visitado con anterioridad?<br />
—Algunos.<br />
—¿Y?<br />
—Nunca son suficientes.<br />
—Dices, regreso “a casa”, y luego resulta que vas a Venezuela.<br />
—Te equivocas, toda América es como volver a casa.</p>
<p>Trato de aprender alemán. ¿Hace cuánto vivo aquí? Cinco, más bien seis años. Primero Vilhelm trató de convencerme, Stuttgart puede sorprenderte, dijo, inténtalo. Y lo hice; salí a la calle sola, sin él, que en los primeros seis meses había sido más que una compañía, mi propia sombra. Durante semanas abrí la puerta de casa y caminé, primero por nuestro barrio y luego por el distrito Este al otro lado de la ciudad, tratando de evitar el Centro. Bad Cannstatt es para los otros, es tan fácil sentirse bien allí, pensarse acompañado, reconocerse en algunos rostros, ser aquello que en el fondo no he dejado de anhelar, estar de paso, figurarme una turista más.<br />
Stuttgart no es lo mío, dije lapidaria al cabo de esas semanas. Mirábamos el informativo de las diez, y la frase se convirtió en una sentencia inapelable, extensible a Alemania entera. Vilhelm se encogió de hombros, murmuró, te acostumbrarás, y sin apartar la vista de la televisión cambió de canal.</p>
<p>A menudo pienso en Roberto, mi hermano, él también tiene sentencias inapelables. Vivió con mi madre hasta el día en que ella enfermó. Entonces hizo sus maletas y se negó a atender explicaciones. Madre sufre de un impulso irrefrenable. Madre rebusca en su cabellera y elige un mechón. Madre cierra los ojos. Madre aprieta los dientes y entonces tira con fuerza, un golpe, dos. Luego forma una bolita de pelos oscuros que amasa con cuidado, con esmero. Madre coge otro mechón y la bolita se hace más grande, no mucho, lo suficiente para que se la pueda tragar.<br />
Roberto prometió volver de vez en cuando, ocasionalmente, quizá dentro de poco, quizá en unos años, fueron sus palabras. Cogió su mochila y abandonó el pueblo, la ciudad y eventualmente el país. Desde entonces, fiel a su promesa, regresa a ……… de cuando en cuando.<br />
Con el tiempo yo también me fui. Consciente del valor de las palabras, no prometí volver. A pesar de estos hechos, Roberto y yo no hemos perdido el contacto. Mi hermano telefonea intermitentemente; a veces cuenta cosas como:<br />
—Perdona si te hablo en susurros. Patricio duerme, no quisiera despertarlo.<br />
—¿Quién es Patricio?<br />
—Un amigo, de momento me quedo con él.<br />
—¿Dónde estás?<br />
—Qué más da… Patricio tiene un proyecto, ¿sabes? Unas tierras, ahora las cultivamos; hemos sembrado tres hileras de lechugas, algunas cebollas, tomates, dos manzanos y cinco vides que formarán un corredor al que llamaremos “El pasaje de los novios”. El naranjo que un sobrino de Patricio plantó el año pasado tiene ahora los frutos verdes, quizá en un mes podamos probarlos.<br />
—¿Qué tipo de proyecto es?<br />
—Planeamos formar un centro ecológico, montaremos un hotel rural, un edificio amigable con el entorno… Estamos terminando los detalles de la primera cabaña. Nos cansamos de dormir en el coche, así que ayer arreglamos las goteras del techo y pusimos vidrios a las ventanas. Es una casa pequeña, medias aguas no más, pero fuera es un infierno, no tienes idea de la de bichos que hay en este lugar. Martín me ha enseñado a reconocer el sonido de la cascabel.<br />
—Así que son tres.<br />
—A veces vienen más, pero no se quedan mucho tiempo. Martín alarga su estadía, hace semanas que se quedó sin efectivo. Parece ser que espera un nuevo negocio, con él nunca se sabe; le gusta tanto beber que casi no come, ni duerme, luego le sale un contrato y entonces desaparece unos días.<br />
—¿Y tú?<br />
—Bebo solo cuando el sol se pone, lo sabes de memoria… Ayer conseguí que una vieja radio volviera a funcionar. Ahora estamos enganchados a ella&#8230; Te dejo, parece que va a llover.<br />
—Espera. ¿Tienes dinero? ¿Necesitas algo? ¿Es que no hay un mejor lugar para vivir?<br />
—Tranquila, Patricio corre con los gastos. Me deja incluso hacer telefonazos de larga distancia, es un buen tipo. Ahora cuelgo, me llaman, hay una vaca perdida al otro lado del jardín.</p>
<p>Vilhelm tiene razón, guardo cierta obsesión con la búsqueda de paraísos. Hubo un tiempo en que el paraíso se reducía a un pequeño departamento compartido, yo estudiaba en la universidad y mi compañera de piso trataba de encontrar su primer empleo. No teníamos muebles y muchas noches tampoco teníamos que comer. Vivíamos con un régimen alimenticio basado en espaguetis revueltos en kétchup y orégano. A veces solo quedaban espaguetis, a veces solo quedaba kétchup. Un día Lucía conoció a Héctor en el metro y lo trajo a casa, entonces comenzamos a ser tres.</p>
<p>Hace un año tomé un vuelo a Ontario, mis dos ex compañeros de piso me esperaban en la estación de Amtrak, hacía ocho años desde la última vez que nos habíamos visto. De las manos de mi amiga colgaban dos niños y Héctor traía en brazos a uno más. Horas después descubrí que no era un niño, sino una niña a la que le habían rasurado la cabeza siguiendo la creencia de que por medio de este acto, delictivo lo llamaría yo, gozaría en el futuro de una más fuerte, sana y tupida cabellera. Pasé cinco días en la casa remolque que mis amigos habían comprado, y sin embargo me bastó con media hora y tres cuartos de la primera conversación para darme cuenta de que el tiempo, irremediablemente, termina por hacer estragos. Lo mismo que una fotografía con los años de nítida se torna borrosa o la estatua de un dios que lentamente se deshace en pedazos; del amor de Lucía y Héctor quedaba poca cosa. Nos une lo fundamental, dijeron, la única razón que puede impelernos a dormir bajo el mismo techo: los tres niños. Tres niños que jugaban en lo que podría llamarse la sala. Miré sus pequeños rostros todavía inocentes, ingenuos, y tuve por ellos un sentimiento parecido a la pena, el mismo sentimiento que me invade cuando pienso en mi propia niñez.</p>
<p>Madre aguantó veinte años y dos hijos antes de marcharse y papá relajó esa espera a base de alcohol. Al final el divorcio, tan largamente meditado, se convirtió en viudez. Papá se murió esperando que algo cambiara, que mamá se fuera por fin con alguno de sus amantes, o que él encontrara otra mujer, o que pasara un golpe militar, una guerra, la devaluación, cualquier cosa que lo obligara, sin posibilidad de opción, a emigrar. No quería llevarse la culpa. Tuvo mala suerte, nunca pasó nada. Vivíamos en un país mediocre, incluso para hacer revoluciones. El día en que murió, regresaba del trabajo; parece ser que se detuvo en un bar al borde de la carretera que une la Cementera con ………; tal vez quería tomar una copa, o comprar un par de cigarrillos o quien sabe, es posible que solo hubiera querido orinar. El caso es que antes de llegar a la puerta del local, papá ya estaba muerto, arrollado; su cuerpo, cuarenta y ocho horas anónimo, tendido en mitad del camino.<br />
Tres días después, alguien llamó a casa, mamá hacía las maletas, tuve que ser yo quien reconociera el cuerpo. Firme aquí, dijo el oficial y luego, utilizando el bolígrafo como puntero, me indicó una puerta. Dentro estaba mi padre, habían dejado su cuerpo acurrucado en un rincón de la sala, su sangre manchaba parte del suelo. Es fin de semana, se excusó el forense, la bata reteñida de manchas amarillentas. Se hizo a un lado, entonces pude ver la escasa y una única mesa en la que se apiñaban tres cuerpos más.</p>
<p>Hace dos años me quedé embarazada, Vilhelm tuvo un ataque de nervios. Fue un descuido, traté de justificarme. No tomaste las pastillas. Lo hice, aunque es posible que haya olvidado una o tal vez dos. Mentía. Pensaba que un hijo solucionaría los problemas, dejaría de estar aburrida, ya no tendría tiempo para pensar en mí. Eso es lo que dicen todos; un hijo te cambia la vida, los parámetros; dejas de existir, las prioridades son otras; te anulas y a cambio recibes la satisfacción de verlos crecer, observar cómo estiran las manitas y te dan un abrazo, sus cuerpos cálidos y frágiles, su total y absoluta dependencia hacia ti. Vilhelm amenazó con irse de casa, habíamos hecho un pacto y yo lo había roto. A propósito. Finalmente ganó él. Dijo, elige el lugar; y yo escogí la primera clínica que aparecía en el listín de las páginas amarillas.</p>
<p>No era la primera vez, aunque la otra sí que había sido un descuido. Un error de cálculo. Acababa de cumplir los 16, el chico con el que salía se vio obligado a vender su bicicleta y yo la cadenita de oro que me habían regalado para la primera comunión. No volvimos a vernos. A partir de entonces él evitaba cruzarse conmigo, ……… es pequeña, no verse con alguien puede suponer un esfuerzo titánico. Mi primer novio tuvo que cruzar muchas calles, doblar demasiadas esquinas, no entrar a no sé cuántos cafés, restaurantes, discotecas. Finalmente lo logró; yo aprendí a evitarlo también. Un día una compañera de clase me dijo que él andaba propagando por ahí que yo era una puta. Hice una mueca, no sabía qué responder.</p>
<p>Tres años atrás Vilhelm y yo pasamos nuestras últimas vacaciones juntos, desde entonces viajo sola. Habíamos tenido una pelea sobre mi reticencia a integrarme en su país. Búscate un trabajo normal, gritó, ten amigas, sal a tomarte un trago, ve a cenar a la casa de alguien. Trabajo desde nuestra sala y mi negocio me permite sobrevivir, contesté, no necesito ir a una oficina. La página web mediante la que vendía productos de belleza parecía ir viento en popa. Solo necesito más tiempo contigo, Vilhelm, ya nunca damos paseos cogidos de la mano, hace mucho que no me cuentas nada. ¿Qué podría contarte? Nos vemos todas las noches, dormimos juntos, ocupas todo mi tiempo libre. Ni siquiera veo la tele sin ti. Luego hubo un cierto arrepentimiento en sus ojos. Nos regalamos un viaje a las Maldivas que solo nos sirvió para descubrir que la arena blanca y las cabañas a pie del mar no tienen efectos mágicos en sus visitantes. Incluso allí seguimos siendo los que éramos. Incluso allí eché en falta a Vilhelm, y Vilhelm no dejó de sentirse abrumado por mí. Al regresar a Stuttgart me encontré un mensaje en el contestador. Madre había tenido un ataque de ansiedad y se había hecho varios cortes. Una prima la había llevado al hospital. De eso hacía ya muchos días, marqué el número de casa, nadie contestó.</p>
<p>Hace cuatro años tomé un curso sobre arreglos florales. Poco tiempo después planté rosas en nuestro jardín. Los gajos murieron ese invierno, creo que lloré. Tendrías que haberlo previsto, murmuró Vilhelm, y luego me dio un beso en la frente. Podrías plantar otra cosa el próximo verano.<br />
Obviamente me negué. Yo no iba a plantar nada nuevo, yo no criaba nada dos veces, yo no era como mi madre, que estaba entrando y saliendo de relaciones todo el tiempo. Intentar. Tengo un nuevo “amigo”, decía, y los ojos y la cara se le iluminaban, y luego pasaba el tiempo y el “amigo” la golpeaba o le robaba o simplemente salía un día de casa. Voy por el periódico… y luego no volvía; y mi madre se quedaba junto a la ventana, esperando, siempre esperando.</p>
<p>Hace cuatro años Roberto llamó por primera vez a media noche, estaba borracho. Durante todo ese año siguió llamando a horas intempestivas, a veces lloraba, a veces reía o contaba anécdotas inverosímiles, a veces simplemente escuchaba mi voz durante unos segundos y luego colgaba.<br />
Hace cuatro años madre me escribió una carta en la que ponía en letras mayúsculas, “POR FAVOR VUELVE”. Tres días después, era agosto, le pedí a Vilhelm que nos fuésemos a buscar un paraíso. ¿Cuál prefieres?, preguntó, y yo respondí, las islas Fitji.</p>
<p>Hace cinco años y unos meses Vilhelm y yo nos trasladamos a Stuttgart, tuvimos que firmar ciertos papeles que nos unían ante la ley para que yo pudiera conseguir el visado. Antes habíamos estado viviendo en ………, luego pasamos unos meses en Quito y el último invierno en Sao Paulo, hasta que el proyecto en el que Vilhelm trabajaba terminó. Entonces me regaló el anillo, dude un poco, me pregunté si acaso eso nos estaría pasando de haber nacido yo en un país más rico. De haber nacido en Europa o Estados Unidos o Canadá probablemente solo me habría regalado el pasaje, la estadía y hasta que el aburrimiento nos separe baby. Le pregunté, ¿por qué lo haces?, dijo, no quiero separarme de ti. Entendí que lo suyo era miedo, dije, yo tampoco quiero separarme de ti. Dos horas antes de ir al juzgado envié un telegrama a casa. Madre tardó nueve días en contestarme. No hubo fiesta, no había mucho que celebrar.</p>
<p>En… hacía ya tiempo que mis amigas de la escuela se habían casado. Su progenie nacía y crecía a velocidades vertiginosas.<br />
—¿Y tú cuando lo harás?<br />
—¿El qué?<br />
—Madurar, casarte, tener hijos que jueguen con los nuestros, construir una casa, cuidar un marido.<br />
—He madurado, como todas, no confundamos los términos. ¿Lo otro, lo demás es realmente necesario?<br />
—Imprescindible… ¿Es que Vilhelm no te quiere?<br />
—Vilhelm me quiere, como no me va a querer.<br />
—¿Entonces?<br />
—Hay muchas maneras de querer.<br />
—Pero el tiempo pasa. “Muchas maneras de querer”, eso lo dices ahora, ¿Qué vendrá después?<br />
—No lo sé, no lo he pensado.<br />
—¿Qué dice tu madre de todo esto?<br />
—Mi madre no dice nada, tiene sus propios problemas. Últimamente tiene miedo de que nos pase lo mismo que a ella.<br />
—¿Lo de arrancarse los pelos?<br />
—Lo de sufrir, lo de sufrir tanto que prefieras la muerte.</p>
<p>A comienzos de aquel año, mi madre se compró su primera peluca, le acongojaba ir al salón de belleza y tener que inventar enfermedades que hicieran que solo una parte de la cabeza se le quedara calva. Empezaba a tener problemas con sus parejas; más de uno le había visto el hueco en la cabellera mientras tenían sexo. No es estético, dijo. Unos meses después acabó en la sala de urgencias debido a una obstrucción intestinal provocada por las sutiles bolitas de pelo, cuidadosamente enredado, que se comía. A partir de entonces la fluoxetina y ella entablaron una firme relación. Comenzó a depilarse las cejas.</p>
<p>Seis años atrás yo estaba parada en una esquina, cerca de casa, esperando un autobús que me llevaría al centro. Madre hacía las maletas para marcharse y padre yacía amoratado y tieso en una morgue de hospital, esperando que alguien viniese a por él o por lo que quedaba de su cuerpo. Vilhelm se acercó a preguntarme la hora y cómo llegar a la oficina de correos, era un extranjero, un turista rubio, desorientado y confuso en toda regla. Recuerdo haberle dado una explicación detallada del camino, dije, podrías llegar andando, pero él, negando con la cabeza, contestó, prefiero tomar el autobús; asentí, faltaba poco para las tres de la tarde. Un sol inclemente pegaba sobre nuestras cabezas. </p>
<p>Fuente: <a href="http://www.revistaparaleer.com/cosecha/relatosDetalle/1661">Eñe</a></p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://www.ecdotica.com/2011/09/29/premio-del-publico-cosecha-ene-2011/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>0</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

