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	<title>Ecdotica &#187; Teatro</title>
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	<description>Noticias literarias, descarga de libros gratuitos, selección de cuentos de manera mensual</description>
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		<title>Un aparapita no nace se hace: Sobre la obra de teatro &#8220;Aparapita&#8221; de Mondacca / Andrade</title>
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		<pubDate>Mon, 10 Oct 2011 14:36:03 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Teatro]]></category>

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		<description><![CDATA[Un aparapita no nace se hace (sobre la obra de Andrade y Mondacca: &#8220;Aparapita, para para leer Felipe Delgado de Jaime Saenz&#8221; de Ricardo Bajo, el Lunes, 10 de octubre de 2011, 0:02) Por: Ricardo Bajo H. (suplemento La Ramona, periódico Opinión, 16-10-11) Fotografía: Marcelo Paz Soldán 1.- “Aparapita: para leer Felipe Delgado de Jaime [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/10/Aparapita-1.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/10/Aparapita-1.jpg" alt="" title="Aparapita 1" width="211" height="355" class="aligncenter size-full wp-image-4196" /></a></center><br />
<strong>Un aparapita no nace se hace (sobre la obra de Andrade y Mondacca: &#8220;Aparapita, para para leer Felipe Delgado de Jaime Saenz&#8221;<br />
de Ricardo Bajo, el Lunes, 10 de octubre de 2011, 0:02)<br />
Por: Ricardo Bajo H. (suplemento La Ramona, periódico Opinión, 16-10-11)<br />
Fotografía: Marcelo Paz Soldán</strong></p>
<p>1.- “Aparapita: para leer Felipe Delgado de Jaime Saenz” de Claudia Andrade y David Mondacca volteó taquilla el fin de semana del 8 y 9 de octubre en el Teatro Municipal de La Paz. ¡Incluso se colocaron sillas en la invisible fila 16 en platea! Hubo gente que se quedó fuera los dos días. Es extraño. No estamos en pleno Fitaz y sin embargo el teatro se llena, silenciosamente, sin mucho ruido. Con muchas nueces. El hábito por el buen teatro es un secreto a voces, desde Santa Cruz a La Paz con elencos eclécticos, obras dispares, directores audaces y mucha mucha gente (joven) subiéndose a los escenarios, a puro pulmón, con nulo apoyo del Estado y escaso de la empresa privada.  El teatro boliviano está vivo y anda de parranda. No le digas. A “nadies”.</p>
<p>2.- David Mondacca y Claudia Andrade llevan años colocando en escena a Saenz. Ya he perdido la cuenta pero me acuerdo de la trilogía (“No le digas…”, Santiago de Machaca” y “Los cuartos”) y de “Moreno de plata” y “El santo del cuerno”. Y ahora “Aparapita”, sin duda el más ambicioso, el más auténtico, el más completo aporte a la difusión de la obra del escritor paceño, la propuesta más solida de todas, regalando teatro con identidad, con sabor boliviano alrededor del universo poético y simbólico de Saenz.  “Aparapita” está conformado por diferentes fragmentos de “Felipe Delgado”, “La noche” y “La Piedra Imán” de Saenz. Y por supuesto consigue uno de sus objetivos: apetece volver a leer a Jaime, maldito entre los malditos, resucitado siempre.  </p>
<p>3.- Esta vez Mondacca no está solo. Sus monólogos –algunos estremecedores por terribles- vienen acompañados de 14 aparapitas, del bodeguero Corsino Ordoñez, de Beltrán, de viejo jubilado, de su amor maldito…Siete actores y actrices (María Elena Alcoreza, Jhazel  Vargas, Angel Terceros, Rodrigo Ayo, Miguel Angel Mamani, Luis Elías y Alejandro Cambero junto a a la participación de quince artistas del Taller de Teatro de la Universidad Católica Boliviana colocan ese contrapunto perfecto al trabajo a destajo de Mondacca y su destino común saenziano. La platea entregada y entusiasta, meros cómplices.</p>
<p>4.- “Aparapita” habla de trago (“nada de cerveza, por respeto”), de bodegas, de “cementerios de elefante”, de sacos, de cargadores, de templos, de niños muertos, de paternidad, de velorios, de dolor y muerte, de pesadillas horribles, de “delirium tremens” etílicos, de humor y cojudos, de madres muertas y padres ausentes, de calaveras, de sexo y alcahuetes, de anarquistas y mundos soñados, de vicios y fuegos purificadores, de suicidas con causa. Pero en realidad habla de nosotros, de todos nosotros. De todos los que envidian a los aparapitas, de todos los que beben para no sufrir, de todos los que sufren para no beber, para que el tiempo no dure tanto, de todos los que esperan para no morir, de los desamparados, de todos los que nos refugiamos en nuestra bodega-refugio particular: corazón, templo y tumba.</p>
<p>5.- La obra de Claudia Andrade –cuidada, prolija tanto en la dirección como en la puesta en escena desde la musicalización de Luis Elías y Rodrigo Ayo a la escenografía de Ramiro Vargas- es dura, oscura, por momentos siembra el desasosiego, solo matizado por rachas de humor salvador. Y sin embargo, tiene un extraño final feliz. Felipe –atormentado y existencialista, sabedor de la presencia ineludible del vicio y de la muerte- logra su sueño: su saco auténtico de aparapita, su carga, su wawa soñada para que siga sus pasos, su cohorte de colegas, sus hojas de coca, su trago infame y su lluvia. Al fondo el Illimani con sus pesadillas apocalípticas, su espejo de vida y muerte.  Felipe Delgado, predestinado, envidia de los aparapitas, señores y amos de la ciudad, puros del alma, desprendidos ya del cuerpo. Muertos por un trago. Y de fondo la omnipresente y pegadiza “Nevando está” de Adrián Patiño y otros de Simeón Roncal, interpretados  a la concertina de Luis Elias. “Fox trot” del nuevo siglo. Hace falta querer ser  y merecer ser un aparapita. En la ciudad amada y odiada, La Paz.</p>
<p><em>Fuente: Suplemento La Ramona</em></p>
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		<title>Felipe Delgado de Jaime Saenz va a las tablas</title>
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		<pubDate>Thu, 29 Sep 2011 14:54:09 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Teatro]]></category>

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		<description><![CDATA[Felipe Delgado va a las tablas Por: Luis H. Antezana J. [N. del E. Jaime Saenz nació en La Paz en 8 de octubre de 1921 y murió en la misma ciudad el 16 de agosto de 1986. Desde Ecdótica nos sumamos a las celebraciones de los 90 años del nacimiento del vate paceño. Mondacca [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/09/Aparapita2.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/09/Aparapita2.jpg" alt="" title="Aparapita" width="384" height="72" class="aligncenter size-full wp-image-4155" /></a>  </center><br />
<strong>Felipe Delgado va a las tablas<br />
Por: Luis H. Antezana J.</strong></p>
<p><em>[N. del E. Jaime Saenz nació en La Paz en 8 de octubre de 1921 y murió en la misma ciudad el 16 de agosto de 1986. Desde Ecdótica nos sumamos a las celebraciones de los 90 años del nacimiento del vate paceño. Mondacca Teatro y la Monarca Producciones ponen en escena fragmentos de la novela <strong>Felipe Delgado</strong> este 8 y 9 de octubre en el Teatro Municipal "Alberto Saavedra Pérez" de La Paz a horas 19:30]</em></p>
<p><strong>Felipe Delgado</strong> de Jaime Saenz es, si no la más notable, una de las novelas más importantes de la literatura boliviana. Como indica el título, es una novela armada en torno a un protagonista (Felipe Delgado, precisamente) y su mundo inmediato. Este mundo es el de una búsqueda alcohólica de la trascendencia en los márgenes de la ciudad de La Paz, allá por los años 30, y cuyo núcleo es la Bodega de Corsino Ordoñez, la bodega de los aparapitas. </p>
<p>Como en un arreglo musical, de una partitura narrativa a otra representativa, David Mondacca ha desplazado ese texto novelístico a uno teatral. En ese arreglo, los solos (monólogos) desarrollan y cuentan las pulsiones que mueven a Delgado y el apoyo de los otros personajes (como un contrapunto instrumental) lo entorna y lo completa. Como sucedió en otros desafíos semejantes (“No le digas,” “Santiago de Machaca”, &#8220;De madera hermano, de madera&#8221; y “Los cuartos”), el encuentro entre Saenz y Mondacca ya parece parte de un destino común, de las dos caras de una misma moneda. Sea el espectador cómplice, ahora, de esta representación y, a la vez, recreación de Felipe Delgado.</p>
<p><em>Fuente: Mondacca Teatro /La monarca Producciones</em></p>
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		<title>El bloqueo, de Rodrigo Urquiola Flores disponible en la biblioteca</title>
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		<pubDate>Mon, 09 May 2011 16:10:57 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Teatro]]></category>

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		<description><![CDATA[El bloqueo, de Rodrigo Urquiola Flores Tenemos disponible para nuestros lectores la pieza de teatro El bloqueo de Rodrigo Urquiola Flores con el que ganó el V Premio de Escritura Dramática Adolfo Costa du Rels (2010). Rodrigo es autor de la colección de cuentos Eva y los espejos (Gente Común, 2008), de la novela La [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/05/El-bloqueo.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2011/05/El-bloqueo.jpg" alt="" title="El bloqueo" width="229" height="319" class="aligncenter size-full wp-image-3727" /></a></center><br />
<strong>El bloqueo, de Rodrigo Urquiola Flores </strong></p>
<p>Tenemos disponible para nuestros lectores la pieza de teatro <strong>El bloqueo</strong> de Rodrigo Urquiola Flores con el que ganó el V Premio de Escritura Dramática Adolfo Costa du Rels (2010). Rodrigo es autor de la colección de cuentos <strong>Eva y los espejos</strong> (Gente Común, 2008), de la novela <strong>La lluvia de piedra</strong>, a ser publicada por Alfaguara, que obtuvo la Mención de Honor en el XII Premio Nacional de Novela (2010). Su cuento La caída fue finalista del XVI Premio Copé Internacional (2010). Cuentos suyos fueron seleccionados para formar parte de las antologías <strong>La secta del Félix y otros cuentos</strong> (Invisible), <strong>Historias de La Paz</strong> (Ahora que estás junto a mí) y <strong>Gritos demenciales</strong> (Viaje a las penumbras). Varios textos narrativos y ensayísticos suyos fueron publicados en diversos periódicos, revistas y ahora en ecdótica.</p>
<p>Para descargar la obra pulse <a href="http://www.ecdotica.com/biblioteca/El%20bloqueo,%20Rodrigo%20Urquiola%20Flores.pdf">aquí</a> </p>
<p><em>Fuente: Ecdótica</em></p>
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		<title>Desamparo de los lustrabotas paceños en la obra El santo del cuerno</title>
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		<pubDate>Tue, 19 Oct 2010 13:58:13 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevista]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>

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		<description><![CDATA[Mondacca: “soy una bestia de teatro” Por: Sandra Arias Desde 1973, David Mondacca, actor y director beniano, integró los principales elencos de teatro del país, bajo la guía de los más destacados directores nacionales, también trabajó con reconocidos dramaturgos internacionales. Participó en más de 100 obras de teatro. En televisión hizo ciclos de cuentos nacionales [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p></center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/10/El-santo-del-cuerno-31.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/10/El-santo-del-cuerno-31.jpg" alt="" title="El santo del cuerno 3" width="430" height="247" class="aligncenter size-full wp-image-3293" /></a></center><br />
<strong>Mondacca: “soy una bestia de teatro”<br />
Por: Sandra Arias</strong></p>
<p>Desde 1973, David Mondacca, actor y director beniano, integró los principales elencos de teatro del país, bajo la guía de los más destacados directores nacionales, también trabajó con reconocidos dramaturgos internacionales. Participó en más de 100 obras de teatro. En televisión hizo ciclos de cuentos nacionales (&#8220;Criolladas&#8221;) y las teleseries (&#8220;La Hoguera&#8221;, 1979) y (&#8220;Bajo el Mismo Techo&#8221;, 1981), &#8220;Vidas y Muertes Boomerang&#8221; (1988) e &#8220;Historias del Vecino&#8221; de Fernando Aguilar y en telenovela hizo &#8220;Radio Pasión&#8221; (1993). En el cine destacó en &#8220;Amargo Mar&#8221;, exitoso filme boliviano, y en dos largometrajes de Diego Torres.</p>
<p>A continuación una entrevista a propósito de su libro <strong>El santo del cuerno</strong>.</p>
<p><em>Lecturas (L): ¿Actor, director o escritor? </em></p>
<p>David Mondacca (DM): Soy una “bestia” de teatro, esto supone abarcarlo todo, desde barrer el escenario hasta velar por el último detalle. Sigo siendo el primero en llegar al espacio y el último en irme…no sin antes hincarme y besar el escenario en la penumbra, aún escuchando en mi cerebro el aplauso cerrado del público, soy devoto del espacio donde dejamos parte de nuestra vida, se que tendré que recogerme de estos lugares cuando haga el mutis definitivo. No puedo soslayar la presencia de la muerte en cada representación, esta conciencia de la enlutada nos provoca ser impecables en la escena y en la vida misma. </p>
<p>Me hice director por necesidad, por ese entonces nadie compartía mi forma de ver el teatro, a mí me gusta el delirio de la escena en mi alma y en mi cuerpo.</p>
<p>La escritura la abarco por la urgencia de plasmar imágenes, sin este  medio (la escritura) estas impresiones se desvanecerían en el tiempo. En alguna parte del libro sostengo que no tengo pretensiones literarias. La palabra dramaturgo dice mucho… dramaturgo es Raúl Salmón, Wíder Cervantes, Guido Calavi, Néstor Peredo. Lo que hago es escribir ejercicios dramáticos concatenados con un tema central. La palabra dramaturgo, que es quien escribe para teatro, es grave palabra. Tiene que ver con demiurgo con creador y de veras me asustó. Hay que respetar el verbo, llamar las cosas por su nombre. </p>
<p><em>L: Con una dosis de apasionamiento y dejando de lado la formalidad, evalúa tus 37 años de carrera.</em></p>
<p>DM: Encarnando varias existencias en estos 37 años me di cuenta que no hago otra cosa que interrogar a la muerte…el ¡¿porqué se lleva tanta vida?! … no me va a sorprender respondiéndome con la  muerte misma… Estas palabras encabezan “Ojos de Kurukuta” texto que completa la trilogía “La Paz Desnuda” </p>
<p>Estos 37 años han sido una batalla de cada día, no sólo con los instrumentos del actor voz y cuerpo, también con dignificar la profesión en este país donde ningunear a los nuestros es cosa cotidiana. </p>
<p>A mis 18 años ya sabía lo que quería “ser un actor de verdad…” venga lo que venga, hice oídos sordos a las súplicas de mi madre, aquello de que abrazar el teatro como profesión es un suicidio, en un medio que no valora a sus creadores; que es una locura pretender vivir del teatro. Omití esos comentarios y cuestioné a mis mayores por no haber tenido las agallas para hacer de su pasión una profesión. Pues muchos se quedaron brindando al teatro sólo el tiempo que le sobraba.<br />
Siempre supuse que vivir del teatro era un acto de valentía, cortar amarras, quemar naves.</p>
<p>No concibo el teatro despojado de su misterio, en origen era camino de conocimiento y sigue siéndolo. Es una constante batalla con el ego. No hay que dejarse seducir con los cantos de las sirenas. Mi asombro ante la vida sigue intacto y sigo muriendo de miedo antes de entrar al escenario…sé que el día que el miedo desaparezca todo habrá terminado.</p>
<p><em>L: ¿Qué sientes respecto a la actuación en TV o cine, te motivan lo suficiente como para volver a aceptar o crear proyectos en esos espacios?<br />
</em><br />
Tuve gratas experiencias en televisión y en cine, estos formatos son escalones necesarios para el actor, pero el dominio de la técnica es abrumador. El cine  está despojado del ritual que requiere el teatro y esto se debe, sobretodo, a la falta de continuidad dramática en la filmación. </p>
<p>El cine es el director, el editor y la cámara, te pueden hacer decir  lo que no has dicho, muchos sólo necesitan rostros bonitos, hay honrosas excepciones, claro.</p>
<p>¿Te diste cuenta que la palabra “videasta” yace en el olvido? Todos se dicen “cineastas” y al trabajar sin el rigor que exige el celuloide esta sobreproducción puede ser contraproducente para el cine nacional. </p>
<p>Es seguro que “Moreno de Plata” la hacemos en video digital,  claro… a veces nos cuestiona lo efímero del teatro.</p>
<p><em>L: Parecería que a partir de la trilogía de Sáenz, un cierto tipo de personaje se te instaló en el cuerpo. ¿Es una impresión errada o sientes inclinación por personajes densos?</em></p>
<p>DM: Te respondería con fragmentos de la poesía de Bukowski (soy amigo de los perdedores, de los de dientes rotos y de vidas rotas, siempre se me acercaron los locos, los perdidos, los desquiciados, los mendigos, los fracasados de la vida, he sido amigo de suicidas…).</p>
<p>Walt Whitman dice: “Miles habitan en mi, los átomos que me conforman también son tuyos y míos”, Shakespeare en Ricardo III grita: “…Mil siete voces gritan por mí …” . Todos abrigamos todo.  Una atmósfera adecuada y aflora lo que guardamos en el más absoluto secreto, seguramente por eso Omar Kayam escribe “ …Desconfía de aquel que no bebe…” y otro poeta nos dice: “…el vino puede sacar cosas que el hombre se calla, cosas que queman por dentro, cosas que pudren el alma…”. El teatro tiene un poder embriagador capaz de desnudarte y alguien que se precie de “hombre de teatro” el  primero en desnudar su alma.</p>
<p>La coherencia entre vida y obra de Jaime Sáenz ha sido vital para mi trabajo. Ser uno mismo, ser auténtico es una premisa fundamental del actor que va a encarnar otras vidas. La obra de Jaime te permite ver el país de frente y habitar los personajes que en su sencillez viven sus vidas intensas. Un átomo de infinito habita en cada uno de ellos expresamente me refiero a la trilogía. Alguien me dijo que he traducido el espíritu popular del autor con esta trilogía. Para mi su poesía sigue siendo oscura, su narrativa es la que he volcado al escenario. Donde he llevado su obra el espectador siempre ha quedado estremecido, no sólo en el ámbito nacional. Hay algo en la obra de este autor que se queda en ti, actores y espectadores, participan de ello. Nos dijeron: “¡Esto no es teatro, es brujerío!”      </p>
<p><em>L: ¿De dónde surge la idea de <strong>El santo del cuerno</strong>?</em></p>
<p>Trabajé durante ocho años en El Alto y la miseria material te golpea a cada instante, la obra trata de experiencias con “lustras”; pero no aquellos que tienen protección de hogares religiosos u ONGS, o aquellos que están organizados en sindicatos o asociaciones, <strong>El Santo del Cuerno</strong> trata de los “lustras” más desamparados, aquellos que entendieron que lo único importante es que nada es importante. Intento acercarme a ese mundo y reflexionar sobre sus ansias, sus deseos, sus temores, sus esperanzas. Hay “lustras” impedidos, pensé en un “lustra” manco que se hace diestro con el cuerno de toro que cubre su muñón. Esta historia concatena las otras y cada una se hace susceptible de ampliarse a varios personajes, cada historia tiene valor por sí sola.</p>
<p><em>L: El “lustra” es un personaje que forma parte del “paisaje” social de La Paz, ¿cómo se logra que el público de otras ciudades capte la esencia de lo que se quiere mostrar?<br />
</em><br />
DM: Como epígrafe en el libro coloqué “háblame de tu pueblo y serás universal”. La obra “Moreno de Plata”, contempla en la primera parte la historia de un “lustra” seducido por una “jailona”, esta obra recorrió más de 10 ciudades de Chile en Festivales Internacionales, no hubo ningún problema para que el público entienda el carácter del “lustra” paceño  que cubre su rostro por varias razones y que sólo pertenece al Ande, ¿muy similar al aparapita, no?   </p>
<p><em>L: ¿Cómo logras que los estudiantes de la Universidad Católica Boliviana, que forman parte del elenco, se metan en la piel del “lustra”?</em></p>
<p>No solo trabajé con el elenco de la Católica, sino también con el elenco de la Escuela Municipal de El Alto, donde la gente no es ajena al oficio de lustra calzados. Es una propuesta intercultural, dos grupos distintos unidos por la escena viviente que tienen mucho que enseñarse. Ambos tuvieron que despojarse de sus roles para asumir un proyecto en común, además de la presencia del elenco oficial de Mondacca/teatro, marcó la pauta a seguir, por supuesto que los alumnos de la Católica realizaron experiencias guiadas caracterizados de “lustras” recorriendo La Paz, sintiendo en carne propia lo que es ser casi invisible. Cabe señalar que el aporte de Marcelo Paz Soldán y la Editorial Nuevo Milenio para la publicación del texto es fundamental. A ellos estamos eternamente agradecidos.</p>
<p><em>L: ¿Hasta qué punto sientes que es una representación creíble?</em></p>
<p>El público común y corriente es el que determina si la obra llega o no, sus risas, su asombro, su identificación nos dan la pauta. </p>
<p><em>L: Son 24 historias individuales, además de tratarse de personajes condenados a la marginalidad en la que vive el “lustra”, ¿cuál es el hilo conductor?<br />
</em><br />
DM: Es un recorrido por la ciudad de La Paz, de extremo a extremo, todo confluye en la devoción por ese niño de muerte violenta que el vox populi lo santifica, si quieres “El santo…”  es un pretexto para echar una mirada a lo que no queremos ver. Más de una persona se molestó por el “Desfile de las Magníficas lustras”, mientras otras se conmovieron al llanto por la misma escena. ¿Quieres tener una experiencia de lo que te digo? Párate en la Av. Mariscal Santa Cruz esq. Colombia, hay unos ancianos que piden limosna, observa quienes se conmueven y dan sus centavos. ¿Sabes quienes?&#8230; La gente de a pie, la más simple, el chofer del minibús, el taxista, los más humildes. Los que ostentan más por supuesto que pasan indiferentes.</p>
<p><em>L: ¿En algún momento sentiste que enseñar teatro te quitó espacio para escribir o actuar? ¿O ambas actividades se complementan?</em></p>
<p>DM: Se complementan pero requiere un orden, uno aprende a ser actor luego es asistente después de haber sido técnico en todo, luces, sonido, tramoya, vestuario, etc. Se llega a director y para llegar a la autoría se empieza por adaptar, reescribir, traducir y sólo (así) finalmente (se puede) ir a la historia propia, ésta practica siempre en pequeños ejercicios dramáticos. Como afirma el famoso “Ojo de vidrio”, nuestro amigo Ramoncito, no se puede escribir sin leer casi despiadadamente, el actor debe leer hasta el papel higiénico y no bromeo.  </p>
<p><em>L: ¿Qué opinas de la aparentemente eterna pugna entre el teatro popular y el teatro contemporáneo?. Algún director paceño, hace poco, dijo que hay menosprecio.</em></p>
<p>DM: El menosprecio viene de ambos lados. Me formé en el teatro clásico. Lorca, Paso, Moliere, Ionesco, Camus, Schiller, Lope de Vega, Anouil, Sófocles, luego en mi afán de aprender hice teatro popular con Tito Landa, David Santalla, Cacho Mendieta, verdaderos maestros de la comedia popular. Si bien ellos no se regodeaban nombrando Stanislavski, manejaban el sistema por intuición. Te hacían reír, llorar y renegar a la vez. Las giras teatrales al interior eran de casi de un mes y en los espacios más insólitos que te puedas imaginar. Eran actores de batalla, en estas circunstancia te formabas y las teorías tenían que ser comprobadas.</p>
<p>A los otros actores siempre les faltó humildad, hablaban del sistema y de las experiencias nuevas, pero (eran) incapaces de bajarse del caballo y de sacar el teatro del teatro, intelectualizaban el hecho teatral a tal punto que podían estar en el trabajo de mesa y en los ensayos durante un año para tener una sola representación. Eso sí, debía figurar en su currículum esa obra y ese autor. Entendí que hacía falta un “teatro nacional”, he aunado ambas experiencias y esa es mi propuesta de un teatro propio que nos corresponda y nos identifique. Nuestro aporte tiene que ver con un rescate de la literatura nacional. Hace como 10 años que no hacemos escritos expresamente para teatro. No nos quedarnos en la mera  reproducción, sino que vamos a la creación de nuevos textos.      </p>
<p><em>L: También se comentó que el teatro boliviano carece de buen nivel de profesionalización, ¿cuál es tu percepción?</em></p>
<p>DM: En estos tiempos de “Invasiones Bárbaras” muchos venden la idea de que existen atajos para ser actor, nada más mentiroso… Ellos mismos aseguran que no tenemos profesionales, los tenemos por supuesto y de gran valía. Están muy ocupados haciendo y no diciendo que hacen, y lo que hace falta son hacedores. Los especuladores y críticos son los que  abundan. Conocí a alguien que en cosa de tres meses había escrito una obra, actuó en su puesta y la dirigió, por esta única obra él figura ahora como actor, director y dramaturgo… ¿que tal?… tres meses y listo. Entenderás que hay mucha impostura en estas lides. </p>
<p><em>L: ¿Tienes algún sueño por cumplir?</em></p>
<p>DM: Un poema que encontré en mi adolescencia dice: “… Encontré el corazón de una mujer como refugio, ya no me duele haber nacido y estar muriendo bajo tu cielo infinito, noche que me has acompañado sin descanso…”    </p>
<p><em>Fuente: Los Tiempos</em></p>
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		<title>Un grande entre los nuestros: David (y no Goliath) Mondacca</title>
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		<pubDate>Thu, 26 Aug 2010 13:54:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>

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		<description><![CDATA[Cuando el artista es el personaje Por: Marcelo Paz Soldán Fotografía: Fernando Cuellar “Pero hay algo en una narración, una historia, que siempre estará vigente. Yo no creo que los hombres se cansen de contar o escuchar historias. Si esto se acompaña con el placer de que a uno le cuenten una historia tenemos el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/08/David-Mondacca.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/08/David-Mondacca.jpg" alt="" title="David Mondacca" width="285" height="429" class="aligncenter size-full wp-image-3170" /></a></center><br />
<strong>Cuando el artista es el personaje<br />
Por: Marcelo Paz Soldán<br />
Fotografía: Fernando Cuellar</strong><br />
<em><br />
“Pero hay algo en una narración, una historia, que siempre estará vigente. Yo no creo que los hombres se cansen de contar o escuchar historias. Si esto se acompaña con el placer de que a uno le cuenten una historia tenemos el placer adicional de la dignidad del verso, entonces algo grande habrá pasado”. </em><br />
<strong>Jorge Luis Borges – This craft of verse</strong></p>
<p><em>N. del E. Este sábado 28, a horas 21:00, David Mondacca hará un fragmento de la obra de Teatro El santo del cuerno en el Salón de Honor de la XV Feria Internacional del Libro de La Paz. Quedan todos invitados y, posteriormente, David estará firmando ejemplares de No le digas y El santo del cuerno.</em></p>
<p>Conocí a David Mondacca el 2004, en La Paz, cuando con Luis. H. Antezana J. (Cachín) investigábamos acerca de la vida de Jaime Saenz para el libro digital <strong>La bodega de Jaime Saenz</strong> (2005). Cachín me lo presentó en el Café Ciudad de la Plaza del Estudiante de La Paz. Yo portaba mi cámara fotográfica, ya que una de las intenciones que teníamos era recorrer esa La Paz descrita en <strong>Imágenes Paceñas</strong> (1979). David no reparó para nada en mí. Intervenía en raras ocasiones y él volvía de manera insistente a hablar con Cachín, como si yo no existiera o no fuera parte de la conversación. Yo tenía referencias de Mondacca ya que había vivido trece años en La Paz, pero él no tenía ni la menor idea de quién yo era (él ciertamente se encontraba en desventaja). Sin embargo, tampoco conocía todo lo que Mondacca había hecho con la obra de Saenz y estaba a punto de descubrirlo, lo que cambiaría mi vida de manera definitiva. Ya luego él se enteró que yo era el coautor del libro, y no el fotógrafo que creyó trajo Cachín (yo, a cada rato, les sacaba fotos casi en primer plano a ambos) para ilustrar el libro que hacíamos. Él, con el tiempo, se convertiría en un actor relevante del libro que hicimos.</p>
<p>Me quedé unos días más en La Paz y tuvimos tiempo de conversar y hablar de la obra de Saenz. Me impresionó lo mucho que había hecho, pero el poco material que quedaba disponible, uno de los eternos males de los bolivianos, esa falta de memoria, lo que no debemos dejar que suceda. Mondacca había hecho <strong>No le digas</strong> (1999), <strong>Santiago de Machaca</strong> (2001), <strong>De madera hermano, de madera</strong> (2003), <strong>Los cuartos </strong>(2005), <strong>Don Carlos</strong> (2005). Su productora/amiga/cómplice, Claudia Andrade, había guardado algunos VHS que pronto nos encargamos de digitalizar y luego comprimir para luego utilizar. A veces pienso que, si bien La bodega es un libro homenaje a la vida del poeta paceño, es también un homenaje implícito a la labor de Mondacca y su rescate de la obra de Saenz. </p>
<p>Mondacca se encargaba de mostrarnos, visualmente, lo que Saenz nos contaba. Creaba un mundo de ficción. ¿Pero qué es la ficción? Jorge Volpi, en su ensayo <strong>“Novelas, virus y medios”</strong> (2004) nos recuerda que lo contrario de la verdad es la mentira, pero la ficción no es lo contrario de la verdad por más que esté construida como una mentira intencional; la ficción no busca preservar en el engaño, sino construir una verdad distinta, autónoma y coherente con sus propias reglas. De allí que, con su afán pragmático de siempre, los anglosajones prefieren decir que lo contrario de la ficción es, simplemente, la <em>no – ficción</em>. Por ejemplo, una novela como <strong>Luna caliente</strong> (1984), de Mempo Gardinelli, no es una historia que a él le ha sucedido, y por tanto no es verdad. Sin embargo, tampoco podemos decir que es mentira, por tanto, la obra se queda en una especie de limbo literario, de esas que están flotando. Muchos lectores comienzan a ver con desconfianza a los autores tratando de descubrir qué de lo que cuentan en sus historias son verdades que le han ocurrido a él y qué son fruto de su imaginación —lo que ellos insisten en llamar “licencias literarias.” </p>
<p>En el teatro, sin embargo, el actor personifica libremente a los personajes que han sido creados por el mismo o por otros. Vemos a David transformarse en los personajes que crea incluso si otro es el autor, es una especie de traductor que interpreta el texto y a su personaje y, a partir de ellos, crea uno propio. Mondacca me contaba que incluso los personajes, una vez creados e interpretados por él, iban adquiriendo personalidad propia. Ariel Mustafá, uno de los autores de los que David ha interpretado a un personaje de uno de sus cuentos, me decía, no sin cierta incertidumbre, que el personaje que David había creado de uno de sus textos no era lo que él quería decir. Cuando le pregunté a Mondacca sobre el tema, me dijo que ni él mismo ya no tenía control de los personajes, que estos tomaban vida propia. </p>
<p>Por ejemplo, en su obra de teatro En Amores que matan, en la que interpreta a personajes creados por autores bolivianos como Ramón Rocha Monroy, Edmundo Paz Soldán, Ariel Mustafá y Giovanna Rivero, David se transforma, deja de ser él, para convertirse en el personaje que representa.</p>
<p>La primera vez que vi <strong>No le digas</strong>, en VHS, me llamó la atención el hecho de que Mondacca había logrado personificar al mismo Saenz y a los personajes creados por este lo que Cachín/Paz Soldán dijeron en la Bodega de Jaime Saenz: “Como verá el lector, David Mondacca ha sido pieza clave para poder ilustrar varios personajes de Jaime Saenz y […] al propio Saenz”. Mondacca era entonces capaz de convertirse en el propio Saenz y a la vez personificar los personajes que este había creado en distintos libros, como <strong>La Piedra Imán</strong> (1989) que contiene varias anécdotas relativas al propio autor. Pero Mondacca, pronto lo sabría, no se quedaba ahí, en el mero representar, sino que él creaba sus propios personajes. Es así que creó memorables personajes como el de Aurora, basado en textos de Ramón Rocha Monroy o Ariel Mustafá o el de Giovanna Rivero.</p>
<p>La herencia que ha dejado Jaime Saenz procede de su poesía, principalmente, y de él como personaje. Hemos podido conocer la poesía de Saenz por las publicaciones y reediciones, pero al Saenz personaje, para aquellos que no lo conocimos, lo hemos descubierto gracias a Mondacca. Es innegable la influencia de la poesía de Saenz en la narrativa, pero Saenz como personaje mitológico de la urbe paceña se la debemos en buena parte a Mondacca actor. Gracias a David sabemos, o al menos intuimos, cómo hablaba Saenz, cómo caminaba, cómo fumaba, cómo vestía.</p>
<p>Mondacca leía a autores nacionales (y escritores de afuera), transformaba sus obras, las adaptaba al teatro, los representaba. Con esto quedamos en deuda con él. Asimismo era profesor de dramaturgia, enseñaba a sus alumnos de la Universidad Católica Boliviana y El Alto a actuar y poner en escena las obras de su creación o los ayudaba a crear sus propias historias e interpretarlas. Una labor tan grande y exhaustiva que el teatro boliviano le debe mucho. </p>
<p>Pero Mondacca se llenó de Saenz y no podemos negar su influencia en Mondacca actor. Mondacca se ha llenado de Saenz y a partir del maestro ha creado sus propios mitos urbanos. Saenz creó el aparapita con su saco lleno de remiendos como la ciudad misma y Mondacca crea ahora el lustra y a partir de él lo simboliza como mito paceño en <strong>El Santo del cuerno</strong>, obra que ahora se presenta.</p>
<p><strong>El Santo del cuerno</strong> gana el Premio Nacional de dramaturgia Adolfo Costa du Rels en el 2008, obra en la que Mondacca crea distintos personajes, todos ellos zapateros, no necesariamente unidos entre sí. Existe, sin embargo, un personaje central que es un lustrabotas, que por un azar de la vida muere y se convierte a su vez en el santo de los lustras. Los lustras, como el aparapita de Saenz, son indudablemente personajes de la urbe paceña. Es raro verlos con sus pasamontañas, cubriendo su rostro ya que muchos no quieren mostrar su cara debido a que estudian o tienen otro tipo de actividad. Mondacca, sin embargo, les quita el pasamontañas, los descubre para nosotros, los saca del anonimato para que estos tomen vida propia en <strong>El Santo del cuerno</strong>. Al prologar este libro, en nombre de Editorial Nuevo Milenio, no sólo espero que el lector disfrute de él, sino, también, sea un justo homenaje a David Mondacca, a su placer por narrarnos historias, por dejarnos verlas, disfrutar de ellas y ahora contárnoslas por escrito dejando, junto a la memoria de sus presentaciones teatrales, un legado literario para la narrativa boliviana.</p>
<p><em>Fuente: Editorial Nuevo Milenio</em></p>
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		<title>Dolores: obra de teatro de Igor Quiroga en la Biblioteca de Ecdótica</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Jul 2010 22:09:07 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Teatro]]></category>

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			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/07/Dolores.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/07/Dolores.jpg" alt="" title="Dolores" width="400" height="279" class="aligncenter size-full wp-image-3083" /></a></center><br />
<strong>Dolores: obra de teatro de Igor Quiroga</strong></p>
<p>Una vez concluida la labor del jurado, el señor Eduardo Mitre tuvo la gentileza de conversar sobre esta pequeña obrita del autor. Gracias a su atención modifiqué dos líneas capitales del parlamento: el pathos del personaje adquirió mayor profundidad; aquellas dos peligrosas líneas desmoronaban la recidumbre ética de Dolores. La advertencia fue afortunada y propicia: nunca me felicitaré lo bastante por haberle prestado atención. </p>
<p>Mi deuda con el señor Israel Beltrán se acrecienta por el interés que puso en la corrección de los originales: sus intervenciones han sido, siempre, provechosas para mí, no solamente por la oportunidad de sus consejos sino por el apoyo que me ha brindado en tantos mediodías de café. Ojalá la modestia de éstas páginas sirva, en la memoria, para extender mi afecto a su familia y a los amigos ausentes. </p>
<p>Finalmente, me es grato mencionar la creativa amabilidad del señor Chaly Rimaza, quien ha compuesto la cubierta del libro: hay un perfume pasado de moda en su diseño, pero se antoja apropiado para las luces y las sombras de mi personaje; personaje que, a estas alturas, también ha resultado anticuado: es, casi, una pieza de museo, apto para apresurados curiosos y coleccionistas de variedades. No le debo sino a la pereza y al empuje de una lánguida tarde de agosto de 1993, su redacción. </p>
<p>Para descargar pulse <a href="http://www.ecdotica.com/biblioteca/DOLORES.pdf">aquí </a></p>
<p><em>Fuente: Ecdótica</em></p>
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		<title>&#8220;La Odisea&#8221; del Teatro Los Andes</title>
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		<pubDate>Sun, 16 May 2010 16:31:40 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Teatro]]></category>
		<category><![CDATA[Youtube]]></category>

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		<description><![CDATA[Fuente: Youtube]]></description>
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<p><em>Fuente: Youtube</em></p>
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		<title>El teatro masivo de La Fura dels Baus</title>
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		<pubDate>Mon, 10 May 2010 20:09:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Teatro]]></category>

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		<description><![CDATA[¿Arte de élites para élites? Por: Fadrique Iglesias Mendizábal El arte contemporáneo ha profundizado su incursión hacia el terreno conceptual en las últimas décadas. Se ha vuelto en una de las manifestaciones culturales más elitistas y exclusivas, ya que para la comprensión de algunas de estas piezas no basta con el aprecio instintivo de la [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/05/la-fura-dels-baus-1.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/05/la-fura-dels-baus-1.jpg" alt="" title="la fura dels baus 1" width="435" height="265" class="aligncenter size-full wp-image-2877" /></a></center><br />
<strong>¿Arte de élites para élites?<br />
Por: Fadrique Iglesias Mendizábal</strong></p>
<p>El arte contemporáneo ha profundizado su incursión hacia el terreno conceptual en las últimas décadas. Se ha vuelto en una de las manifestaciones culturales más elitistas y exclusivas, ya que para la comprensión de algunas de estas piezas no basta con el aprecio instintivo de la estética o de la forma, sino que además se requiere una racionalización de la materia tratada, que suele buscar un discurso que antepone como prerrequisito conocimientos sólidos previos.</p>
<p>No quiero ahondar en la discusión filosófica y moral ya debatida acerca de la democratización cultural, pero lo que es innegable es que con la llegada de internet y las redes, el acceso a fuentes creativas y culturales se ha vuelto mucho más fácil que hace unos años. Además la búsqueda de mercados y de públicos (desde el lado de la oferta) ha ayudado a tratar de llegar a más y distintos públicos con una misma propuesta</p>
<p>Uno de los proyectos artísticos que lo ha logrado con mayor éxito es el grupo de teatro <a href="http://www.lafura.com/web/index.html">La Fura dels Baus</a>, afincado desde hace varios años entre España y los sitios que va recorriendo por el mundo. Se trata de una proposición que, junta teatro de la calle, contestatario y provocador, para grandes masas a la vez que riguroso y coherente. Véase que participaron en inauguraciones de grandes eventos: deportivos (Barcelona 92, Almería 2005), pasando por la recientemente inaugurada <a href="http://en.expo2010.cn/">Feria Universal de Shanghai 2010</a>, hasta llegar a eruditas óperas en <a href="http://www.teatroallascala.org/">La Scala de Milán</a>. </p>
<p>En La Scala precisamente fueron ferozmente criticados (y hasta abucheados en escena) por los más conservadores, después de desplegar en marzo el “<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tannh%C3%A4user">Tannhäuser</a>” de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Richard_Wagner">Richard Wagner</a>. En Shanghai tienen contrato comprometido desde mayo hasta octubre “Window of the City”, hasta cuatro representaciones por jornada todos los días.  </p>
<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/05/tannhauser.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/05/tannhauser.jpg" alt="" title="tannhauser" width="250" height="367" class="aligncenter size-full wp-image-2875" /></a></center></p>
<p>Sus próximas presentaciones en territorio español serán en la Tabakalera de San Sebastián, recinto residual del rico patrimonio industrial vasco (al estilo del Martadero cochabambino), donde presentarán su versión del clásico “<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tito_Andr%C3%B3nico">Tito Andrónico</a>” de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/William_Shakespeare">Shakespeare</a>, que incluye un desenlace antropófago del banquete final, incorporando una “degustación” de la comida del afamado chef vasco Aduriz.</p>
<p>En esta misma línea, la del teatro, busca llegar tanto a las masas como a los más exigentes, la compañía teatral Animalario se ha llevado esta semana varios Premios Max, los “Goya” del teatro español, con la obra “Urtain”, que indaga la vida del boxeador maldito que lleva el mismo nombre. </p>
<p>Vemos que el teatro más provocador, contemporáneo, esnob y otrora alternativo, demuestra su capacidad de adaptación y de llegar a grandes públicos, incluyendo aproximaciones posmodernas hacia el deporte o a la gastronomía, uniendo lenguajes versátiles y recursos técnicos novedosos en escena. </p>
<p>Si no son las fuerzas del mercado y sus agentes comerciales los que lo demandan, será el propio público, que quiere pan y circo, pero no pan de batalla, sino de repostería fina y que esté fresco, y circo no de barrio con escuálidos tigres y saltimbanquis errantes, sino al estilo “<a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Tito_Andr%C3%B3nico">Cirque du Soleil</a>” para lograr un espacio que convierta el tiempo del espectador en “único e irrepetible” en esa sociedad homogeneizadora donde queda espacio para los destellos personales y de autor. </p>
<p><em>Fuente: Ecdótica</em></p>
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		<title>Moreno de plata de David Mondacca</title>
		<link>http://www.ecdotica.com/2010/04/05/moreno-de-plata-de-david-mondacca/</link>
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		<pubDate>Mon, 05 Apr 2010 14:54:02 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>

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		<description><![CDATA[Al ritmo de la morenada Por: Mauricio Rodríguez Medrano Fotografía: Marcelo Paz Soldán David Mondaca leyó a Jaime Saenz. Está impregnado de los olores de la wacataya, de las alucinaciones del alcohol, de los suburbios, de aquella La Paz que desde 1979 (año de publicación de Felipe Delgado e Imágenes Paceñas) se dividió en dos: [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/04/Lustrabotas2.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/04/Lustrabotas2.jpg" alt="" title="Lustrabotas" width="384" height="288" class="aligncenter size-full wp-image-2753" /></a></center><br />
<strong>Al ritmo de la morenada<br />
Por: Mauricio Rodríguez Medrano<br />
Fotografía: Marcelo Paz Soldán</strong></p>
<p>David Mondaca leyó a Jaime Saenz. Está impregnado de los olores de la wacataya, de las alucinaciones del alcohol, de los suburbios, de aquella La Paz que desde 1979 (año de publicación de <strong><a href="http://www.scribd.com/doc/19003425/Jaime-Saenz-Felipe-Delgado">Felipe Delgado</a></strong> e <strong>Imágenes Paceñas</strong>) se dividió en dos: la noche y el día. La obra teatral, mejor: las tres cortas obras de teatro que están compiladas bajo el título <strong>El moreno de plata</strong>, se refieren a esa La Paz de noche. </p>
<p>Música de fondo: una morenada. Entra al escenario una comparsa de bailarines. Todos están vestidos con sacos color fucsia brillantes, del color de las latas de Alcohol Caimán. Uno de ellos (David Mondacca) grita Fuerza moreno! y gira la matraca. Presenta la primera de las obras: la historia de un lustrabotas perdido en la oscuridad y las alucinaciones.</p>
<p>“Estudio en la carrera de Agronomía. Me cubro el rostro porque es parte de nuestro uniforme, nada más”, dice Carlos Suxo Cordero, es lustrabotas desde los 9 años, ahora tiene 22. A veces la Literatura crea mitos: lustrabotas alcohólicos rondando como polillas por los suburbios de la ciudad. </p>
<p>Primera obra: lustrabotas encuentra a mujer bella, deseable, que lo atrapa en sus redes y lo obliga a tener sexo encima de una tumba del cementerio (un mito urbano, algo cliché). Esta tumba es el recuerdo del amado de aquella mujer. Actuación: el lustrabotas habla cubierto con un pasamontañas, a veces con una máscara: el cajón de madera donde guarda su cepillo y el betún. La mujer baila encima de una mesa, se contorsiona teniendo sexo encima del lustrabotas, encima de la tumba. Y nada más. Tal vez sea la obra menos lograda de la tres. </p>
<p>“Toco el platillo desde que vivía en Oruro. No sé quién escribió las morenadas que interpreto, pero son bien bonitas, ¿no?”, dice Roberto Mamani Ventura, es platillero de la banda Rosas de Viacha. Descansa después de haber tocado una morenada que hablaba de una mujer perdida que corre por un cenagal y por calles en la oscuridad, detrás de bailarines.</p>
<p>Segunda obra: un hombre lo pierde todo: mujer, vida. Y el tiempo lo dirige hacia la muerte. El hombre es compositor de más de 2 mil morenadas y nadie sabe su nombre. Es parte del olvido. Busca, sin poder lograrlo, que sus composiciones sean registradas en Derechos de Autor. La burocracia es materializada en hombres vestidos con sacos y cubiertos por máscaras de pepinos del carnaval. El hombre parece caminar por un laberinto sinfín. Ni las autoridades le hacen caso. Se burlan de él. Es minimizado, convertido en polvo que será olvido, que será oscuridad. Es la metáfora del arte, arte que no tiene pertenencia. El hombre ya no importa sino sólo su historia (los recursos utilizados en esta obra tienen fuerza, logran su objetivo: el hombre es querido por el público, causa un sentimiento, y todos lamentan su pérdida, algunas personas lloran).</p>
<p>“Escucho voces pero ya estoy acostumbrado. Hay que preocuparse más de los que respiran que de los que caminan condenados”, dice Fausto Quispe Quispe, es sereno del Cementerio General desde hace 15 años. Su familia vive con él dentro de una pequeña habitación del campo santo.</p>
<p>Tercera obra, Moreno de plata: un bailarín se pierde después de haber transitado las calles de La Paz en una fiesta. Llega a un cementerio. Se encuentra con un borracho que vive allí. Azares de la vida: es un antiguo amigo. Los dos se relatan historias de fiestas, del pasado, del presente infausto. El borracho comenta al amigo que cuando muera quiere ser enterrado con un traje que él confeccionó: un traje de moreno hecho de tapas corona de cerveza. Entre diálogos aparecen íncubos, súcubos, ánimas enanas y deformes que se arrastran por el cementerio. Y también hay gritos. El borracho corre a una de las fosas. Encuentra a ladrones queriendo profanar una tumba. Discute. Pelea. Es herido de muerte y regresa junto a su amigo para danzar por última vez, vestido con ese traje de moreno de tapas corona, con ese traje que emula a un moreno de plata, un moreno de plata deforme, esperpéntico, de podredumbre, de soledad: la vida del danzante que su destino es bailar hasta la muerte. Se apagan las luces.</p>
<p>En el Teatro Municipal de La Paz retumban los platillos, giran las matracas, los bombos son golpeados, la morenada empieza, Fuerza moreno, Baila moreno, una china vestida de blanco, de ángel blanco camina hacia el escenario, los bailarines giran los cuerpos al compás de la música, salen a la calle junto al público, que bailará en la noche de La Paz, en la noche de Jaime Saenz, en la noche que un lector de Jaime Saenz configuró. Sólo queda una pregunta: ¿La Paz sigue siendo esa dualidad de día y oscuridad o acaso cambió y ahora es, como las máscaras de la fiesta, una ciudad de muchos rostros?</p>
<p><em>Fuente: Ecdótica</em></p>
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		<title>La Ítaca que imaginamos no siempre es la que encontramos</title>
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		<pubDate>Mon, 22 Mar 2010 15:30:06 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Marcelo Paz Soldan</dc:creator>
				<category><![CDATA[Artículo]]></category>
		<category><![CDATA[Teatro]]></category>

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		<description><![CDATA[La Ítaca de los migrantes Por: Mauricio Rodríguez Medrano Un hombre intenta regresar a su patria después de veinte años. Fue parte de una guerra que bien pudo ser en Irak, en Congo, en Zimbawe (bajo el régimen del dictador Mugabe) o una guerra remota, antigua que sólo se recuerda al pie de una fogata [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><center><a href="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/03/teatro-de-los-andes.jpg"><img src="http://www.ecdotica.com/wp-content/uploads/2010/03/teatro-de-los-andes.jpg" alt="" title="teatro de los andes" width="67" height="94" class="aligncenter size-full wp-image-2713" /></a></center><br />
<strong>La Ítaca de los migrantes<br />
Por: Mauricio Rodríguez Medrano</strong></p>
<p>Un hombre intenta regresar a su patria después de veinte años. Fue parte de una guerra que bien pudo ser en Irak, en Congo, en Zimbawe (bajo el régimen del dictador Mugabe) o una guerra remota, antigua que sólo se recuerda al pie de una fogata en los cantos de los beneméritos y de poetas. El hombre se llama Ulises, su historia La odisea.</p>
<p>El “Teatro de los Andes” puso en escena este poema de Homero. Inició el Festival Internacional de Teatro (Fitaz) celebrado en la ciudad de La Paz. Dos noches, dos viajes, entradas agotadas, personas haciendo fila desde las 18.30, las luces se apagaron, la obra comenzó.</p>
<p>Ulises en las playas de la isla de la diosa Calipso recuerda a su patria. Al fondo del escenario hay cortinas de bambú. Calipso acaricia el rostro de Ulises. Los acordes de una cítara o guitarra se escuchan a lo lejos. Recuerda la Grecia de Zorba el griego, la Grecia de casas blancas a las orillas del mar, aquella Grecia de postales.</p>
<p>César Brie, el fundador del “Teatro de los Andes”, abandonó su casa. En una de sus últimas entrevistas se lo veía triste y pensativo, como si sus ojos buscaran, más allá del teatro, una respuesta, un viaje que continuar. A pesar de ello, la compañía de teatro, puso en escena una de sus obras, tal vez como homenaje, tal vez para recordarle que su patria (aunque nació en Argentina se considera boliviano) siempre lo estará esperando.</p>
<p>Telémaco busca a su padre. Es aconsejado por Atenea, la diosa vestida como la esposa de Kirchner (todos los dioses están vestidos como se visten las personas de la clase alta argentina), le aconseja buscarlo en otras islas, otras ciudades. Telémaco en su viaje encuentra los resabios de la guerra: una clínica que parece un infierno de mutilados y de locos que recuerdan las batallas, a los hijos muertos.</p>
<p>Ítaca podría ser cualquier nación en dónde los hombres deben emigrar para poder trabajar. Salen de su patria para cumplir el sueño americano, el sueño europeo, el sueño del emigrante que llora al escuchar Viva mi patria Bolivia. El viaje es largo: varios Ulises deben recorrer las tierras hasta la frontera americana, deben soportar el hambre, el perder la identidad, la muerte de muchos de ellos en ese intento.</p>
<p>Y Ulises regresa a su patria. Regresa cambiado, viejo, pobre, sucio, harapiento. Regresa al lado de su esposa que al principio no le reconoce, al lado de su hijo que apenas recuerda su rostro. Regresa para ver a su padre, semidesnudo, casi muerto, hilando lana de oveja bajo un árbol. Regresa con los sueños rotos, pero con la certeza de que su tierra, la que lo vio nacer, siempre estará allí. Ítaca pude ser cualquier ciudad de Bolivia, pero sobre todo, cualquier ciudad de aquel emigrante latino que buscó sueños y encontró pesadillas en Norteamérica o Europa. Se cierra el telón.   </p>
<p><em>Fuente: Ecdótica</em></p>
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